Isabel Madera, delegada de Urbanismo en el Ayto. de Bormujos recupera una vivienda municipal que llevaba más de diez años abandonada y consigue que una familia inscrita como demandante pueda convertirla en su hogar.
Una vivienda propiedad del Ayuntamiento de Bormujos que llevaba más de diez años sin adjudicar y cerrada tiene finalmente nuevos propietarios. La gestión de la delegada de Urbanismo, Isabel Madera, ha permitido recuperar el inmueble y ponerlo a disposición de una familia inscrita en el Registro Municipal de Demandantes de Vivienda, que ha podido cumplir su sueño de tener un hogar propio.
El caso resume una forma de entender la gestión pública que Madera ha situado como una de las prioridades de su responsabilidad al frente de Urbanismo. “No mirar hacia otro lado ante los problemas, por complejos que sean, y conseguir que los recursos municipales estén realmente al servicio de los ciudadanos” , ha manifestado
Durante nueve años, la vivienda permaneció sin adjudicar. «Ahí se quedó. Nadie la ha movido», explica Madera al recordar la situación en la que encontró el inmueble.
El informe sobre inmuebles propiedad del Ayuntamiento solicitado por Madera cuando asumió la delegación de Urbanismo, permitió detectar que aquella vivienda, propiedad del Ayuntamiento, seguía vacía y podía volver a cumplir una función para la que llevaba años sin utilizarse.
Más de diez años de abandono que terminan convirtiéndose en un hogar
La recuperación de la vivienda no fue inmediata. Urbanismo tuvo que poner en marcha el procedimiento administrativo necesario para poder adjudicarla. Se inició el expediente de enajenación, se realizó la correspondiente tasación, se determinó el precio y se establecieron las condiciones y el perfil de las personas a las que podía destinarse.
El siguiente paso fue acudir al Registro Municipal de Demandantes que la delegación de Urbanismo había puesto en marcha. Al tratarse de una vivienda de régimen general, se elaboró el listado de personas que cumplían los requisitos y la Delegación comenzó a contactar con ellas.
El procedimiento se realizó uno a uno y respetando el orden de antigüedad de inscripción, tal y como establece la ordenanza municipal. La vivienda se ofreció a los demandantes que reunían las condiciones y finalmente una familia decidió dar el paso.
El resultado es que una vivienda que permanecía cerrada se convierte ahora en el hogar de una familia de Bormujos.
La historia pone de manifiesto, además, el coste que puede tener para los ciudadanos una Administración que no resuelve los problemas. Durante casi una década, un inmueble perteneciente al patrimonio municipal permaneció inutilizado mientras había vecinos inscritos como demandantes de vivienda.
Para la actual responsable de Urbanismo, esa situación no podía continuar.
La diferencia entre dejar que un expediente siga paralizado y asumir la responsabilidad de resolverlo, es precisamente la dimensión ciudadana que Madera quiere imprimir a su gestión. Detrás de cada expediente hay una persona y detrás de cada vivienda pública hay una familia que puede estar esperando una oportunidad.
“Gobernar, no consiste únicamente en gestionar aquello que resulta sencillo. También implica afrontar los problemas heredados, desbloquear expedientes que llevan años pendientes y buscar una solución aunque el procedimiento sea complejo”
Desalojo de okupas para devolver la vivienda social a quien sí tiene pleno derecho
La recuperación de esta vivienda forma parte de una estrategia más amplia de la Delegación de Urbanismo para aumentar la disponibilidad efectiva del parque municipal de vivienda y conseguir que los inmuebles públicos cumplan la función para la que fueron concebidos.
En este ámbito, una de las líneas de trabajo impulsadas por Isabel Madera pasa por la recuperación y desocupación de viviendas municipales que permanecen fuera de uso al estar okupadas e inquiokupadas ilegalmente.
Son procedimientos que pueden resultar especialmente complejos y que requieren actuaciones administrativas y jurídicas, pero la dificultad del proceso no puede convertirse, según el planteamiento de Urbanismo, en una razón para dejar que el problema se perpetúe.
“La prioridad es recuperar las viviendas y ponerlas a disposición de familias bormujeras que realmente las necesitan y que tienen pleno derecho para ello”
La cuestión adquiere especial importancia cuando existen familias inscritas en el Registro Municipal de Demandantes que llevan tiempo esperando una vivienda y cumplen los requisitos para acceder a ella.
La gestión del parque municipal no puede limitarse, por tanto, a construir nuevas viviendas. También implica “saber qué viviendas existen, conocer en qué situación se encuentran, recuperar las que no están disponibles y garantizar que puedan llegar a sus destinatarios. No bastaba con tener una vivienda municipal. Había que gestionarla, recuperarla y ponerla en manos de quien la necesitaba”.
Ese es, en definitiva, el mensaje que Isabel Madera quiere trasladar desde la Delegación de Urbanismo. La política de vivienda no se mide únicamente en promociones nuevas o en el número de viviendas que se construyen, sino también en la capacidad de una Administración para resolver los problemas que se encuentra y hacer que los recursos públicos funcionen.





