El presidente dice que el entrenador le comunicó el domingo estar convencido y capacitado para dejar al equipo en Europa. Echarlo ahora cuesta otra millonada

José Castro ha comparecido en rueda de prensa tras un largo de consejo de casi cinco horas y ha anunciado la destitución de Óscar Arias como director deportivo a partir del 20 de mayo y su confianza en tener uno nuevo antes de un mes. Castro explicó que Arias no planificará la próxima temporada, por lo que hay que entender que hasta le llegada de su sustituto la misma estará parada en estos meses cruciales en los que otros muchos equipos adelantan el trabajo. “El consejo de administración ha decidido esta noche que el director deportivo, Óscar Arias, no continúe en el club una vez que finalice la Liga. Arias seguirá ejerciendo labores propias de su cargo con la primera plantilla pero no tomará decisiones relativas a la planificación de la próxima temporada. El Sevilla confía en tener un nuevo director deportivo en un plazo menor de un mes y trabajar en la nueva configuración de la secretaría técnica”, empezó diciendo Castro.

“Es una temporada extraña, con altibajos y hemos tomado esta decisión porque estimamos que la planificación no ha sido la adecuada. Estamos a las puertas de un cambio en cuanto a la persona que dirigirá la dirección deportiva y sobre todo porque entendemos este año ha habido errores que tenemos que subsanar. Hay cosas que sabemos que no volverán a ocurrir o que no vamos a ir por ese camino. Lo cambiaremos porque para eso estamos aquí”, añadió el presidente sevillista.


Castro dijo que tras hablar con Vincenzo Montella este le dijo que está con muchas ganas y confianza de que meterá al equipo en Europa, por lo que seguirá en el cargo, al menos unos cuantos días. Castro ha dicho que “hubo absoluta unanimidad en la continuidad de Montella” y que ni se plantearon su destitución.

Destituir en estos momentos a Vincenzo Montella, con un año más de contrato, le iba a costar al Sevilla FC más de 5 millones de euros, y ya se gastaron cerca de 7 el pasado mes de diciembre en la destitución de Berizzo, por lo que el italiano, de momento, sigue. Habrá que ver qué ocurre si no es capaz de ganar el viernes en Orriols ante el enrachado Levante. Un triunfo calmaría las aguas, pero un empate o una derrota convertiría en un polvorín los siguientes partidos, todos en Sevilla, ante Real Sociedad, Real Madrid, Real Betis y Deportivo Alavés. Tras escuchar al presidente Castro en varias emisoras, parece claro que la continuidad de Montella va a depender de lo que haga el equipo en Valencia, pues si pierde todo apunta a que será cesado. Y Joaquín Caparrós cogería el equipo. El propio Castro ya ha confirmado que Caparrós el año próximo trabajará en el club, aunque no dijo de qué y descartó que vaya a ser de entrenador, lo que no lo descarta ahora para una emergencia.

Castro habló de la reunión que mantuvo el domingo con Montella, en la que, en contra de todas las filtraciones surgidas en las últimas horas, dijo que este les convenció con su argumentario. “El domingo, cuando llegamos de Madrid, estuvimos reunidos durante tres horas y lo que nos ha demostrado y dicho es que él está con fuerza, ánimo y mucha capacidad. Está confiado plenamente en que va a levantar al equipo para clasificarlo a Europa. ¿Un revulsivo? El revulsivo es la propia plantilla, que ayer estuvo reunidaQuieren sacar esta situación adelante junto al cuerpo técnico. Sabemos que la imagen en la Copa fue malísima”.

Sobre la continuidad del italiano en el banquillo, el presidente sevillista dijo lo siguiente: “Vamos a esperar a que termine la temporada y luego ya decidiremos. Ha habido unanimidad en cuanto a la decisión sobre Montella en el consejo. La realidad es que lo del sábado en la final fue muy fuerte. Es una realidad palpable; teníamos toda la ilusión y jugamos un partido deplorable. La gente está enfadada, como yo. En cualquier caso, el Sevilla tiene un sentimiento que hace que la gente se extralimite un poco. En el consejo tenemos que trabajar con la cabeza fría porque si no no podríamos seguir adelante”, explicó.

Castro dijo sentirse “con muchas fuerzas para seguir en el cargo” y que no se planteaba dimitir de ninguna de las maneras, pese a las agrias críticas recibidas “en una temporada con altibajos”. “Yo estoy trabajando en el club y mientras tenga la confianza de los accionistas no voy a dimitir. Estamos haciendo las cosas bien, con independencia del enfado de ahora, esta temporada nos hemos clasificado para cuartos de la Champions y hemos llegado a una final aunque la hayamos perdido. Otros muchos han tenido que verla por televisión”, dijo el presidente.