El reciente apagón que ha afectado a España no solo fue predicho por sectores tradicionalmente asociados a la mal llamada «ultraderecha», sino también, como evidencia un video del 20 de enero de 2025, por voces dentro de la izquierda. Irene de Miguel, de Unidas por Extremadura, es un ejemplo de ello. A través de su cuenta en la red social X, de Miguel se refiere a sus anteriores advertencias sobre la posibilidad de un apagón, dejando entrever que la amenaza era palpable en círculos políticos diversos, más allá de las ideologías comúnmente asociadas con el alarmismo en este tema.
Esta coincidencia de alertas, procedentes de espectros políticos opuestos, subraya la complejidad de la crisis energética y la potencial vulnerabilidad de la infraestructura crítica. Independientemente de la motivación política detrás de las advertencias – ya sea una crítica a la gestión energética actual, una preocupación genuina por la seguridad, o una combinación de ambas – el hecho de que tanto la «ultraderecha» como miembros de la izquierda compartieran la previsión de un posible apagón debería instar a una reflexión más profunda sobre las causas y las posibles soluciones. Algo que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aún no ha hecho.





