El aspecto desértico que presenta la Plaza de San Lorenzo, sin ninguno de los árboles que la adornaban y le daban sombra, ha provocado que Ciudadanos califique de fracaso la denominada política verde del alcalde Juan Espadas.

La estimación del portavoz adjunto de Ciudadanos, Miguel Ángel Aumesquet, es que “el equipo de gobierno ha abandonado a su suerte estos doce ejemplares históricos hasta que los ha dejado morir”.
Denuncia que la tala de los doce plátanos que daban a sombra a la Plaza de San Lorenzo evidencia “el fracaso de la política verde de Espadas”, que “en los más de cinco años que lleva al frente del gobierno de la ciudad ha sido incapaz de poner solución al grave problema del arbolado en Sevilla”.
Para Ciudadanos es manifiesta, con este y tantos casos anteriores, “la ausencia de una gestión seria y coherente”, así como “la falta de personal, de presupuesto y de un plan real de mantenimiento”. El portavoz Aumesquet considera que Espadas ha sido el causante de que “la masa arbórea de la ciudad se haya reducido de forma preocupante en este tiempo”.
Miguel Ángel Ausmequet estima que los árboles de la Plaza de San Lorenzo “constituían un referente estético”. Considera que su tala se podría haber evitado, pues “los vecinos llevaban ya mucho tiempo denunciando el mal estado de estos doce ejemplares pero, dada la tardanza, la única solución ha sido la de talarlos”.

El portavoz adjunto de Ciudadanos ha llegado a exigir al delegado municipal de Parques y Jardines, David Guevara, que ponga en marcha “las medidas necesarias para evitar que esta situación se repita en otros puntos de la ciudad, en los que por desgracia cada vez es más frecuente que los técnicos municipales tengan que optar por la tala o el apeo de determinados ejemplares históricos ante la falta de un plan real de gestión del arbolado que apueste de forma decidida por su mantenimiento”.
El lamentable balance que da el gobierno de Juan Espadas, ha sido recordado por Aumesquet: Sevilla ha perdido durante su mandato más de 6.000 árboles, cifra alarmante a la que hay que sumar “los más de 27.000 alcorques vacíos”. Es una situación que “contrasta con la declaración de emergencia climática” que aprobó el Pleno municipal hace meses” y que choca con el hecho de que “Sevilla no cumple con los criterios de la Organización Mundial de la Salud sobre la ratio del número de árboles por habitante”.




