Rafael Peralta ha fallecido hoy en Sevilla, donde estaba ingresado por una neumonía, a los 92 años. Fue una figura relevante en el mundo del rejoneo. Debutó en la plaza de toros de Las Ventas de Madrid el 30 de mayo de 1959, junto a los célebres espadas Julio Aparicio, Manolo Vázquez y Curro Girón, enfrentándose a toros de Juan Sánchez Cobaleda. En 1972, comenzó a colaborar con su hermano Ángel Peralta y Alvaro Domecq para crear un espectáculo completo de rejoneo.
Peralta ocupó los primeros puestos en cuanto a número de corridas y trofeos ganados entre los rejoneadores. Su carrera le llevó a las plazas de España, Portugal, Marruecos, Francia, Perú, Venezuela, México, Ecuador y Colombia.
Junto a su hermano Ángel, a Rafael Peralta se le atribuye el establecimiento de las bases del toreo moderno a caballo. Aunque nunca se retiró formalmente, dejó de torear en el año 2000, tras 43 temporadas ininterrumpidas, habiendo participado en más de tres mil corridas y lidiado más de cinco mil toros.
Rafael Peralta será recordado como una figura clave y fundamental del rejoneo. Dirigió el escalafón de rejoneadores durante varias temporadas y era conocido como uno de los mejores, especialmente hábil en la colocación de banderillas con ambas manos.
Descanse en Paz.






