La restauración de la Macarena, según las declaraciones de Pedro Manzano, no requerirá consolidación estructural significativa. Existía la sospecha de una afección por hongos. Sin embargo, tras realizar las pruebas diagnósticas pertinentes, se confirmó un resultado negativo. Esto significa que no se detectó la presencia de un ataque fúngico en el área afectada.
La fisura en el lateral izquierdo del rostro ya ha sido tratada y consolidada. Una decisión importante tomada en la última reunión de la comisión fue la extracción del perno de sujeción de la corona, el cual se encontraba ligeramente desviado. Este perno ha sido reposicionado correctamente. Además, se ha llevado a cabo una limpieza de la encarnadura tanto en las manos como en el rostro, con resultados favorables.
Actualmente, Manzano se encuentra en la fase de reposición del estrato de yeso y la capa de preparación en las zonas donde se han perdido, para luego enrasar y comenzar la fase final de reintegración cromática. Esta última fase se considera la más delicada, requiriendo mayor observación, reflexión y tiempo para lograr la recuperación total de la imagen de la Virgen.





