Convocada por “De español a español por la Constitución” y 33 asociaciones más, la manifestación recorrió el centro de Marbella y concluyó con la lectura de la Declaración de Cádiz y el himno nacional.
La Marcha por la Dignidad celebrada este domingo en Marbella ha reunido a miles de personas en pleno periodo vacacional.
La convocatoria, organizada por “De español a español por la Constitución” y 33 asociaciones más de la sociedad civil de toda España, con el apoyo de Sociedad Civil Española -S.C.E.-, que agrupa a 150 entidades, comenzó a las 20:00 h y finalizó dos horas después.
El acto contó con los discursos de Amalio de Marichalar, Marcos de Quinto, Jesús Ángel Rojo y Pedro Rodríguez. Ana Pedrosa condujo la marcha, que concluyó con la lectura de la Declaración de Cádiz y el himno nacional.
Esta declaración inició en enero su recorrido por España y se leerá cada mes en una ciudad distinta hasta las elecciones generales. Fue aprobada en Cádiz, a los pies del monumento a la Constitución. Un día antes, el sábado, se leyó en Barcelona con motivo de la festividad de Santiago, patrón de España.
Según los organizadores, Marbella ha querido mostrar que, pese a las altas temperaturas y al verano, “los españoles de a pie no se van de vacaciones” y mantienen mes a mes la movilización en defensa de la dignidad en cada rincón de España.
Los convocantes han denunciado el ataque del presidente del Gobierno a la independencia judicial, al Estado de Derecho, a la libertad y a la democracia. También han señalado la corrupción que, a su juicio, afecta a su entorno familiar, al Gobierno y a su partido.

En su intervención se hizo referencia a noticias publicadas en la prensa internacional en los últimos meses sobre la situación en España. Los portavoces defendieron que los ciudadanos salen a la calle de forma democrática para recuperar la dignidad, la confianza y el respeto.
Durante la marcha se denunció el “secuestro de los contrapoderes” por parte del presidente del Gobierno, los pactos con prófugos, golpistas y filoterroristas, y la falta de sensibilidad con los guardias civiles asesinados y con las víctimas del terrorismo.
También se aludió a la falta de inversiones que, según los organizadores, han estado detrás de accidentes ferroviarios, riadas, el apagón nacional o el derrumbe de la pasarela de Santander. Igualmente mencionaron las condenas al Fiscal General del Estado, a un ministro y a un familiar del presidente.
La protesta finalizó con una petición unánime de dimisión del presidente del Gobierno y de convocatoria de elecciones generales “libres y seguras”. Para los participantes, Marbella consolida la voluntad de recuperar el espíritu de la Constitución y los valores del Estado de Derecho que, según dijeron, se cumplen este año casi 50 años después de su aprobación.





