La Policía y el Ayuntamiento están convencidos que tras la «sensación de inseguridad» en los barrios de Sevilla se esconden intereses políticos y apuntan a los dos principales partidos de la oposición y grupos de ultraderecha. Sin embargo es la izquierda radical la que envía a sus militantes a las asambleas vecinales con el objetivo de crear tensión

Alejo, el militante comunista que intentó reventar la asamblea de Ronda de Capuchinos
Que detrás de las políticas sociales de ayudas a los más desfavorecidos y a los inmigrantes se esconden subvenciones y ayudas millonarias, intereses y puestos de trabajo no es ningún secreto. Que las personas, partidos políticos, sindicatos y colectivos de todo tipo que dependen de ese dinero público para sobrevivir son capaces casi de cualquier cosa por mantener o incrementar ese flujo de dinero, empleo y prebendas, se puede comprobar fácilmente a poco de que cualquier observador se acerque con ojo crítico al problema de la inmigración a los problemas que generan, directa o indirectamente, los centros de ayudas sociales o albergues y la delincuencia en barrios desfavorecidos.
La sensación de inseguridad que ha surgido con fuerza este verano en numerosos barrios de Sevilla viene motivado, según fuentes municipales, por un interés político en generar esa sensación de inseguridad. Se comprueba, por ejemplo, en las numerosas cuentas de redes sociales de reciente creación que se han dedicado a generar crispación social en determinados barrios, como Macarena o Pino Montano. Fuentes de la Policía consultadas por Sevillainfo afirman tener controladas estas actividades en redes sociales y apuntan a un indisimulado interés político por calentar el ambiente. Incluso siguen de cerca a personas vinculadas a los dos principales partidos políticos de la oposición municipal en sus visitas habituales a los barrios donde más se manifiesta la sensación de seguridad. Están convencidos que forman parte de la maquinaria encargada de crispar a la sociedad. Incluso se habla de grupos de neonazis que, ayer mismo, intentaron reventar la manifestación ciudadana de Pino Montano.
Pero nadie habla de otros instigadores, los que acuden a las asambleas a calentar el ambiente cuando no a enfrentarse directamente con los vecinos, haciéndose pasar por uno de ellos. Seguramente porque son militantes de los partidos de la izquierda más radical sobre los que no suele recaer sombra de sospecha alguna pero que son, en definitiva, los encargados de crispar las asambleas. «Les interesa la crispación, cuanto más lío, más garantizada tienen las subvenciones y además hacen mérito en el partido» segura un directivo de una asociación vecinal afectada, que apunta a la presencia «constante» de «elementos de IU y Podemos en todas las asambleas, donde marcan los discursos y lo dirigen en su beneficio».
Dos casos recientes llaman la atención. En la asamblea de los vecinos de la Ronda de Capuchinos celebrada el pasado lunes, en relación al Centro de Atención de Inmigrantes que Cruz Roja pretendía abrir irregularmente, un supuesto vecino, de nombre Alejo, pidió la palabra para reprochar la presencia de algunas personas «que no son del barrio». Tras solicitar, megáfono en mano, la identidad de las personas que habían intervenido previamente, se presentó como residente y lanzó un discurso en el que acusó a los vecinos de dejarse llevar por la xenofobia asegurando, en contra de todas las informaciones publicadas y de la versión oficial, las supuestas bondades del centro para inmigrantes, generando la lógica reacción de los vecinos, quienes detectaron que se trataba de un intruso, cuyo objetivo no era otro que «generar la reacción de los vecinos para que ésta fuera grabada por un medio de comunicación presente en la asamblea con el que se había puesto de acuerdo». El supuesto vecino, es un onubense militante de IU y del Partido Comunista de Andalucía, dedicado ahora a la agitación de masas.
El otro caso se sitúa en San Jerónimo, barrio alejado del foco mediático pero también con problemas de seguridad, según entienden los vecinos, quienes el miércoles y jueves de la semana pasada salieron a la calle en demanda de más seguridad. Dos personas vinculadas a los partidos de la izquierda más radical, informan fuentes del colectivo vecinal, «se dedicaron a recoger firmas para la creación de una plataforma y muchos vecinos, de buena fe, firmaron, pero en un documento en blanco» y apuntan como uno de los agitadores, a Juan José Conde, ex asesor del alcalde Alfredo Sánchez Monteseirín, cesado en su día por un caso de corrupción urbanística y ahora, supuestamente vinculado a Participa Sevilla.






1 Comment
Ahora tener una voz disidente que llama a la reflexión es agitar y reventar una asamblea no?? Es decir, que si no se dixe lo que se quiere escuchar,automáticamente se te tacha de… en este caso extremista radical…Toma ya! Y os poneis a investigar y como es de IU es de los malos no? Pues bien que no se menciona que detrás de todo esto está VOX … y bien sabemos de que palo van estos… en fin, que el periodismo vuelve a caer una vez más en sensacionalismo…
Fdo: un vecino que estaba alli presente a modo de observador