El Ayuntamiento de Sevilla y sus obras. El Almirante Ulloa (III)

El Ayuntamiento de Sevilla y sus obras. El Almirante Ulloa (I)

El Ayuntamiento de Sevilla y sus obras. El Almirante Ulloa (II)

Queridos lectores: hoy continuamos con la semblanza de Antonio de Ulloa y de la Torre-Guiral, personaje de gran calado tanto en nuestra Sevilla como internacionalmente por su labor a lo largo de su dilatada vida.

A su regreso, Ulloa se reencontró con Jorge Juan, pero Patiño llevaba tiempo muerto y el rey Felipe V  acababa de fallecer, asistiendo a sus funerales.  Ahora reinaba Fernando VI,  y el hombre fuerte del momento era el marqués de la Ensenada, Secretario de Hacienda, Guerra, Marina e Indias. Al principio, tras once años de ausencia, nadie los esperaba ni se acordaba de ellos, y se les recibió con cierta frialdad e indiferencia injustificada, pero, afortunadamente, se encontraron con el almirante Pizarro ( el que había dirigido la escuadra en el Virreinato de Perú ), el cual los recomendó  y dio buenos informes de ellos a Ensenada, quien,  al conocer sus méritos y su labor, los ascendió a capitanes de fragata, y el rey Fernando VI, maravillado por sus trabajos les encargó que los publicaran. Así, durante tres años,  llevaron a cabo un ímproba labor reconstruyendo los apuntes perdidos por Ulloa, escribiendo y publicando conjuntamente tres obras de gran categoría científica que produjeron gran asombro, siendo numerosas las ediciones, traducciones, comentarios y estudios de que fueron objeto: Relación histórica del viaje a la América meridional, publicada en Madrid en 1748,( donde no se distingue a la América hispana del resto de los territorios de la monarquía, ni a los indios del resto de los españoles, prevaleciendo los conceptos de igualdad y de integración; asimismo, se describen numerosas especies minerales y sobre todo vegetales y animales, de entre ellas, se describe el platino, plantas menores útiles para usos medicinales, y animales aptos para la alimentación ),  traducida a varios idiomas europeos, tales como inglés, francés, alemán  y neerlandés, Observaciones astronómicas y físicas en los reinos del Perú, en 1748 también  ( en esta obra se aceptaba el heliocentrismo de Copérnico, lo cual trajo problemas para su publicación, porque la Iglesia Católica todavía defendía el geocentrismo de Ptolomeo,  y  lo imponía, considerando el heliocentrismo como herético, pretendiendo censurar dicha obra  con la intervención de la Inquisición, pero, por fortuna pudo resolverse el problema con un prólogo en el que se obligó a declarar el heliocentrismo como una pretendida hipótesis falsa o errónea, condenada por la Iglesia Católica, en vez de una teoría aceptada  ) y  Disertación histórica y geográfica sobre el meridiano  de demarcación entre los dominios de España y Portugal ( publicada en 1749 ). Una cuarta obra escrita por ambos fue un reservado informe crítico sobre la realidad de la América hispana encargado por el marqués de la Ensenada en 1747 para que redactaran detalladamente la realidad que habían conocido en el transcurso de su misión científica. La Corona deseaba evaluar el verdadero estado militar, administrativo y eclesiástico de sus dominios americanos para garantizar su defensa y asegurar los recursos que permitieran a España recuperar el poder y el prestigio que tuvo en el concierto europeo, ya que se preparaban reformas drásticas para América y dicho informe sería el diagnóstico de la realidad que se intervendría. Este informe se convirtió en secreto de Estado, haciéndose varias copias repartidas en todos los órganos de poder vinculados a las Indias. Pero dicho informe fue publicado en Londres y en castellano  en 1826 ( recién independizada Hispanoamérica ) por David Barry,  un desaprensivo inglés miembro de La Royal Society  que adquirió una copia al parecer, y del que no se sabe mucho, de forma tendenciosa y morbosa, tergiversando los hechos , con el título de Noticias secretas de América, que tuvo mucho impacto en Europa y en América con numerosas ediciones y traducciones, que dio fama a Ulloa y a Jorge Juan, pero que contribuyó a ennegrecer la imagen de la colonización española y a validar y a avivar la Leyenda Negra, así como justificar la ayuda inglesa a los insurrectos americanos en contra de España. En 1748 fueron nuevamente ascendidos a capitanes de navío como recompensa por su magnífico trabajo. 

