El agua del grifo de Sevilla, la mejor de España, según una cata a ciegas con un experto

Los sevillanos tenemos un nuevo motivo para sentirnos orgullosos de la calidad de vida que disfrutamos. Tenemos, también, el agua de grifo de mayor calidad de toda España. El agua corriente que emana de los grifos de los hogares sevillanos es tan saludable y de igual calidad que la de los manantiales e incluso del agua envasada. Lo afirma Faustino Muñoz, uno de los pocos sumilleres de aguas de España, para El Comidista, del diario El País.

Sorprende que la cata a ciegas llevada a cabo por el director del Colmado Quilez de Barcelona y autor del libro “Aguas del Mundo” haya pasado desapercibida para las autoridades municipales, los blogueros y tuiteros entendidos en materia de gastronomía y los grandes medios. Faustino Muñoz ha realizado una cata a ciegas del agua del grifo de las diez ciudades españolas más pobladas, como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Málaga, Murcia, Palma, Las Palmas de Gran Canaria y Bilbao y ha llegado a una conclusión. El agua del grifo de Sevilla es la mejor, con diferencia, de todas ellas, obteniendo un notable cercano al sobresaliente.

El agua del grifo de Sevilla, que suministra la Empresa Municipal de Aguas de Sevilla (Emasesa) es, según el criterio del experto, fina, suave y libre de olores obteniendo una puntuación de 7-8 puntos de diez posibles, muy por encima de la segunda agua clasificada. En gran medida, la altísima calidad del agua potable que sale de nuestros grifos es consecuencia del celo con el que desarrollan su labor los responsables y profesionales de Emasesa que mantienen como una de las “mayores preocupaciones de la empresa” el control de la calidad en la gestión del ciclo integral del agua urbano, para lo que tiene establecido un programa de vigilancia y control que cubre todo el ciclo, desde la captación para el abastecimiento hasta su devolución una vez usada y depurada.

SEIS EMBALSES SUMINISTRAN AGUA A SEVILLA

El agua potable que suministra a Sevilla procede de los embalses de Aracena, Zufre, La Minilla, El Gergal, Cala y Melonares. Estos embalses disponen de un volumen total de almacenamiento de 641,1 hm, un volumen total de regulación de 187 hmy una superficie total de las cuencas receptoras de 2.287 km2.   

La empresa municipal de aguas dispone de tres estaciones de tratamiento de agua potable situadas en El Carambolo, El Garrobo y El Ronquillo que tienen como objetivo transformar el agua natural o bruta en agua potable; es decir, en agua apta para el consumo humano, sumando una capacidad máxima de tratamiento de 876.000 m3/día. El agua bruta que llega a la potabilizadora contiene materia orgánica, materia inorgánica (ambas tanto de origen natural como antrópico) y microorganismos (patógenos y no patógenos). El agua bruta como consecuencia de esto suele tener color, turbidez y a veces olor, además de otros muchos elementos y compuestos.

Planta de Tratamiento de Agua Potable de El Carambolo

Planta de Tratamiento de Agua Potable de El Carambolo

El agua potable, por su parte, debe carecer de sabor, olor, color o turbiedades desagradables que provoquen el rechazo de los consumidores. Igualmente debe ser sanitariamente apta para consumo no produciendo enfermedades de transmisión hídrica ni otras alteraciones para la salud. Por tanto, deben eliminarse del agua todos aquellos elementos, compuestos o patógenos que afecten al confort o a la salud y cumplir en todo momento las especificaciones legales que la regulan y que están contenidas en un Real Decreto por el que se establecen los Criterios Sanitarios de la Calidad del Agua de Consumo Público.

Una vez tratada y lista para su consumo, el agua potable va a parar a los depósitos,  infraestructuras del sistema de abastecimiento cuya función fundamental es almacenar agua apta para consumir y suministrar a la red de distribución. Esta capacidad de almacenamiento, unida a las situaciones o emplazamientos permite, también, que sean elementos de regulación de las presiones en la red de abastecimiento. Igualmente tienen una gran importancia como elementos que asumen las diferencias en las pautas de consumo de los habitantes, que en las ciudades pueden llegar a ser muy diferentes, con puntas de demanda muy elevadas frente a momentos de menor consumo.

 

La calidad del agua potable es una de las cuestiones que más preocupan a las autoridades sanitarias y especialmente a las municipales, responsables últimos de la calidad de un elemento de primera necesidad por su repercusión en la salud de la población. El gobierno español considera  que el 99,5% del agua del grifo en España está testada y se considera segura para beber, lo que no significa que la calidad sea buena así como su sabor. En muchas ciudades de nuestro país, el agua del grifo sabe y huele desagradable, bien por el cloro que se le agrega, porque procede de una fuente que no es apta para beber y debe ser filtrada o porque las tuberías son viejas y están expuestas a la contaminación.




 

1 Comment

  1. Carlitos dice:

    Llevo años diciéndolo. A mis amigos y conocidos, gente de Sevilla, Andalucía y del resto de España, que según la gran mayoría niegan la mayor. La mejor agua de grifo siendo puramente objetivo de entre todas las que he probado del territorio español, y algunas del extranjero siempre ha sido la de Sevilla. Y no es por costumbre, que pudiera haber ennubilado mi juicio y valoración. La mayoria tampoco suele reconocer la de su provincia como buena, sino la de otro sitio. Ahora que lo dice un experto en una cata a ciegas lo corrobora. Tendemos a menospreciar lo bueno y excelente que tenemos cuando deberiamos valorarlo y hacer gala de ello.

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