Se trata de un hombre de 40 años de edad por su presunta participación en un delito contra la libertad y la identidad sexual tras ser denunciado por aprovechar su encargo como tatuador para abusar de una clienta a la que presuntamente hizo tocamientos en diferentes zonas íntimos del cuerpo
Según informa la Policía Local en un comunicado, la actuación de los agentes se produjo a raíz de la denuncia presentada este jueves por una mujer en la que relata que concertó una cita para realizarse un tatuaje y fue emplazada a acudir al día siguiente a un cuartillo de la vivienda donde el ahora detenido realiza sus trabajos.
La víctima relata que cuando acude a realizarse el tatuaje en un cuartillo con las puertas cerradas el ahora detenido le solicita que se quite «más prendas de las necesarias» para realizar el trabajo y sufre «comentarios y situaciones embarazosas» tras lo que se producen «sin su consentimiento una serie de tocamientos que la hacen temer lo peor y que la dejan en una situación de indefensión y vulnerabilidad».
Según el relato de la denuncia, dichos tocamientos llegaron a producirse en «diferentes zonas íntimas del cuerpo» que fueron rechazados con rotundidad por la víctima, presa de un «alto estado de nervios y ansiedad», que logró finalmente marcharse después de que el denunciado le pidiera disculpas.
Acto seguido, la víctima acudió a un centro médico para ser atendida y explicar lo sucedido a un facultativo, que le comunica que enviarán de oficio el parte médico al juzgado ante la gravedad de los hechos.
A continuación se personó en la Jefatura de Policía Local para presentar una denuncia y los agentes iniciaron la búsqueda del presunto autor de los hechos para proceder a su detención, siendo localizado en el cuartillo donde realiza su actividad «ilegal de manera clandestina y sin las medidas sanitarias apropiadas». El detenido, junto a las diligencias instruidas, han sido puestos a disposición judicial.





