El artesano, que según afirma cuenta con todos los permisos en regla, anuncia que recurrirá tras ser expulsado por mostrar la Cruz de Borgoña
Sevilla se ve envuelta en una polémica relacionada con los símbolos del pasado español. Un artesano y recreador histórico que, según su propio testimonio, participa regularmente en el mercadillo que cada domingo se instala en el Paseo de la O, en Triana, asegura que se enfrenta a una expulsión por exhibir en su puesto una bandera con la Cruz de Borgoña y el águila bicéfala.
El propio artesano sostiene que se trata de «emblemas históricos vinculados a Sevilla y a la España de los siglos XVI y XVII» y que la propuesta de expulsión es una medida que no acepta y que cuestiona «por su honor y honestidad en la ejecución de su trabajo».
Según defiende el afectado, la enseña cuestionada «no constituye un elemento decorativo ajeno a la actividad del expositor, sino parte esencial de su trabajo, ya que contextualiza sus productos». Explica que dedica su actividad «al estudio, investigación y reproducción rigurosa de la cultura material de los siglos XVI y XVII», siglos de especial relevancia en la cultura sevillana. Su especialidad consiste en «la elaboración completamente artesanal de piezas de cuero inspiradas en modelos históricos: talabartes, tahalíes, bolsas de viaje, apóstoles, cinturones y otros elementos utilizados por soldados y civiles de la época de los Austrias y los Tercios españoles».
Según la versión del artesano, «la controversia estalló después de que miembros de la organización promovieran una iniciativa para solicitar la retirada de la bandera», le habrían justificado la petición alegando que «han recibido quejas de algunos compañeros y le instan a no volver a colocarla porque, según afirman, esa bandera tiene otras connotaciones que pueden hacer creer que estamos politizando nuestro proyecto».
La enseña a la que se refiere es, según los historiadores, la de la Cruz bicéfala de los Austrias y la histórica Cruz de Borgoña que durante siglos identificó a los Tercios de la Monarquía Hispánica y que continúa siendo utilizada en recreaciones históricas, museos y actos de carácter patrimonial.
En cuanto al encaje reglamentario «ni los estatutos de la asociación ni la Regulación de Actividades del Paseo de la O para 2026 contemplarían prohibición alguna relativa a la exhibición de banderas históricas».
Consultada por este periódico, la destacada historiadora y miembro de varias academias, María Fidalgo afirma que «no estamos hablando de ningún tipo de propaganda política, sino de patrimonio histórico. Si empezamos a expulsar símbolos por las interpretaciones subjetivas de particulares, cualquier recreación, exposición museística, o jornada histórica y cultural puede acabar siendo cuestionada».





