
Me siento afortunado de servir como Funcionario en la Dirección General de Administración Local. Mi puesto de trabajo viene a ser como una especie de atalaya, desde la cual diviso lo que se cuece a nivel municipal, el ámbito más cercano a nuestra realidad.
Guardo un insondable respeto hacia quienes, desde la política o el tejido asociativo, y sean cuales sean sus concepciones ideológicas, se empeñan en mejorar la vida de sus vecinos.
Pero también me carcajeo, muy descaradamente, de los que van de ways y de progres, prestos a generar conflictos donde no los hay, todo sea por sacar tajada en forma de subvenciones a sus burdos chiringuitos de ideología de género y chorradas similares, que tanto atentan contra nuestra elemental dignidad.
En el desayuno me he encontrado con el señor Hurón. Tal como suena: Hurón. Se hace llamar así porque preside el “Colectivo por la okupación y contra el fascismo” (me reservo mi criterio sobre tal secta), y alardea de que esta entidad parte de unas premisas feministas y animalistas, que requieren que sus socios (y socias y socies, claro) adopten nombres de especies no humanas. La última Vicepresidenta, por ejemplo, se llamaba Doña Rata Aguilar. Y el Tesorero Don Buitre Gutiérrez (todo un carroñero, como su propio nombre indicaba).
Conozco a Hurón desde hace años. Estoy seguro de que en verano se le recalienta la mollera y contacta con un servidor, pretendiendo que en esta Dirección General le avalemos en sus peregrinas iniciativas.
Don Hurón me trata de «usted» y de «señor Funcionario», pero con retintín y con mala lechecilla. Me odia cordialmente y lo sé.
Todo porque le llevé la contraria en cierta ocasión, cuando me aseguraba que los vacaburros que conforman su colectivo se hallaban preparados para destrozar el bellísimo mosaico del Santuario de la Virgen de Regla de Chipiona, en el caso de que la Junta de Andalucía lo autorizara como pendón oficial del municipio, ya que uno de sus azulejos representa al Rey Boabdil encadenado.
Intenté razonar con él, asegurándole que dicha expresión heráldica no tiene la más mínima acepción racista ni xenófoba, como él quería ver, sino que se corresponde con la circunstancia histórica del apresamiento temporal del último Rey nazarí de Granada por los castellanos (quienes, por cierto, lo trataron con humanidad y respeto), y así se simboliza en escudos y banderas de municipios muy diversos.
Pero no hay peor sordo que quien oír no quiere. Recuerdo que Don Hurón se transformó en una alimaña encabritada, tachándome de dictador y de no sé cuántas cosas más, ninguna de ellas bonita. En fin, que no ofende quien quiere, sino quien puede. A palabras necias …
Ahora me viene con un tema más alucinante incluso. Más grotesco, más esperpéntico y más gilipollesco: me dice que los sesudos intelectuales de su colectivo han llegado a la conclusión de que Bailén, en la provincia de Jaén, es el municipio más fascista del mundo.
Me quedo en estado de shock, sin poder articular palabra y sin advertir a qué demonios juega el compadre Hurón …
“Lo que yo le digo, señor Funcionario. El pueblo más fascista. En su callejero tiene vías y plazas denominadas «19 de Julio». Muchos de sus bares, hogares de pensionistas, comercios y colegios públicos se llaman «19 de Julio», haciendo referencia al golpe de ciertos militares contra la República en 1936. Incluso la churrería principal del pueblo, la principal, se llama así: «19 de Julio». Dígame, por favor, qué van a hacer desde la Dirección General de Administración Local para acabar con esta afrenta a nuestro sistema de derechos y libertades democráticas”.
Entonces le pido que piense, por favor. Que esa fecha tan ensalzada en Bailén no rememora el alzamiento franquista de 1936, sino que conmemora la victoria sobre las tropas napoleónicas el 19 de julio del año 1808, más de un siglo antes del inicio de la guerra civil.
Don Hurón no atiende a razones. Obcecado en su madriguera, me levanta la voz para decirme que no es cierto lo que afirmo. Que los miembros de la comisión de su colectivo que han estudiado el tema de Bailén, tienen una inteligencia parangonable con la de Aristóteles, Parménides y Platón. Y si ellos han concluido que Bailén es el pueblo más fascista de España, no hay más que hablar: es el pueblo más fascista de España y los que lo ponen en duda son fascistas.
Me armo de paciencia sin darme por aludido, que hay gente para todo, como aquel que dijo, y a mí me ha tocado atender al padre de todas las monsergas, que la ignorancia es muy atrevida.
Le comento que el 19 de julio de 1808, el general Castaños, en unas maniobras geniales de táctica militar, cercenó las fuentes de agua que abastecían a los ejércitos franceses, considerados invencibles hasta entonces, rodeándolos entre Bailén y Despeñaperros, viéndose abocados a izar la bandera blanca de rendición veinte mil húsares franceses, agotados de cansancio y sed. Y que esa es la formidable gesta que se recuerda en ese pueblo.
Pero para el Hurón jartible aquella historia me la he inventado yo y únicamente es una excusa para no atenderle. Y me va encajando una tras otra … que si tengo pretextos de dictador sátrapa, que si es una vergüenza que la administración no apoye a su colectivo, que si …
… y mientras habla como un loro uno se pregunta cómo es posible que haya políticos que den palmaditas en la espalda a semejantes impresentables garrapatas del público erario, sin largarles al careto las verdades del barquero y cerrarles sus chiringuitos de paripé, tal como Castaños dejó sin agua al enemigo.
El Hurón sigue que sigue, interrumpiéndome (como buen demócrata, ¿no les parece?) cuando intento hablar … para sacar entonces su artillería pesada y dispararme …
«Dicho todo lo anterior, tengo que preguntarle … ¿es usted fascista, señor Funcionario? Repito: ¿es usted fascista?»
Se ha pasado tres pueblos. El pueblo de Bailén y otros dos más por lo menos. Y uno sabe que no puede ser cómplice del silencio y que un roedor no va a pisotear la dignidad de un servidor y sus compañeros. De modo que, parafraseándole, le respondo …
«Bueno, pues ya puestos a contarnos intimidades … ¿es usted gilipollas, señor Hurón? Repito: ¿es usted gilipollas?
Pepe Rodríguez Hervella: perrogrifon1965@gmail.com






1 Comment
Don Hurón el Imbécil (y el Vividor).
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P. D. Esta gente estaba antes con un cencerro en el cuello y ahora es recibida por funcionarios…
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