El Parlamento de Cataluña de la XII Legislatura se constituirá este miércoles con una gran incógnita: si los ochos diputados soberanistas encausados –tres en la cárcel y cinco en Bélgica– podrán delegar su voto al no poder asistir al hemiciclo.
Será la primera vez que se reúne el pleno después del 27 de octubre, cuando se declaró la República y después se desencadenó la aplicación del artículo 155: el Gobierno central cesó al Govern, disolvió el Parlament y tomó las riendas de la administración autonómica. Desde entonces doce líderes soberanistas han pasado por la cárcel, de los que cuatro siguen en ella, mientras que cinco miembros del Govern cesado están Bélgica; y también se han celebrado unas elecciones catalanas que ha ganado Cs por primera vez.
Pese a la victoria de Inés Arrimadas, la mayoría independentista se mantiene en el hemiciclo y la forman los 70 diputados de JunsxCat (34), ERC (32) y la CUP (4), mientras que el resto del pleno estará formado por 65 diputados no independentistas: Cs (36), PSC (17), los comuns (8) y el PP (4).
La primera polémica de la legislatura ha llegado antes de la constitución de la Cámara: que los letrados han advertido de que los 8 diputados encausados no pueden delegar su voto porque consideran que no cumplen ninguno de los supuestos del Reglamento de la Cámara para hacerlo.
Sin embargo, los letrados consideran que la última palabra la tiene la Mesa de Edad que presidirá la sesión constitutiva y que forman el diputado de más edad y los dos más jóvenes, por lo que estará compuesta por tres diputados de ERC: Ernest Maragall, Ruth Ribas y Gerard Gómez del Moral.
Si permiten que los diputados encausados voten, el independentismo tendrá una mayoría de 70 diputados para decidir sin más problemas el presidente de la Cámara; si no lo permiten, la mayoría independentista quedará con 62 diputados, tres menos que el bloque no independentista.





