Esta típica tapa sevillana, que es de temporada (desde mayo hasta finales de junio, aunque depende del calor y de lo que haya llovido ese año), es muy común en nuestra ciudad. Podemos encontrar los caracoles (pequeños y servidos con un caldo muy especiado) y las cabrillas (más grandes y normalmente servidas con una salsa de tomate)
Por estas fechas muchos bares de Sevilla hacen de los caracoles su tapa estrella. Los sabores suelen ser bastante parecidos pero siempre hay un toque que distingue una receta de otra (suele ser el punto de picante o el uso de una especia). Por eso hay que probar en varios bares para decidir cuál es nuestra tapa de caracoles preferida y así poder recomendarla a amigos y conocidos.