El marqués de la Ensenada pretendía sacar a España  del atraso en que se encontraba y hacer reformas internas ( fiscales, educativas, agrícolas, en la industria, comercio, Ejército, Marina, etc…)  para colocar al país al mismo nivel que otras potencias europeas aprovechando la política pacifista y de neutralidad activa del reinado de Fernando VI, y hacer una Monarquía poderosa y militarmente respetada, recurriendo al expeditivo método del espionaje industrial, enviando al extranjero -a centros y territorios considerados de interés-  misiones  secretas, minuciosamente preparadas por el riesgo que se corría de que fueran descubiertas, formadas por   hombres capacitados convertidos en agentes con una serie de instrucciones reservadas al objeto de recabar información sobre todo tipo de  avances científicos y técnicos y contratar especialistas extranjeros para llevarlos a España  e  implantar allí  dichos avances, atrayéndolos con salarios muy elevados.  Ensenada vio a Ulloa y a Jorge Juan como las personas idóneas para llevar a cabo sus planes ya que coincidían ideológicamente con él, eran leales a la Corona, tenían disciplina, espíritu de sacrificio y  una sólida formación y experiencia militar y científica,   los cuales establecerían con Ensenada una buena relación e incluso amistad, recibiendo elogios por parte de éste. A  Jorge Juan lo envió a Inglaterra para que informara sobre la construcción  naval y reforzar la Armada, y a Ulloa lo envió a recorrer el continente europeo a costa del erario público bajo la tapadera de un viaje científico o de estudios, debiendo inspeccionar puertos, astilleros, fortalezas, canales, arsenales, fundiciones, manufacturas textiles, carreteras, etc…, levantar planos de todos los lugares que viera, con la máxima discreción y diplomacia posible, y  enviar informes a Madrid mediante códigos y la ayuda de embajadas y de consulados;  además también debía  adquirir libros e instrumentos científicos, así como instruirse en la fabricación de productos de interés para España y en la obtención de mercurio. Viajó acompañado de varios guardiamarinas, entre ellos su hermano Fernando, que debían instruirse a su vez en matemáticas, obras hidráulicas y otros asuntos relacionados con la Marina, aunque, previamente, recorrió también parte de España por encargo de Ensenada y como ensayo de su recorrido por Europa, inspeccionando, entre otros sitios, el arsenal de Cartagena, la industria de la seda de Valencia y las obras del puerto de Barcelona. Y, así,  durante unos tres años ( de 1749 a 1752, aproximadamente ) realizó un largo viaje, visitando Francia, Países Bajos, Suiza, Estados alemanes y bálticos, incluso Rusia, entre otros, relacionándose, debido a su reputación de científico, con personas relevantes y otros hombres de ciencia y convirtiéndose en miembro de varias Reales  Academias de las Ciencias europeas ( por ejemplo, las de Estocolmo, Copenhague, Prusiana de Berlín,  del Instituto de Bolonia, y sobre todo, la de París, aprovechando el momento para estudiar su organización y funcionamiento  ),a cuyas reuniones asistió. A su llegada a Prusia fue recibido por el rey Federico II  en persona en su palacio de Postdam;  se relacionó con ambientes no católicos, sin que ello le creara problemas de conciencia, pues era un católico no fanático. Además, Ulloa amplió los campos a investigar en materias dispares como la forestal, cartográfica, hospitales, higiene, abastos, población marginal…, de todo lo cual informaba  constantemente  a Ensenada, dirigiéndose finalmente a Londres  para esperar allí órdenes. Dejó de visitar algunos sitios que estaban ya previstos al recibir el mandato de regresar a España. De regreso a su patria en 1752, intentó promover la investigación científica, alentó cualquier proyecto de esta índole que se iniciaba, y trajo gran cantidad de ideas y de documentación que  quiso poner en práctica, llevando una cabo una intensa y variada actividad de innovaciones tecnológicas integrado plenamente en el proyecto ilustrado de la Monarquía, ya que Ulloa estaba convencido  de que las reformas eran el mejor instrumento y el mejor remedio para conseguir el despegue y la modernización de España como potencia mundial. En la España de la Ilustración fue una personalidad que brilló con luz propia, paradigma de científico de la Ilustración,  un adelantado a su tiempo,  abierto a la ciencia y a la experimentación, con una vocación científica que siempre mantuvo, comprometido con su tiempo y con sentido de la responsabilidad. Tenía  una mentalidad racionalista ( propia de la época ) y un agudo sentido de la observación, audaz, autodidacta, de gran talento, voluntad, capacidad de trabajo, polifacético ( fue marino, científico, astrónomo,  geógrafo ,naturalista, ingeniero, topógrafo, cartógrafo,  docente, político,  escritor,  etc… ), muy inteligente y completo, honesto y eficaz,  con una mente privilegiada, admirado y estimado unánimemente por sus compañeros de armas y por el pueblo llano -a pesar de no entender éste su ciencia –, alcanzando gran prestigio tanto en España como en Europa.  