La temida noche de Halloween en Sevilla terminó sin los saqueos anunciados pero con una madrugada muy movida en las zonas de ocio.
Pese a la alerta máxima y al blindaje de algunos comercios del centro, que tapiaron sus escaparates ante las convocatorias difundidas en redes por grupos denominados ‘Blocus’ que amenazaban con atacar grandes superficies, franquicias y bancos, la Policía confirma que no se produjo ningún incidente vinculado a esos mensajes.
Establecimientos como el Aldi de la Plaza del Duque, el Decathlon de la calle Laraña y varios negocios de la calle Tetuán amanecieron con tablones de madera en sus lunas. Finalmente, no fueron necesarios.
Para la noche, la Policía Nacional había desplegado un dispositivo especial de 185 agentes, con efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y la Unidad de Prevención y Reacción (UPR).
Fuentes policiales resumen así la madrugada del sábado 31 de octubre al domingo 1 de noviembre: noche movida, pero nada de disturbios organizados. Las intervenciones se concentraron en los incidentes habituales de una noche de gran afluencia.
El momento más tenso se vivió en la Alameda de Hércules. Sobre las 3:00 horas, la Policía tuvo que desalojar la zona tras el lanzamiento de botellas contra los agentes. En ese mismo entorno, un hombre disfrazado se dedicó a amenazar a las personas congregadas con una pistola de juguete.
Minutos antes, en la zona de las Setas de la Encarnación se registró una pelea multitudinaria. La noche anterior ya se había saldado con una detención por amenazas con arma blanca también en la Alameda.





