Hace unos días fue en los jardines de la M30 de Madrid y esta mañana ha sido en la playa de Valencia. 50.000 banderas españolas por los muertos del coronavirus en nuestro país. El Gobierno de Pedro Sánchez sigue sin reconocer la catástrofe sanitaria y las muertes que han azotado España agravadas por la mala gestión de un gobierno incapaz e inexperto. Aún no existe el famoso «Comité» y el ministro Illa declara que lleva meses sin hablar con Fernando Simón.
Transcribimos el texto de Fernando Navarro García.
NORMANDÍA X 5.
«No es playa Omaha… Es una playa cualquiera en Valencia.
¿A que no sabes cuántas cruces o estrellas de David hay en el cementerio de los soldados caidos Normandía, enterrados Colleville-sur-Mer (Francia) 👉 9.389.
Estás 50.000 banderas multiplican por 5 las víctimas norteamericanas en Normandía.
En Normandía cayeron contra un enemigo definido y luchando por un ideal superior, del que hoy seguimos disfrutando los europeos: la libertad. Nuestros 50.000 muertos cayeron por la incompetencia criminal de un gobierno central, únicamente capacitado para el marketing, la agitación y la propaganda pero absolutamente inutil o inane ante la gestión de la pandemia ¿Ya hemos olvidado el cúmulo de errores entre marzo y junio? Errores mortales. ¿Hemos olvidado ya la avalancha de mentiras? Mentiras criminales.
Desde marzo hasta verano el caos estuvo centralizado y generado por el gobierno de Sánchez. En verano se fueron de inmerecidas vacaciones – Simón ha hecho doblete – para pensar una nueva estrategia que les descargara de la responsabilidad de gobernar, que es lo que tiene que hacer el gobierno de nación. Y su estrategia pasa por dejar en manos de alcaldías y municipios una gestión de una pandemia que no es federal sino global, de un coronavirus que no entiende de ‘hechos deferenciales’, ni ‘derechos históricos’ y que exige coordinación y juego limpio desde el gobierno. Pero ya vemos que el gobierno está a otra cosa, que es la de seguir erosionando las instituciones del Estado mientras deja la carga de luchar contra la pandemia en las espaldas de las comunidades que aun no estan bajo control político. De ese modo, consigue dos cosas: manos libres para terminar de derruir el Estado de Derecho, sin invertir energía, ni recursos en la pandemia y, sobre todo, sin injerencia de una oposición asfixiada por gestionar en solitario la pandemia en sus comunidades, mientras el gobierno y sus Panzedivision mediáticas se limitan a criticar una gestión que les corresponde a ellos como gobierno.
Vuelvo a repetirlo: España esta a un paso de convertirse – si no lo ha hecho ya – en una democracia iliberal, tipo Hungría o Polonia, pero en versión peronista o bolivariana. Europa es un freno, claro. Pero de Europa se puede salir para que el desastre sea absoluto que es lo que necesita el totalitarismo para eternizarse: ‘cuanto peor, mejor'».
Fernando Navarro García.
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