Las encargadas de dar el pregón de la Fiesta Mayor de Sants 2025, las actrices de La Calórica, Esther López Martín y Júlia Truyol Caimari, decidieron que la mejor manera de inaugurar la fiesta era soltando una crítica (digamos) constructiva a la gestión municipal. Hasta ahí, todo más o menos normal.
En un momento dado, Julia se transformó en una especie de bestia parda del lenguaje, catalán, por supuesto. Empezó a gritar como si le fuera la vida en ello. Parecía que en lugar de un pregón estábamos presenciando una sesión de exorcismo lingüístico. Menos mal que Esther, con más temple que un torero en la plaza, consiguió pararla antes de que la cosa terminara mal.
Al final, entre el susto y las risas, la Fiesta Mayor de Sants arrancó con un subidón de adrenalina que ni la montaña rusa del Tibidabo. Y es que, ¿quién necesita fuegos artificiales teniendo a una actriz desatada gritando como si no hubiera un mañana?





