A 120 metros de límite del Polígono Sur, pero fuera de él. La comisaría del Cuerpo Nacional de Policía del distrito Sur comenzará a construirse a partir del próximo mes de septiembre, según ha anunciado este martes el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, el único delegado gubernamental que se ha tomado en serio las insistentes reivindicaciones de los vecinos de la zona por contar con una comisaría de Policía e incluso de los sindicatos policiales que han venido reclamando la necesidad de contar con dependencias policiales pàra atender una de las zonas más deprimidas y con más problemas sociales de Sevilla. Pero, por alguna cuestión que no se ha explicado, la necesaria comisaría de Policía del distrito Sur se construirá fuera de él.
El gobierno sostiene que la decisión de ubicar fuera del distrito su propia comisaría de Policía no se ha adoptado por decisiones políticas, sino por cuestiones de operatividad y por criterios estrictamente policiales. Deben pensar en el gobierno español que los vecinos del distrito Sur no tienen la más mínima capacidad de raciocinio ni espíritu crítico. El gobierno está obligado a explicar, con todo lujo de detalles, cuales son los criterios técnicos que aconsejan ubicar una comisaría de policía fuera del distrito que debe atender, sobre todo, insistimos, si ese distrito es de los más deteriorados de Sevilla. El gobierno, por respeto a los sevillanos en general y los vecinos del distrito Sur en particular, debería explicar porqué se ha desestimado la propuesta de la comisionada María del Mar González, de ubicar la comisaría en un solar de la calle Juan Sebastián Bandarán, con un importante valor simbólico para el barrio que iría en beneficio de todos los vecinos del distrito. Un gobierno que no debe saltarse los compromisos adquiridos, ni el consenso alcanzado en su momento para diseñar el Plan Integral del Polígono Sur, la única iniciativa que podría empezar a solucionar los graves problemas que soporta esa zona concreta de la capital sevillana.
Desconocemos si existen precedentes de casos como el que nos ocupa, mucho nos tememos que no, de la misma manera que cabe sospechar que de tratarse de otro distrito no se produciría esta situación que tiene mala venta de cara a la opinión pública, se mire como se mire. Un nuevo agravio contra un distrito de la ciudad que no está en situación de soportar muchos más. Los vecinos pueden terminar enfadándose.





