La delegada de Urbanismo ha liderado un proyecto de más de 700.000 euros que transforma el recinto y que culmina a una semana de la Feria

El Recinto Ferial de Bormujos estrena nueva imagen y nuevas prestaciones a las puertas de la Feria. Un proyecto que comenzó a gestarse hace un año y que ahora culmina tras meses de trabajo, gestión, coordinación y seguimiento bajo el impulso de la delegada de Urbanismo, Isabel Madera.
La actuación, que partió de una inversión inicialmente prevista de 800.000 euros, ha supuesto finalmente más de 700.000 euros de inversión y ha permitido acometer una transformación integral de este espacio municipal, mejorando sus condiciones de accesibilidad, seguridad, funcionalidad y conservación.
La reforma incluye el adoquinado de las calles del recinto, la mejora de accesos, el acondicionamiento de las vías colindantes, actuaciones en instalaciones y suministros, mejoras en materia de seguridad y videovigilancia y soluciones de accesibilidad para facilitar el acceso a las personas con movilidad reducida.
Isabel Madera, al frente de un proyecto que comenzó hace un año
Detrás de la obra terminada hay un año de trabajo que no siempre resulta visible. Desde la Delegación de Urbanismo, Isabel Madera ha asumido el impulso y seguimiento de una actuación que ha exigido coordinar diferentes áreas, supervisar la evolución del proyecto, afrontar las incidencias surgidas durante la ejecución y trabajar para que las actuaciones pudieran culminar dentro del plazo previsto.
En este sentido, la delegada ha querido agradecer especialmente al departamento de actividades la implicación y diligencia con la que han trabajado para conseguir que todos los caseteros, atracciones y puestos cumplan con la documentación de manera exigente y con ello garantizar una feria más segura.
“Cuando los vecinos ven una obra terminada, ven el resultado. Pero detrás hay meses de trabajo que no se ven, llenos de reuniones, informes, coordinación, decisiones, seguimiento y resolución de problemas. Ese trabajo es imprescindible para que un proyecto salga adelante”, señala Madera.
La delegada destaca especialmente que la actuación ha finalizado una semana antes de la Feria, permitiendo que el recinto pueda estrenarse con todas sus mejoras durante una de las citas más importantes del calendario de Bormujos.
Más que una reforma, mejorar un espacio para Bormujos
La intervención no se ha planteado únicamente para dar respuesta a las necesidades de la Feria. El objetivo de Urbanismo ha sido convertir el Recinto Ferial en un espacio más moderno, accesible, seguro y funcional, preparado para acoger actividades durante todo el año.
La caseta municipal cubierta permite mantener la celebración de eventos en diferentes épocas del año, mientras que las mejoras ejecutadas amplían las posibilidades de utilización del recinto.
Asimismo, el espacio se incorpora al Plan Municipal de Videovigilancia, reforzando las condiciones de seguridad durante la Feria y en las distintas actividades que se desarrollen en el recinto.
Para Isabel Madera, “una obra pública no consiste únicamente en ejecutar lo que estaba previsto. También consiste en detectar qué puede mejorarse y buscar soluciones para que el resultado final responda mejor a las necesidades de los vecinos”.
El trabajo que no se ve también es gestión
La culminación del proyecto pone de manifiesto una de las prioridades de la Delegación de Urbanismo como es pasar de los proyectos a los hechos.
“Los proyectos no salen adelante solo porque se anuncien. Hay que trabajarlos, impulsarlos, hacer seguimiento, resolver los problemas que aparecen y no dejar de insistir hasta conseguir que se conviertan en realidad”.
Un año después del inicio del proyecto, el resultado ya está a la vista. El Recinto Ferial renovado estará listo para recibir a los bormujeros y visitantes en la Feria de este año.




