“El bipartidismo es tan imperfecto que no volverá en los términos que lo conocimos”
Llega a las librerías "Vox, la fuerza nueva del yunque", décimo libro del profesor de Antropología en la UNED Gonzalo Sichar

El 21 de septiembre llega a las librerías el décimo libro del profesor de Antropología en la UNED Gonzalo Sichar. Se trata de ‘Vox, la fuerza nueva del yunque’, un ensayo para mostrar a los de izquierda lo que no es Vox, y a los derechas lo que sí es.

– Usted no se ha ido por las ramas. En el título ya tira el primer dardo.

– Me remito a la frase de Séneca con la que abro el libro: “Prefiero molestar con la verdad que complacer con adulaciones”.

 

«De Vox me gusta que por fin alguien se atreve a discutir la pretendida hegemonía moral de la izquierda»

 

– Sin embargo, algo le gustaba de Vox…

– Voy casi punto por punto de esas 100 medidas urgentes y no tengo reparos en señalar con lo que estoy de acuerdo, por muy políticamente incorrecto que sea. Resumiendo, se puede decir que me gusta que por fin alguien se atreva a discutir la pretendida hegemonía moral de la izquierda actual. Creo que desde UPyD nadie lo ha vuelto a hacer.

– ¿Todavía le gusta algo?

– Que sigan enfrentándose a esa pretendida hegemonía moral de la izquierda y no tengan freno en su enfrentamiento a los separatistas. Sin ir más lejos, me ha parecido muy correcto que dejasen ayer los pinganillos de traducción en el asiento de Sánchez. Son 280.000 euros de gasto superfluo de aquí a final de año, es decir, más del millón anual.

Creo que su gesto fue mucho mejor que el que Borja Sémper utilizase el euskera en el Congreso después de decir ayer que no iban a “hacer el canelo”. Pues ya sabe lo que ha hecho.

Pero el problema de Vox es que lo suelen estropear al aderezar sus acciones con mucha caspa carca de derecha ultramontana.

– Usted hace un streaptease sobre su propia ideología, pero no se desnuda. ¿Eso de la transversalidad no es cuento de acomplejados que en realidad son de derecha?

– Por lo general creo que los que hablan de transversalidad son en realidad de derechas. Fue uno de los males de UPyD y Ciudadanos, que en la práctica había mucho derechista acomplejado y al final tenían que poner tonterías ‘progres’ para parecer que no lo eran, como la idea de Albert Rivera (que ni se discutió en el partido) de apoyar la gestación subrogada. Yo al contrario, como no me considero de derechas, me permito apoyar sin complejos medidas que pueden parecer duras, como quitar los traductores del Senado (donde el PP tiene mayoría y podría hacerlo, pero solo critica los nuevos traductores del Congreso).

Digamos que soy un moderado radical. Mis ideas son centradas, moderadas, pero esas reformas que necesita el Estado, y que podría asumir cualquier partido moderado valiente, son urgentes, no pueden esperar. Por ejemplo, la reforma de la ley electoral o la recuperación de competencias del Estado central en Educación, Sanidad y Justicia. Y estas medidas no son ni de derechas ni de izquierdas, sino trasversales y de sentido común.

 

«Denuncio las opacas tramas financieras del holding de Vox y  la inclusión en sus listas de gente ultra»

 

– En una coyuntura donde tenemos a una vicepresidenta de Gobierno en funciones visitando a un golpista y a un presidente en funciones negociando con ese prófugo su investidura, ¿le parece el mejor momento para criticar a Vox?

– Creo que siempre es un buen momento para hablar de ética, y este libro es en realidad un manual de ética aplicada a la política.

Denuncio las opacas tramas financieras de esa especie de holding en lo que se ha convertido Vox, pero también la inclusión en sus listas de gente ultra que se aparta de la ética (entre otras cosas porque algunos han participado en ataques físicos), y apunto a sospechas fundamentadas de que una sociedad secreta tiene mucha influencia en el tercer partido más grande de España.

– ¿Qué es lo peor que ve en el Vox actual?

– Esos tres puntos que he señalado. Y además añadiría la elección de unas amistades muy peligrosas: Le Pen, Orbán, Bolsonaro, los herederos de lo peor de Iberoamérica (simpatizantes de Pinochet, los escuadrones de la muerte salvadoreños, la hija de Fujimori…).

Y con lo que le costó al partido fundado por Manuel Fraga Iribarne apartarse del franquismo sociológico, Vox lo ha recuperado. Y lo peor de todo, para sus propios intereses electorales, no era necesario.

 

«España no puede soportar a tanto enchufado por el PSOE y el PP que en el mercado de trabajo se estaría muriendo de hambre por su falta de méritos»

 

– ¿Qué futuro cree que le depara a Vox?

Se irá reduciendo cada vez más hasta su posible desaparición. Como les pasó a UPyD, Ciudadanos y Podemos. La única incógnita que veo es cuándo llegará ese momento. Pero el bipartidismo es tan imperfecto que no volverá en los términos que lo conocimos. España no puede soportar a tanto enchufado por el PSOE y el PP que en el mercado de trabajo privado se estaría muriendo de hambre por su falta de méritos.

Seguramente saldrá otro partido, esperemos que valiente a la vez que moderado. Es decir, un partido moderado radical. Sé que ya algo se está moviendo en ese ámbito, aunque todavía es pronto para calcular el alcance que pueda tener.




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