El presidente sevillista fue acusado en agosto por un accionista del club por presuntos delitos de falsificación de documento mercantil, administración desleal y corrupción de particulares
"Hay que seguir confiando en una plantilla que no puede ser hoy buena y mañana mala", dice el presidente sevillista, tras ser autocrítico por el flojo partido disputado en Bilbao