
Mira que la izquierda, tan sabia y lúcida siempre, lo venía advirtiendo, que España se nos estaba llenado de ‘fachas’ y eso es algo que había que impedir a toda costa… Sí, a toda costa, pero, ¡oh, cielos!, no habíamos previsto que era precisamente a través de las costas por donde nos llegaría esa invasión.
Las Armadas mauritana, gambiana y senegalesa, firmes aliadas y proclives a la invasión no han fijado un día D, como en Normandía, pero cayucos coloristas y pateras hacinadas nos han desembarcado ya en Canarias más de 10.000 tropas equipadas de teléfonos móviles de última generación y los bolsillos apretados de francos ‘cefa’, que te dan 700 por un euro y 35.000 ‘pijorronchos’ por 50 euros.
No hay duda, son los ‘cayetanos’ del África Central, que están tomando al asalto nuestras costas y vienen a ayudar a la extrema derecha, a la extrema-extrema derecha y a la ultramegaextrema derecha para derrocar al gobierno de progreso del socialcomunismo bolivariano, que Dios guarde, del PSOE y el Marqués del Moño Tieso.
A bordo de sus poderosas naves transatlánticas, los invasores vienen con signos inequívocos de sus verdaderas intenciones y no ocultan ni arrían sus banderas constitucionalistas que figura en las tapas originales de nuestra Constitución.
Son los ‘fachas’ teñidos de color oscuro que disimulan sus intenciones a bordo de máquinas sumamente escurridizas y camufladas. Pero todos lo sabemos: los ‘fachas’ nos invaden. Habrá que repatriarlos de algún modo, antes de que la democracia se nos derrumbe encima.




