Establecimientos seguros, movilidad segura, cero alcohol y drogas al volante y la convivencia en los barrios son los objetivos fundamentales de esta campaña de prevención
La magnitud de la campaña de prevención que está llevando a cabo la delegación de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla «no se había llevado a cabo nunca». Esta campaña comenzó tras el atentado en Barcelona el pasado agosto, se intensificó a partir de la fiesta de Hallowen y finalizará en mayo del 2018 cuando concluya la feria. En ella están trabajando «800 efectivos del la Policía Local» y, su principal objetivo es «conseguir establecimientos seguros, una movilidad accesible y segura, cero alcohol y drogas al volante y una buena convivencia en los barrios» según afirma Juan Carlos Cabrera, delegado de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores.
La consecución de tener establecimientos seguros en la ciudad es fundamental para «evitar los riesgos que puedan causar siniestros graves como los incendios». A su vez, se busca que estos establecimientos, «bazares principalmente», cumplan los horarios, la no venta de bebidas alcohólicas fuera de hora, que tengan elementos claves para la autoprotección, buen sistema de evacuación y sus correspondientes licencias y usos del local. En esta primera fase de la campaña, en la que se centra en el centro histórico de la ciudad, se han inspeccionado «25 locales, siendo precintados dos de ellos». Durante la segunda fase, concentrada en los distritos, se inspeccionarán «otros 50 locales» añade Cabrera.
Otro de los objetivos de la delegación es la movilidad segura y accesible. En este apartado de la campaña se ha analizado cuales son «las áreas más transitadas y los obstáculos que dificultan la movilidad». En las 112 calles del centro histórico estudiadas se han detectado un total de 574 obstáculos, entre los que destacan los 227 veladores. Los otros obstáculos más relevantes son los carteles, andamios y obras, maceteros y stands publicitarios. «Este estudio es inédito en Sevilla» asegura Cabrera.
El bloque más visible de la campaña es el control de alcohol y drogas al volante. El objetivo primordial es el de «reducir los accidentes y concienciar a los ciudadanos» en este asunto. «Al final del 2017 se llegarán a las 15.000 pruebas de alcoholemia, superando la cifra de cualquier otro año» afirma Cabrera. Solo en el es de diciembre se han realizado 4.798.
Por último, el otro objetivo con esta campaña es la de conseguir una mejor convivencia en los barrios de la ciudad. Siendo la mayor preocupación de la delegación las fiestas de fin de año, tienen 24 solicitudes para previo análisis de las que ya una de ellas ha sido abortada, la venta ilegal de petardos, la inspección de establecimientos y la botellona. Porque, «al igual que en estas fechas es importante divertirse, más importante es el derecho al descanso» sentencia Cabrera.





