Basta con echar un vistazo a una valla peatonal y a una loseta para comprobar que poco o nada tienen que ver entre sí. Sin embargo, hay algunos de estos elementos que comparten una característica importantísima: el material del que están hechos. En concreto, las Vallas peatonales de plastico se fabrican a partir de polipropileno, mientras que las losetas se elaboran mediante polietileno.
Esto demuestra la enorme versatilidad de la que hacen gala los diversos tipos de plásticos, puesto que son utilizable para dar forma a toda clase de elementos, aunque hoy nos centraremos en estos dos en particular. ¿Sabías que en los últimos años han aumentado notablemente su presencia en Sevilla?
Sea cual sea el evento multitudinario al que acudas, es muy probable que te encuentres con las vallas peatonales de plástico. En el caso de las losetas, pueden estar prácticamente en cualquier lugar cuyo suelo quiera revestirse con una solución práctica y económica a partes iguales.
Evidentemente, hay importantes diferencias entre ambos elementos. Sin embargo, al compartir una tan crucial como el material de fabricación (plástico), coinciden en algunos aspectos en los que profundizaremos en próximas líneas.
Similitudes entre las vallas peatonales y las losetas de plástico
Como hemos dicho antes, el plástico es el material que forma parte tanto de las vallas peatonales como de las Losetas de plastico. Esto se traduce en que ambos sean muy resistentes.
En lo que respecta a las vallas, es innegable que las tradicionales también presumen de un altísimo nivel de resistencia, pero exigen lidiar con un elevado peso y con posibles incidentes que pueden ser de considerable gravedad. No hablamos solo de daños materiales cuando caen al suelo, sino también de aspectos relacionados con la integridad física. Nada de esto sucede con las vallas peatonales de plástico.
Haciendo referencia al suelo, es innegable que estamos ante una superficie que conviene que sea lo más resistente posible para evitar un desgaste prematuro muy acusado a nivel visual e incluso práctico. Las losetas de plástico resisten a la perfección no solo en interiores. ¿Sabías que también aguantan perfectamente el paso de los años en caso de revestir los exteriores con ellas?
No importa cuán frecuentes sean las condiciones climatológicas adversas: ni el frío ni el viento pasan factura al material, además del calor que también resiste sin consecuencias apreciables.
La posibilidad de instalar las losetas de plástico en el interior y el exterior es una clara evidencia de lo versátiles que son, característica compartida por las vallas de plástico. En este caso, la versatilidad guarda relación con los lugares tan diversos en los que pueden colocarse. Del amplísimo listado forman parte industrias de alimentación, restaurantes, franquicias, mataderos, vestuarios, piscinas públicas, eventos deportivos, parkings, colegios, etc
Habiendo hablado recientemente del calor, toca volver a traer a colación las vallas. Con las convencionales es muy habitual quemarse la piel al tocarlas si han estado a pleno sol durante muchas horas, pero esto no ocurre al tratar con las de plástico.
Terminamos con otra característica común que merece una mención especial: la falta de mantenimiento no deriva en contratiempos como un desgaste acelerado. Debido a las propiedades de este material, no se exige un proceso complicado ni costoso en términos monetarios, sino más bien todo lo contrario.
De hecho, tal como puede verse en el sitio web de Clever Spain, una empresa especializada en la fabricación de plásticos industriales como vallas peatonales de plástico y losetas, los precios son bastante asequibles. Su relación calidad-precio es tan elevada que no sorprende que su presencia poco a poco vaya aumentando en la capital andaluza.
Diferencias entre las vallas peatonales y las losetas de plástico
Como es de esperar, la primera diferencia y más importante de todas es la función que tienen. La de las vallas peatonales consiste básicamente en delimitar el espacio. Esto es fundamental para proporcionar seguridad a los peatones y transeúntes en general que deambulen por un espacio caracterizado por aglutinar a una gran cantidad de personas.
Atrás quedan los tiempos en los que tratar con una multitud acarreaba lidiar con demasiados riesgos por, entre otros aspectos, la excesiva robustez de las vallas convencionales. Con las de plástico todo es mucho más seguro desde el minuto uno, transmitiendo tranquilidad a la ciudadanía. Un elemento muy diferenciador a otras vallas de plástico del mercado es el pie giratorio que tienen haciendo que el almacenaje sea apilable una encima de otra ahorrando mucho espacio.
Por su parte, las losetas de plástico sirven para revestir suelos. Gracias a la posibilidad de incorporar rampas, las empresas de sectores como el industrial se ven capaces de habilitar el paso de carretillas, por lo que el transporte de mercancía por las instalaciones se convierte en una tarea extremadamente cómoda y segura a partes iguales.
A diferencia de las vallas, requieren instalación en lugar de una simple colocación. Esto no significa que sea un proceso complicado, puesto que finaliza en un tiempo récord gracias al sistema machihembrado que deriva en que no se requiera a profesionales para revestir un suelo.





