Si bien nacido en Chicago, Estados Unidos, Robert Prevost Martínez, ahora el Papa León XIV, posee Documento Nacional de Identidad (DNI) peruano y una profunda historia ligada al país andino. Desde el año 2015 tiene la nacionalidad de este país.
Su trayectoria religiosa comenzó en 1977 con su ingreso a la Orden de San Agustín. Tras emitir sus votos en 1981, estudió en la Catholic Theological Union de Chicago y posteriormente se especializó en Derecho Canónico en la Universidad Pontificia de Santo Tomás de Aquino en Roma. Ordenado sacerdote en 1982, su primer destino misionero lo llevó a Chulucanas, en Piura, en 1985. Más tarde, en 1988, asumió la dirección del proyecto de formación para aspirantes agustinos en Trujillo, abarcando los vicariatos de Chulucanas, Iquitos y Apurímac.
Esta prolongada experiencia en el Perú dejó una huella imborrable en el nuevo Papa. Durante su primera bendición pública, León XIV ha dedicado unas palabras especiales a la ciudad de Chiclayo: «A mi querida diócesis en Chiclayo, en el Perú.» Este gesto subraya la importancia que el Perú tiene para él y anticipa un pontificado donde la realidad latinoamericana podría ocupar un lugar significativo.





