El portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Sevilla, Antonio Muñoz, ha denunciado los problemas de planificación de los toldos del puente de San Telmo después de conocerse que la Gerencia de Urbanismo tramita un modificado del proyecto que elevará su coste hasta los 1,4 millones de euros, un incremento del 25,26 por ciento sobre el presupuesto de adjudicación.
El expediente municipal recoge hasta 15 modificaciones durante la ejecución de una obra que debía estar terminada en mayo y que continúa acumulando retrasos.
Muñoz ha sido muy crítico con la gestión del proyecto: «Lo preocupante no es solo que unos toldos que iban a costar 1,1 millones de euros vayan camino de alcanzar los 1,4 millones. Es que el propio expediente demuestra que se han tenido que modificar elementos fundamentales porque lo proyectado no se ajustaba a las condiciones reales del puente o porque determinados materiales ni siquiera estaban disponibles en el mercado. ¿Qué planificación hubo antes de adjudicar esta obra?»
La documentación técnica que justifica el modificado, firmada el pasado 21 de julio, identifica 15 actuaciones. Entre ellas, la sustitución de perfiles metálicos que no se encuentran disponibles comercialmente, la modificación de los anclajes de las farolas para salvar las armaduras del tablero, el reajuste de elementos de apoyo, nuevas cimentaciones y refuerzos de distintos componentes de la estructura.
Sobre este punto, el portavoz socialista ha advertido de un hecho especialmente grave y ha señalado que estas modificaciones afectan a una estructura situada en el entorno protegido del Palacio de San Telmo sin que en la documentación examinada conste una nueva valoración de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico.
El portavoz socialista ha recordado que su grupo ya reclamó una nueva valoración patrimonial de la actuación y ha anunciado que pedirá formalmente explicaciones sobre los informes y autorizaciones que respaldan las modificaciones.
El expediente también refleja los sucesivos problemas de ejecución de una obra cuyo contrato se formalizó en agosto de 2025 y que no comenzó hasta enero de 2026 por falta de planificación de materiales y otras cuestiones pendientes. Entre las causas de los retrasos, el Gobierno municipal señala las restricciones de la Autoridad Portuaria, las condiciones de Movilidad y la celebración de distintos eventos.
Para Muñoz, estas justificaciones no son creíbles y ha concluido que «Sevilla necesita más sombra, pero también proyectos bien planificados, respeto al patrimonio y rigor en el gasto».





