Manuel Andrino Lobo nació en 1965 en Madrid, siendo Jefe Nacional de La Falange desde 2006, organización que se ha integrado en Falange Española de las JONS y cuyo proceso de fusión bajo las siglas históricas fundadas por José Antonio Primo de Rivera culmina en escasos meses. En el plano profesional, es gestor administrativo en un grupo laboral con asuntos laborales, inmobiliarios y de asesoría jurídica.
– ¿Cuál fue el proceso ideológico por el que llegó al falangismo?
– He crecido en los años de la Transición, cuando la ideología era importante y acababa de morirse el General Franco. Ya con trece años me llamaba mucho el tema patriota y la justicia social, pues venía de una familia humilde y no tolero las injusticias. En las décadas de 1970 y 1980, la militancia no era fácil sino una pelea diaria.
– ¿Quiénes son sus referentes políticos internacionales?
– Hay determinadas actitudes de Putin que me pueden sonar bien, aunque hay otras que no comparto. No soy en absoluto trumpista y estoy cada vez más alejado de Le Pen, ya que su partido no tiene nada que ver con el Frente Nacional que dirigió su padre, un gran amigo de España y de La Falange, del mismo modo que no tengo ninguna simpatía por la Italia de Meloni.
Entre mis referentes se encuentra el NPD alemán, teniendo La Falange relación con su líder, Udo Voight, hasta que falleció, igual que tuvimos relaciones con Yvan Benedetti, que representa a los nacionalistas franceses de verdad, no como Marine Le Pen, que es sionista, abortista y atlantista.
A día de hoy no hay ningún líder internacional que me haga tilín al 100 % y del que pueda ser, precisamente, su seguidor número uno.
– Recientemente ha participado en el primer Foro de la Liga Soberanista en Rusia, ¿podría hablar sobre dicha organización? ¿qué formaciones la integran?
– Fuimos invitados a dicho encuentro, a pesar de que es difícil viajar a Rusia en estos momentos, y no sólo a la zona en conflicto con Ucrania.
La Liga Soberanista defiende valores cercanos a los falangistas como la familia, la oposición al aborto, a la Agenda 2030, a la OTAN y el servilismo a Estados Unidos y a la Unión Europea como una Europa de los mercaderes y no de las Patrias.
En dicho encuentro han estado presentes personas de los cinco continentes: españoles, mexicanos, italianos, franceses, alemanes, argentinos y sudafricanos, y participamos, además en una manifestación en el centro de San Petersburgo para defender los valores cristianos, que a día de hoy brillan por su ausencia en Europa Occidental, siendo defendidos en Rusia, no pudiéndose entender Europa sin la Rusia actual, que no es la antigua Unión Soviética.
– En el pasado, su formación política formó parte de la coalición La España en Marcha (junto a Alianza Nacional, el Movimiento Católico Español y el Nudo Patriota Español) en las europeas de 2014, así como en la coalición ADÑ (con Falange Española de las JONS, Democracia Nacional y Alternativa Española) en las de 2019. ¿Cómo fueron ambas experiencias? ¿Podría contarnos alguna anécdota reseñable?
– He intentado no decir que no a ninguna oferta que pretenda unir el elemento social y patriota, ya que aquellos que compartimos los mismos principios es mejor que vayamos juntos a que lo hagamos separados. Es cierto que siempre pueden haber diferencias ideológicas y de matices, pero nos une el bien superior de la justicia social y la oposición a la Constitución de 1978, que no nos gustaba cuando se votó y que cada vez nos gusta menos.
En cuanto a anécdotas, diría que he conocido gente de todo tipo que me han dejado experiencias muy positivas. Algunos de los grupos con los que hemos concurrido juntos a las elecciones ya han desaparecido, pero les agradezco mucho que nos hayan acompañado y hayan hecho un esfuerzo por España en todo lo que nos une.
– Dadas las diferencias de matices entre Falange Española de las JONS y La Falange, ¿a qué acuerdo han llegado para defender una posición común en las cuestiones en las que se diferencian?
