La falta de lluvias, las altas temperaturas, el bajo nivel de los embalses y las previsiones de un invierno seco presentan un claro panorama de sequía en la cuenca del Guadalquivir
Las medidas de emergencia se ponen en marcha tras una primavera y verano especialmente seco, las previsiones de un otoño con lluvias inferiores a la media y la situación de los embalses que abastecen la Cuenca del Guadalquivir, a menos de un 32% de su capacidad. Las restricciones afectarán al olivar, almendros o cítricos.