En los últimos días ha trascendido una foto de Alberto Pérez-Solano, consejero del Sevilla FC, en la que se le puede apreciar su presencia en una misa por el eterno descanso de José Antonio Primo de Rivera, el que fuera fundador de Falange Española y fusilado el 20 de noviembre de 1936.
La presencia de Pérez-Solano ha sido altamente criticada por la afición, formando parte incluso de un reciente comunicado del grupo ultra Biris Norte, de conocida posición izquierdista.
Tanto por redes como en el comunicado, la afición critica al consejero por hacer apología al fascismo, pidiendo su cese inmediato por ‘respeto a los valores democráticos del Sevilla FC’.
Hasta aquí, es entendible que un sector de izquierdas se encuentre molesto por la presencia de un alto cargo del club del que son aficionados en un acto del bando totalmente opuesto. Sin embargo, si tanto hablan en el comunicado de respeto por la libertad política y los siempre citados ‘valores democráticos’, ¿por qué no dejan ellos libertad política a Pérez Solano? ¿Por qué, tras tanto insistir en las libertades individuales, no permiten que cada uno exprese sus ideas?
Pues bien, porque seguramente Biris no se mueva por ansia de libertad, sino por odio profundo. Se les puede comprar lo de que lo que ellos llaman el fascismo -falangismo-, y en concreto, la figura de José Antonio, tiene muchas vidas a sus espaldas, aunque no sea del todo correcto, ya que de hecho José Antonio Primo de Rivera ni siquiera participó en el Alzamiento del 18 de julio por encontrarse preso; el relato de víctimas se le puede llegar a comprar, pero, ¿no tienen también víctimas a sus espaldas el bando comunista? ¿No tiene víctimas a sus espaldas el ‘Che’ Guevara, figura a la que tanto exaltan? Y la pregunta final ¿Alguien les prohíbe exaltar a sus figuras alegando los ‘valores democráticos’?
No, así que señores Biris, afición, dejen de cargar contra una persona que hace uso de su libertad política, y céntrense en el fútbol, o en su lucha política particular, hagan el favor.