– No veo diferencia ninguna. La Falange salió de Falange Española de las JONS por cuestiones personales que dieron lugar a una división y ruptura.
Siempre he abogado por la unidad en torno a las siglas de Falange Española de las JONS para llevar adelante el mensaje nacionalsindicalista. No hay siquiera matices sino actitudes que se han pulido y desde hace años formamos candidaturas conjuntas, pensando lo mismo los camaradas de una y otra Falange, ya que debates internos sobre los posicionamientos los hay igual que en cualquier otra organización. Hemos dado un paso adelante bajo el mismo paraguas y las mismas siglas ante lo que está pasando en España, ya que los falangistas no podemos permanecer inertes ante esta situación pese a que nuestros recursos más bien limitados, hemos sido objeto de persecución y se busca nuestra desaparición política.
– Se ha alcanzado la unidad del falangismo en torno a las siglas de Falange Española de las JONS pero, ¿se plantean en el marco de un proceso de agregación política la colaboración con otras formaciones no falangistas con las que pueden tener coincidencias en cuestiones clave?
– Ahora mismo no es nuestra prioridad, aunque no tenemos complejos en participar con otras organizaciones. A día de hoy, muchos grupos patriotas se han desintegrado y no sé lo que cada uno puede aportar, empezando por nosotros, pero el camino debe ser iniciado con las siglas históricas de Falange, con las que se debe tirar hacia delante.
En algunos de nuestros actos, otras organizaciones participan con toda naturalidad, igual que nosotros en los actos de ellos, pero, en cualquier caso, de cara a una colaboración, habría que ver con quién y bajo qué planteamientos.
– Falange Española de las JONS llegó a tener una diputada autonómica en Andalucía en la persona de Luz Belinda Rodríguez, que había abandonado VOX. ¿Se desaprovechó la oportunidad de una mayor proyección mediática? ¿Cree que el falangismo conseguirá a medio plazo representación en las instituciones?
– Luz Belinda no fue elegida diputada de Falange Española de las JONS sino de VOX, que estaba en franco crecimiento, y salió del partido, entrando en FE-JONS. Nos permitió ver cómo funcionan los Parlamentos autonómicos y nos reafirmó en la necesidad de acabar con las autonomías, que son el gran cáncer, dejándonos una España dividida en 17 parlamentos que son reinos de taifas.
No se desaprovechó dicha oportunidad, pero se acabó porque a la hora de presentarse, Luz Belinda decidió no hacerlo bajo ningunas siglas. Yo sólo tengo palabras de agradecimiento hacia ella por su lucha y entrega, ya que no es una política sino alguien que vino a servir a sus conciudadanos.
Nuestro propósito es intentar tener representación municipal que nos permita llegar a nivel autonómico, y quizás nacional, de hecho, hemos tenido muchos concejales en Murcia, Alicante, Ciudad Real, Guadalajara y Madrid, pero a día de hoy los votos se concentran entre la derecha valiente y la izquierda cobarde, que capitalizan los medios económicos y mediáticos, que primero denostan a uno y luego no hablan tan mal e incluso le apoyan, como es el caso de VOX, que es parte del tinglado de la partitocracia de la Carrera de San Jerónimo.
Los medios manipulan y tergiversan nuestro mensaje para que muchos no se acerquen a nosotros porque tenemos un programa electoral creíble que habla de vivienda, trabajo, inmigración y precariedad laboral, en lo que no nos hemos quedado atrás ni un milímetro, y dentro de los escasos medios que disponemos, sabemos que el hecho de que te saquen con cierta frecuencia en radio y televisión, contribuye a normalizar tu imagen.
– A día de hoy muchos de los potenciales votantes falangistas han sido capitalizados por el voto útil hacia VOX, ¿cree que a medio plazo podrán revertir esta tendencia?
