Junta y Adepa retoman las negociaciones a través de una comisión mixta que limará aspectos técnicos y jurídicos pero que dejará intactos los quince puntos arquitectónicos ya consensuados. La idea es comenzar las obras en septiembre de 2018 y que la rehabilitación esté culminada a inicios de 2020. El nuevo proyecto abarata entre dos y tres millones los costes iniciales.

La Consejería de Cultura y Adepa han retomado las negociaciones en torno a la rehabilitación de las Reales Atarazanas, interrumpidas durante casi seis meses, mientras que antes del verano ya estaba todo dispuesto para la firma del acuerdo entre la entidad conservacionista y la administración autonómica, que hubiera permitido el desbloqueo judicial (media una suspensión cautelar del inicio de las obras por denuncia de Adepa contra la licencia urbanística) para la recuperación de los antiguos astilleros como nuevo centro cultural de la capital hispalense. Tras este nuevo contacto, se espera que el acuerdo esté cerrado y firmado antes de Navidad para que el proyecto del nuevo centro cultural esté adaptado en junio de 2018, se puedan iniciar las obras en septiembre de ese mismo año y que la rehabilitación esté finalizada a inicios de 2020, año en el que se conmemora el V Centenario de la primera vuelta al mundo.


Cumplida en septiembre la prórroga judicial que Adepa solicitó al juez para paralizar el inicio del proceso contra la licencia de obras concedida a Atarazanas, la idea de los conservacionistas era la de iniciar los trámites para la vista oral, algo que ha quedado suspendido indefinidamente al retomarse la semana pasada el contacto entre ambas partes. Tras una reunión de representantes de Adepa con el director general de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía, Marcelino Sánchez, que estuvo arropado por Román Fernández Vaca y Lorenzo Pérez del Campo, acordaron poner en marcha la comisión mixta de expertos ya anunciada hace meses por la anterior consejera de Cultura, Rosa Aguilar, con el objetivo supervisar el proceso y de limar los flecos técnicos y jurídicos del acuerdo que se comenzó a negociar entre ambas partes justo hace un año y que a punto estaba para la firma antes de la llegada a Cultura de su nuevo mandatario, Miguel Ángel Vázquez. “Desde la Junta se han comprometido a revisar aspectos menores del acuerdo y a no tocar ninguno de los quince puntos arquitectónicos fundamentales ya consensuados con el anterior secretario general de Cultura, Eduardo Tamarit“, ha señalado este miércoles durante una rueda de prensa Joaquín Egea, presidente de Adepa, “aliviado” porque “no se vaya a partir otra vez de cero en las conversaciones”.

Una carta a Susana Díaz, el detonante de la vuelta a las negociaciones

Tras la reunión de la pasada semana, con la que Adepa quedó “conforme”, ahora están a la espera de que la Junta les requiera para la primera comisión mixta de seguimiento del acuerdo, para la que aún no hay fecha. El detonante de estas nuevas conversaciones, según ha explicado este miércoles el consejo asesor de Adepa (con la presencia de José García Tapial, Fernando Mendoza, Jose Mª Cabeza y Fernando Fernández, entre otros) fue una carta enviada a la presidenta de la Junta, Susana Díaz, “ante el silencio administrativo” tras el cambio de la cúpula de la Consejería de Cultura. La misiva, fechada el 11 de septiembre de 2017, recordaba a Díaz el año entero de conversaciones con Eduardo Tamarit, el acuerdo de quince puntos ya consensuado y los plazos judiciales a punto de cumplirse.

“Esta carta ha debido servir de resorte tardío. El caso es que de nuevo vamos a trabajar para poder cerrar el acuerdo y desbloquear las Atarazanas, tal y como este martes ya adelantó el consejero Miguel Ángel Vázquez en una entrevista en Ondaluz TV”, reseñó Egea al respecto, desmitiendo -a su parecer- que la entrada de La Caixa en el convenio (la entidad bancaria, como concesionaria y gestora del monumento, ha comprometido 11 millones de euros más IVA para su rehabilitación) haya sido la dilatadora del proceso. “Tanto la Caixa como el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra son conocedores de todos los aspectos del acuerdo y de la negociación desde su inicio”, apostilló Egea.

Las negociaciones podrían concluir en un mes.

Las negociaciones podrían concluir en un mes.

 

Con la negociación retomada, y aún sin fecha para la primera reunión de la comisión mixta de Junta y Adepa, ambas partes han calculado que se podría cerrar la negociación en poco más de un mes, siguiendo las previsiones más optimistas, por lo que los conservacionistas dan por hecho de que el acuerdo definitivo estará listo para ser firmado antes de Navidad de este año.

En paralelo, el arquitecto elegido para la transformación de las Reales Atarazanas en un nuevo centro cultural para la ciudad, Guillermo Vázquez Consuegra, ha seguido trabajando en la adaptación del proyecto original para incluir los quince puntos consensuados con Adepa y dar forma a un proyecto de obra definitivo. Se espera que este documento esté adaptado completamente con los requerimientos de Adepa en junio de 2018. Ese nuevo proyecto debe pasar de nuevo por la Comisión provincial de Patrimonio y obtener su pertinente licencia urbanística, con lo que Adepa calcula que las obras podrían comenzar en septiembre de 2018 y estar concluidas un año y medio después (septiembre de 2019). Justo a tiempo para que el centro museístico esté preparado para que se puedan comenzar a montar las primeras exposiciones y que en el primer trimestre de 2020 el monumento esté listo para ser “el eje central de la conmemoración del V centenario de la vuelta al mundo”, deseo también mostrado durante esta semana por el alcalde hispalense, Juan Espadas.

El nuevo proyecto abarata entre dos y tres millones los costes iniciales

Otro de los aspectos defendidos este miércoles por Adepa, es que el acuerdo prácticamente ya consensuado con la Junta abaratará entre dos y tres millones el coste del proyecto inicial calculado en 11 millones de euros más IVA, dejándolo un 20% más barato.

Maqueta del proyecto de rehabilitación de Vázquez Consuegra.

Maqueta del proyecto de rehabilitación de Vázquez Consuegra.

El proyecto inicial contemplaba una serie de estructuras arquitectónicas y elementos que desaparecerán tras el acuerdo con Adepa tales como unas escaleras centrales y la cafetería o el salón de actos en la planta superior del monumento, ya que se conserva y no se derrumba el actual salón de actos en la planta baja al igual que se conserva la antigua fundición. Entre los aspectos que más variarán el coste del proyecto inicial se encuentra el refuerzo de la microcimentación antes prevista con más de 300 micropilotes que ahora se cambiará por algo más liviano. Esto supondrá eliminar una partida de cerca de dos millones de euros. Otro ejemplo, la eliminación de la cafetería en el proyecto final permitirá ahorrarse una partida de entre 450.000 y 500.000 euros.

De entre los quince puntos ya consensuados entre Adepa y la Junta destacan la eliminación en el proyecto original del sistema de cimentación a través de micropilotes; la eliminación de las escaleras mecánicas; la excavación de las naves 6 y 7 de los antiguos astilleros medievales hasta llegar a su cota original del siglo XIII o la excavación y la restauración del fragmento del recinto amurallado islámico de la ciudad que comprende la muralla, la barbacana, una torre y una puerta acodada almohade que serán visitables por los ciudadanos a través de una especie de paseo o corredor arqueológico. También se recuperará la entrada original al monumento por la calle Temprado en vez por la calle Dos de Mayo; se mantendrá la sala de armas del edificio del siglo XVIII y la cubierta de la antigua Fundición.