El delegado territorial de Cultura de la Junta de Andalucía, José Manuel Gilera, ha puesto en el tejado de la Iglesia la responsabilidad “exclusiva” en el cuidado y rehabilitación de los conventos de clausura de Sevilla. Con respecto a la sanción de 170.000 euros impuestas a las clarisas de Santa Inés por la restauración del órgano de Maese Pérez, el expediente se encuentra en periodo de alegaciones.

El delegado provincial de Cultura dice tener claro que la responsabilidad en la conservación de los conventos de clausura, incluidos aquellos catalogados como Bien de Interés Cultural son la Iglesia, y en este caso concreto, las comunidades de religiosas y la Archidiócesis de Sevilla. De la veintena de conventos existentes en la capital, cuatro se encuentran en una situación lamentable. “Los responsables de la rehabilitación de estos conventos son las propias comunidades religiosas a las que pertenecen”, afirma, pues los conventos “dependen directamente de sus órdenes establecidas en Roma” asevera el máximo responsable de la Consejería de Cultura en Sevilla. Girela ha comparado la situación de estas comunidades con el Arzobispado de Sevilla. En esta comparación recuerda que “al igual que el Arzobispado es responsable de los templos, parroquias y capillas que son de su propiedad en la provincia, las comunidades religiosas que son propietarias de los conventos son responsables de esos bienes muebles e inmuebles”.


En cuanto a la sanción de 170.000 euros impuesto a las clarisas de Santa Inés por la rehabilitación del órgano de “Maese Pérez”, José Manuel Girela ha confirmado que se está “a a espera” de que el abogado que se ha puesto al servicio de las religiosas para defenderlas, Joaquón Moeckel presente “las alegaciones que estimen oportunas” advirtiendo que el expediente sancionador se encuentra “al igual que al principio”, concluye.