Alfonso Ussía, escritor y periodista de renombre, ha fallecido a los 77 años en Ruiloba, Cantabria, dejando tras de sí una prolífica carrera marcada por la sátira, el humor ácido y un incisivo análisis de la actualidad española. Su deceso, comunicado por El Debate, periódico en el que colaboraba con columnas, cierra un capítulo significativo en el periodismo y la literatura española contemporánea.
Ussía fue una figura habitual de la televisión en las décadas de los 80 y 90, destacando como polemista. Sin embargo, fue en la prensa escrita donde desarrolló la mayor parte de su carrera, publicando principalmente en el diario ABC, aunque también colaboró con Diario 16, La Razón y semanarios como Época y Tiempo. Su estilo, inconfundible, se caracterizaba por un agudo sentido del humor y una sátira mordaz, herramientas que utilizaba para diseccionar la realidad política y social española. Esta particular visión le llevó a crear personajes humorísticos como Floro Recatado y el marqués de Sotoancho, que se convirtieron en parte de su sello distintivo.
La producción literaria de Ussía es extensa, con más de 40 libros publicados. Entre ellos destacan títulos como Coplas, canciones y sonetos para antes de una guerra, Fustazos y caricias, Cosas que pasan, El temblor diario, Tratado de las buenas maneras y la popular serie Memorias del marqués de Sotoancho, con títulos como La albariza de los juncos, El secuestro de mamá y Lo que Dios ha unido que no lo separe mamá. Su obra, rica en matices y cargada de ironía, refleja una visión crítica y a la vez humorística de la sociedad española.
A lo largo de su trayectoria, Alfonso Ussía fue reconocido con numerosos premios, entre los que se incluyen el González Ruano y el Mariano de Cavia de Periodismo, el Jaime de Foxá de Literatura, la Pluma de Plata del Club de la Escritura, la Gran Cruz de la Orden del 2 de Mayo y la Medalla de Oro de Madrid. Estos galardones dan fe de la relevancia de su trabajo y de su contribución al periodismo y la literatura española. Con su fallecimiento, se pierde una voz crítica y singular, un referente del humor y la sátira que deja un vacío difícil de llenar en el panorama cultural español.