– Cuando FE-JONS formó coalición con Fuerza Nueva en 1977, Raimundo Fernández Cuesta se quedó a muy pocos votos de ser diputado, y en lugar de apoyar a los falangistas del régimen anterior, muchos se decantaron por la nueva moda de AP y luego, el PP. Ahora el llamado voto útil es VOX, pero durante treinta años lo ha sido el PP, y VOX ha fragmentado el voto de la derecha, no el del falangismo.
El voto útil es el más inútil que hay porque contribuye a legitimar la situación en la que nos encontramos. Legitimaron a Fraga y luego, a Aznar y Rajoy, que representan la cobardía y la corrupción generalizada.
VOX nace contra las autonomías, muy alejados de la Unión Europea, la OTAN y Bruselas, y ahora son los más atlantistas del mundo, teniendo como referente moral a Trump, Milei y compañía, que es el algo con lo que no tenemos nada que ver los falangistas.
– Tengo entendido que albergan en la sede de La Falange el despacho que ocupó José Antonio, ¿es así?
– No es literalmente así, ya que no está en la sede de La Falange sino en la Hermandad de la Vieja Guardia, en la Cuesta Santo Domingo número tres de Madrid, donde se hacen las conferencias de los Viernes Culturales, hay un pequeño museo que se puede visitar, e incluso el despacho en el que durante un año estuvo José Antonio. Tanto La Falange como Falange Española de las JONS somos asociados y miembros de la Hermandad de la Vieja Guardia.
– Para aquel que no lo conozca, ¿qué es la Hermandad de la Vieja Guardia?
– Es una asociación cultural que preserva la Historia y la memoria de la Falange primigenia del 29 de octubre de 1933, que sufrió cárcel y asesinatos, combatiendo después en la División Azul. Desde esta asociación se lanzan coloquios, conferencias, así como homenajes en Paracuellos y Aravaca el día del asesinato de Matías Montero.
La Historia de la Falange es una historia trágica bajo una Segunda República criminal que hoy nos quieren vender como panacea de libertades y democracia por medio de leyes bastardas como la de Memoria Histórica.
– Concluyo planteándole una cuestión personal que tiende a ser común a mis entrevistados: ¿es usted creyente? ¿qué papel ocupa la religión en su vida?
– Soy creyente y católico, y en el pasado he tenido épocas de más visitas a la iglesia y de más rezos, en concreto, en la iglesia de mi barrio. Con el tiempo se va creyendo más ante determinado tipo de situaciones, ya que cuando alguien tiene cierta edad es consciente de lo que realmente importa.
No creo en esta jerarquía católica española y vaticana. La Iglesia es más importante que los obispos y cardenales que la han traicionado, y un ejemplo de ello es el Valle de los Caídos. En la Guerra Civil, 8000 religiosos fueron asesinados por comunistas, socialistas y separatistas, que hoy están en el gobierno, pero a la Iglesia se le olvida y le ríen las gracias, como hace el Papa con los ministros de este gobierno mientras marcan distancias con los falangistas, ya que están a la cruz de la Declaración de la Renta que marcan sus feligreses.
– En lo que a la fe se refiere, ¿es practicante?
– Sí, soy practicante, aunque no de misa diaria, y cada día tengo más afianzados en mi vida los valores que representa el catolicismo. Creo que no se puede ser falangista sin ser católico, de hecho, eran mitad monjes y mitad soldados los hombres que hicieron grande a España en el pasado pese a una jerarquía eclesiástica de traidores, cobardes y acomplejados que no se diferencia mucho de partidos y sindicatos, siendo parte de una sociedad sin valores y fiel reflejo de la sociedad en la que vivimos.
– ¿Tiene algún Papa de referencia?
– Los que pudiera tener, no los he conocido. Al que más he conocido es a Juan Pablo II, de quien valoro su cercanía y su apoyo al sindicato Solidaridad en Polonia, siendo su figura decisiva para que el muro de Berlín fuese derribado, igual que se enfrentó a la Teología de la Liberación, que era el comunismo infiltrado en la Iglesia.
No me veo lo suficientemente capacitado para hacer una valoración global de los Papas, pero respecto a los que he conocido veo que se ha avanzado de mal a peor.