De 1752 a 1758, fundamentalmente, merecen mencionarse una serie de aportaciones a la ciencia y de realizaciones de utilidad para España que llevó a cabo o participó en ellas de conformidad con Ensenada:  Proyectó y comenzó a dirigir las obras de construcción del Canal de Navegación y Riego de Castilla ( inspirándose en el canal francés del Languedoc, necesario para transportar los productos del interior de Castilla hacia los puertos del norte, tales como Santander ), fundó la Real Casa de Geografía y el Gabinete de Historia Natural en Madrid ( que dirigió entre 1752 y 1755, llamada dicha institución popularmente La Casa del Platino, a fin de levantar un mapa de España, formar cartógrafos, hacer prospecciones mineras y formar especialistas y estudiar la geografía de España, así como estudiar el platino; también se almacenaban y clasificaban en dicho gabinete los objetos procedentes de expediciones y de excavaciones arqueológicas de América, dando Ulloa instrucciones de cómo debían enviarse y documentarse tales objetos ), reorganizó los Colegios de Medicina y Cirugía de Cádiz al servicio de la Armada y para el Real Hospital , elaboró  un proyecto de mejora de construcción  de los arsenales de Cartagena, El Ferrol  y La Carraca de Cádiz y visitó e inspeccionó el astillero de Guarnizo y las fábricas de artillería de La Cavada y de Liérganes ( para rearmar y fortalecer el Ejército y la Armada, tanto la flota de guerra como la mercante ), fundó el primer Laboratorio Metalúrgico de España en Madrid, mejoró la producción de mercurio de las minas de Almadén ( para que se enviase con más rapidez a América, ya que el mercurio era imprescindible para la extracción del oro y de la plata de las minas americanas ), promovió la creación de jardines botánicos, fundó la Real fábrica de paños de Segovia,  supervisó las fábricas de jarcia y lonas de Santander y Espinosa  de los Monteros ( servían para aligerar y facilitar las maniobras de los buques  ),  llevó a cabo algunas actividades en el Observatorio Astronómico de Cádiz ( recién fundado ), introdujo en España los primeros conocimientos sobre electricidad y magnetismo artificial, descubrió la circulación sanguínea de peces  por medio de un microscopio solar de reflexión, mejoró la técnica de la imprenta y de la  encuadernación (llevado de su afán de difundir sus conocimientos científicos y que llegaran al máximo número de personas, dejando de importarse el papel  y empezando a fabricarse en España ),  produjo  innovaciones en el grabado de piedra y cobre, y avances en relojería y cronómetros para la Armada ( instrumentos capaces de soportar la navegación marítima sin pérdida de precisión y que fijaban con exactitud la posición de los buques en la inmensidad de los océanos Atlántico y Pacífico ), dio información sobre el caucho, descubrió  fósiles de conchas marinas petrificadas de diferentes especies en la cordillera de los Andes ( durante su estancia en  América como miembro de la expedición geodésica ), etc…, y con tal cúmulo de reformas, contribuyó al auge del reinado de Carlos III.  Ulloa  poseía sensibilidad social (se interesó por la asistencia hospitalaria, por los asilos de vagabundos, y denunció los abusos e injusticias del régimen de obrajes cometidos con los indios en América). También  elaboró un proyecto de limpieza de las calles de Madrid que él pensaba que podía ser idóneo para la ciudad – que en esa época era  una de las capitales más sucias de Europa- inspirándose en los ejemplos de otras capitales como París o Bruselas que había conocido en su periplo por Europa, ya que se interesaba por el decoro e higiene de la ciudad y por la salud  de los madrileños intentando, de esta manera,  erradicar la tradicional costumbre  de arrojar las inmundicias a la vía pública al grito de “ agua va “.  Consistía, básicamente, en la instalación de pozos negros debajo de las casas de Madrid para la evacuación y el depósito de aguas mayores, de basuras y aguas sucias de cocina y construcción de cañerías exteriores para conducir las aguas menores y de lluvia hasta el centro de las calles, si bien también podían servir los albañales y canalones ya existentes. Pero fue descartado por considerarse insuficiente y poco minucioso, no pudiéndose llevar a cabo. 

Como os comenté al principio de este artículo y dada la prolífica labor de nuestro personaje continuaré la próxima semana con la biografía del Almirante Ulloa.




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