La plataforma HazteOir ha iniciado una campaña de recogida de firmas contra los diputados Gabriel Rufián (ERC), Joan Tardá (ERC) Alberto Garzón (Unidos Podemos) y otros siete parlamentarios más «por no dar un palo al agua». Les reclaman que «hagan su trabajo o renuncien a sus escaños». Los diputados perciben un sueldo base de 3.683 € (4.636 € si no son de Madrid), más dietas y complementos.
Los responsables de la plataforma ciudadana recuerdan que el deber de asistencia a las sesiones plenarias vincula a todo diputado y está recogido en el artículo 15 del Reglamento del Congreso de los Diputados: «Si un diputado no asiste al Congreso, su voto (personal e indelegable) se pierde. Y con él, la función de representación de los ciudadanos que les ha sido encomendada. En otras palabras, cometen un fraude contra la ciudadanía», sostienen.
«Mientras que a muchos ciudadanos de este país no les alcanza el salario para llegar a fin de mes, estos señores se permiten faltar al trabajo cuando les viene en gana, sin ninguna consecuencia. Más grave es el caso de Rufián y Tardà: se saltan las sesiones de manera premeditada como forma de protestar por el conflicto de Cataluña».
Desde el 1 de octubre, día del referéndum ilegal de Cataluña, la actividad parlamentaria de los diputados independentistas ha sido muy limitada. A estos diputados o se les puede expedientar, porque la responsabilidad de fiscalizar la asistencia de los diputados a las sesiones recae en los grupos parlamentarios, y en su caso, sus propios grupos «son cómplices de la estrategia de protesta que llevan a cabo».
El pasado mes de noviembre, el grupo Ciudadanos intentó que fuesen suspendidos de sueldo «por su constante desprecio institucional al faltar reiteradamente a las sesiones parlamentarias». Su iniciativa no prosperó porque el PP, PSOE y Unidos Podemos votaron en contra.





