El Ayuntamiento de Sevilla, a través de la empresa municipal de vivienda y suelo, ha aprobado un protocolo extraordinario para ayudar a empresas, autónomos, artesanos y entidades sociales que ocupan locales, oficinas y talleres que son de titularidad de Emvisesa. De esta forma, se ofrece a los arrendatarios de los más de 300 inmuebles en alquiler, que hayan suspendido su actividad o estén sufriendo una merma sustancial de sus ingresos debida a la crisis provocada por el COVID-19, una moratoria en el pago de las rentas y un pago posterior fraccionado durante un periodo de hasta 15 meses.
Esta medida se enmarca dentro de la estrategia de apoyo a los sectores más afectados por la paralización de la actividad económica, dentro de las competencias municipales que coordina el comité de seguimiento municipal sobre el coronavirus, presidido por el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, y del que forman parte el delegado de Gobernación y Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera; el delegado de Bienestar Social y Empleo, Juan Manuel Flores, y la delegada de Recursos Humanos y Modernización, Clara Macías.
El protocolo, que entra en vigor en el día de hoy, abre la posibilidad de solicitar esta moratoria en el pago del alquiler a aquellas empresas, autónomos, artesanos o entidades sociales que hayan tenido que cerrar por el primer decreto de alarma o por la ampliación aprobada el 29 de marzo, así como los que han podido mantener su actividad, pero que hayan experimentado una disminución de los ingresos en el último mes de un 75% respecto al promedio del semestre anterior. Quienes soliciten esta moratoria tendrán la posibilidad de acceder a un pago fraccionado -hasta en 15 meses- de la cantidad pendiente y a partir del 1 de enero de 2021.
Toda la tramitación para acceder a esta moratoria se realizará por vía telemática. El formulario y todas las indicaciones concretas se publicarán en la web Emvisesa.org a lo largo del día de hoy, lunes 30 de marzo.
El parque de actividades terciarias de Emvisesa incluye establecimientos abiertos al público, oficinas, talleres artesanales y sedes de entidades sociales que han puesto en marcha proyectos a través de algunos de los programas iniciados por la empresa municipal. También se ofrece la posibilidad de acogerse a este protocolo a entidades sin ánimo de lucro donde se desarrollen proyectos sociales.
En todos estos casos, los inquilinos ya cuentan con condiciones por debajo de las cifras del mercado y, en aquellos que forman parte de las convocatorias de promoción de empleo, las obras han sido ejecutadas además por el Ayuntamiento, a través de recursos de la empresa municipal o de la Delegación de Empleo, Bienestar Social y Coordinación de Planes Integrales.
Según explicaciones de Juan Flores, delegado de Bienestar Social, Empleo y Coordinación de Planes Integrales de Transformación Social, “la estrategia del Gobierno de la ciudad es dar todas las facilidades y el apoyo posible -dentro de las competencias municipales- a las empresas, autónomos y entidades que más están sufriendo las consecuencias económicas de la paralización de la actividad por la crisis sanitaria provocada por la pandemia del COVID 19 y, al mismo tiempo, priorizar una intervención social sobre aquellos hogares que puedan entrar en situación de vulnerabilidad por la pérdida de recursos económicos”.
Se deduce por ello que este programa municipal se suma a la línea de reducciones en los alquileres a inquilinos de viviendas públicas de Emvisesa que hayan podido entrar en una situación de vulnerabilidad social, por llegar al desempleo con sus negocios cerrados como consecuencia de los estragos económicos causados por la pandemia.
Todo ello se llevará a cabo con estudios personalizados y visto bueno del cumplimiento de los requisitos exigidos en las solicitudes.





