Si la teoría de la ventana de Overton explicaría los pasos graduales que han de darse en una sociedad para introducir ideas y prácticas contrarias a sus principios y valores, la «contraventana» vendría a ser el simultáneo proceso de erosión que se activa contra esos principios y valores. En Occidente, los letales efectos de esta erosión sobre diferentes ámbitos e instituciones han sido manifiestos.
Así, por ejemplo, el menosprecio del matrimonio entre un hombre con una mujer hasta que la muerte los separe, a favor de «nuevas fórmulas de matrimonios y familias»; el debilitamiento de la paternidad, la maternidad y el principio del interés superior de los hijos menores, en aras del «derecho de los padres a rehacer sus vidas»; el cuestionamiento de la realidad biológica de los dos sexos, por la fantástica ideología de género y sus variadas orientaciones sexuales de libre elección; la latente crítica a la heterosexualidad, la masculinidad y la feminidad, frente a la potenciación de la homosexualidad y de un ultra feminismo hegemónico, más allá de la igualdad; las burlas sobre la castidad, la virginidad y el pudor como valores periclitados y superados por una libertad sexual ilimitada e irresponsable; el desprecio al cristianismo, y el aprecio a cualquier otra creencia o increencia; etcétera.
Aunque quizás la erosión más determinante haya sido la aplicada sobre el valor vida humana, en favor de los «nuevos derechos» del aborto, la eutanasia y el suicidio asistido por el Estado: el triunfo de la cultura de la muerte.






4 Comments
No queda duda sobre «el triunfo de la cultura de la muerte». Los conceptos señalados por Miguel Ángel Loma lo explican con claridad, pero en nuestro Siglo XXI las guerras en Occidente y Oriente la potencian por causas geopolíticas, ideológicas y hasta religiosas. Nuestro mundo contemporáneo «se suicida»: así lo advirtió un informado escritor (Brian Crozier. año 1978).
Como es habitual felicito al amigo Miguel Ángel y le hago llegar mi cordial saludo.
Muchas gracias y otro cordial saludo para usted, Claudio.
Interesante, gracias.
Gracias.