Youtubers

El término Youtuber,  o yutubero, hace referencia a aquellas personas cuya principal o única plataforma son los canales de YouTube, con subpáginas personalizadas donde comparten vídeos. Recientemente ha causado gran indignación en España el anuncio de varios de ellos, como El Rubius, Vegetta 777 y Willyrex, que se muestran dispuestos a instalarse en Andorra para evitar el pago de su IRPF en nuestro país ante los grandes ingresos obtenidos con su actividad, sobre todo en concepto de publicidad. 

Resulta cuanto menos llamativo, que entre los indignados haya personas que, aunque no hayan fijado su residencia en ese principado, sí se han servido de artificios semejantes para rebajar su factura al Fisco, como por ejemplo creando sociedades instrumentales sin actividad, domiciliadas en paraísos fiscales, o invirtiendo en SICAV (sociedades de inversión de capital variable) donde la propia gestora le facilita a las grandes fortunas el llegar a los 100 partícipes, mínimo necesario para rebajar sustancialmente su tributación por rendimientos de capital o incrementos de patrimonio.

Me pregunto si es el deseo de una mayor justicia distributiva lo que mueve a estos denunciantes, o la envidia de ver como unos jóvenes arrastran a seguidores por cientos de miles, ganan unos millones de euros, y, en uso de su libertad, eluden la confiscatoria tributación española, trasladan su residencia a Andorra y no tienen necesidad de medrar en ninguno de los partidos que ocupan el poder para lograr una estabilidad económica.

Todos estos influencers, pero también deportistas, cantantes, actores… que han cruzado nuestras fronteras, o han dicho que las han cruzado para pagar un poquito o un “muchito” menos, forman parte de un colectivo al que la Agencia Tributaria les ha pisado, les pisa y les va a seguir pisando los talones.

Para ello, Hacienda cuenta con los medios más sofisticados de “big data”, con la combinación de información cruzada de más de setenta fuentes; no en balde figura a la vanguardia de la digitalización en la Administración española, y ello está bien para luchar contra el fraude y la obtención de más ingresos. El problema es que este desarrollo se contrapone al atraso que sufren otras administraciones, como Justicia, el Servicio Público de Empleo (que se lo pregunten a los miles de trabajadores en ERTE) o la dotación de nuestras Fuerzas Armadas…

Pero no es de la cuestión tributaria de la que quería escribir, sino de cómo el fenómeno youtuber es idolatrado por una multitud de adolescentes que concentran muchas horas en escucharlos con veneración, hasta el punto de facilitarles la obtención de unos ingresos millonarios, porque lo de su fiscalidad es una cuestión sobrevenida.

¿Qué le lleva a un chaval o chavala de doce o trece años a dedicar su tiempo de ocio, y también el de estudio, a escuchar embelesado una sarta de naderías insustanciales y boberías solemnes, en lugar de volcarse en la lectura edificante, en disfrutar de la música o, más fácil aún, en mantener una mínima conversación con sus padres, hermanos o abuelos sobre lo que ha vivido en la calle o en el instituto, antes de llegar a casa?

Posiblemente intentan suplir mediante las entradas en su youtuber la necesidad de una referencia de la que carecen, que les oriente en una dirección, así como de una afectividad que les falta en su hogar, y al no encontrarlas en su familia, tal vez desestructurada, con padres ausentes, muy pocos hermanos, si los hay, unos primos lejanos y unos abuelos a los que ven muy de tarde en tarde, creen compensar así dichos déficits.

Me planteo entonar un mea culpa como padre y educador, porque por acción u omisión, entre todos, hemos colaborado en alguna medida a desviar sus inquietudes, a envilecer sus gustos, a sofocar sus ansias de respuestas a interrogantes, cuando hemos desperdiciado sobremesas viendo informativos o nos hemos llevado tareas del trabajo a casa el fin de semana, en detrimento de horas de juego con ellos, confundiendo lo urgente con lo importante, hasta integrarlos en esa grey que se regocija con las sandeces de moda, que usa el móvil como segundo cerebro, que carece de una visión trascendente de su existencia y, por ende, no concibe otra forma de éxito que no sea el enriquecimiento material.

Finalmente, entre tanto escándalo mediático por los planes andorranos, algo me dice que nos quedaremos mirando al dedo (el cambio de domicilio fiscal y la consiguiente rebaja tributaria) y no nos fijaremos en la luna: la causa profunda de que estos youtubers hayan llegado a ser millonarios.

Alberto Amador Tobaja: aapic1956@gmail.com




Share and Enjoy !

0Shares
0 0

2 Comments

  1. Isabel dice:

    Confieso que me preocupa la moda de los youtuoers no digo que sea dañino pero si que restan a los adolecentes horas para dedicar parte de ese tiempo a otras cosas mas productivas y que le aporten algo que le sirva para guiarse por la vida. Es mi opinion…

  2. Alatriste dice:

    Tu artículo Alberto, una vez más toca varios temas ” de calado” . El principal que dices, el fenómeno del enriquecimiento de estos “youtubers” . Como todo, son hijos de la sociedad que los ha creado y cuyos principales fan se regocijan. Muy probablemente, todos los mea culpa que entonemos sean ciertos y todos hemos pecado por acción u omisión en algún momento con nuestros jóvenes. Probablemente, no les hemos enseñado tampoco que la tecnología, los móviles , redes sociales, etc deben usarse correctamente y con un mínimo de rigor y así resultarán útiles o de otra forma, han resultado ser el cáncer intelectual que padecemos. Pero también hay “youtubers” serios: Fabián Martínez, Jano, Fernando Díaz Villanueva, Fabian C. Barrio, César Vidal, etc que divulgan contenidos más profundos y que también tienen sus cuota de seguidores y muchos pagando y que también algunos están fuera de España para no ser víctimas del expolio depredador de los esbirros de la Agencia Tributaria. Cómo dices, no son criticados por irse, sino más bien por la envidia que les tienen al que es capaz usar su talento y su capacidad de trabajo y no depender de las mamandurrias y canonjías del gobierno de turno. En resumen, que si se quiere, también se puede elegir un buen canal de youtube, suscribirte y enterarte de algo útil. Y que HAcienda se encargue de él……si puede

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *