La antigua hacienda Divina Pastora o palacio de los Guzmanes, está declarado Bien de Interés Cultural pero el interés de la Consejería de Cultura por su conservación es mínimo. Su deterioro ha vuelto a encender todas las luces de alarma

El estado de conservación del Palacio de los Guzmanes es tan preocupante y su deterioro tan implacable que nadie se explica el silencio de la Consejería de Cultura a pesar de los llamamientos del Ayuntamiento de Castilleja de Guzmán para que se acometa un proyecto de conservación que permita recuperar el conjunto monumental, incluidos los jardines.

El Palacio de los Guzmanes fué cedido por el Ayuntamiento de Sevilla a la Universidad hispalense en 1944, pero no fue hasta 1964 cuando el recinto acogió un centro femenino gestionado por la Institución Teresiana, que estuvo al frente del espacio hasta 2010 cuando comenzó a funcionar como colegio mayor adscrito a la Universidad pero gestionado por una empresa privada que abandonó la actividad en 2014. Desde entonces, el Palacio se encuentra abandonado.


En octubre de 2017, el pleno municipal de la localidad aprobó una moción en la que instaba a la Consejería de Cultura a poner fin al deterioro del recinto. La Junta puede ordenar a los propietarios o poseedores de los bienes su mantenimiento y en caso de que estos hagan caso omiso a este mandato, la consejería tiene la facultad de optar por la ejecución subsidiaria.

En la moción se aclara que los responsables de estos espacios son el Ayuntamiento de Sevilla, institución que recibió el inmueble con la condición de que se dedicase a residencia de estudiantes, o la Universidad por ser el organismo al que el Consistorio hispalense cedió el BIC.

El diputado del PP por Sevilla, Jaime Raynaud, preguntará este miércoles al Gobierno andaluz sobre las iniciativas que ha llevado a cabo para evitar el deterioro del Palacio de los Guzmanes de Castilleja de Guzmán, catalogado como Bien de Interés Cultural.