Mario Martos nació en 1988 en Jaén, siendo licenciado en Ciencias Políticas y Graduado en Derecho por la Universidad de Granada. Ha trabajado como músico y actualmente es opositor. Ha sido candidato de la federación Respeto (compuesta principalmente por España 2000, Plataforma por Cataluña y Plataforma por la Libertad), a la alcaldía de Jaén en 2019, y de nuevo en 2023, bajo las siglas de Hacer Nación, partido del que es secretario general desde 2020.
– Me gustaría comenzar preguntándole por los motivos de la elección del nombre y el logotipo de su partido, ¿a qué se deben?
– El logotipo representa una rama de olivo, un árbol frutal histórico que nos retrotrae a la época romana, y los colores granate y dorado son una alegoría de la bandera de España, que aunque no son los mismos colores, sí que recuerdan a los de nuestra enseña nacional.

En cuanto al nombre, nuestro partido fue fruto del empeño de varios colectivos que se unieron, y en aquel momento, aunque no teníamos una idea muy clara del nombre, sí la teníamos sobre en qué consistiría el proyecto; construir una Nación nueva porque no nos gusta el régimen del 78, respondiendo a un alegato.
– A continuación quería preguntarle sobre su evolución ideológica: ¿cómo se define ideológicamente? ¿Cuál fue el proceso por el que llegó a su ideología actual? ¿Ha militado previamente en otra formación política?
– Me defino como nacionalista español. Tengo 36 años y comencé a militar a los 18 años en Respuesta Joven, una asociación vinculada a la Universidad de Granada, y luego en otras asociaciones centradas más en la metapolítica que en la acción política, relacionadas con la lucha estudiantil y el aspecto cultural. Hablo de 2008 y 2009, de hecho, en 2008, España ganó la Eurocopa, y pude ver que sentirse español era catalogado como facha y sólo se sacaba la bandera por el fútbol, creyendo necesario que nos sintiéramos orgullosos de nuestro pasado, nuestro legado y nuestra Historia porque teníamos muchos motivos para ello.
Viví los años más duros de la crisis: 2010, 2011 y 2012, cuando se hicieron numerosos recortes, y por mi educación me ha tocado ser hijo de mi tiempo y meter caña al régimen del 78, al sistema político y económico que representa porque a mi generación le ha tocado vivir una crisis constante y continua.
Nuestra asociación fue creciendo y en 2017 o 2018 dimos el salto a la política municipal en Jaén con la federación Respeto, que en nuestro caso fue muy local. Luego, con la necesidad de dar un salto a una plataforma mucho más amplia, nació Hacer Nación, que recoge el testigo de la municipalidad de un grupo activista, poniendo sobre la mesa cuestiones como la inmigración y la sustitución étnica, que en 2007 o 2008 eran vistas como problemas futuros y no presentes como sucede a día de hoy,
– ¿Quiénes son sus referentes políticos nacionales e internacionales?
– Me considero hijo de Jean-Marie Le Pen, de quien me ha gustado mucho desde niño su defensa de la identidad y la soberanía de Francia frente a la Unión Europea y la OTAN, luchando, pese a vivir en un mundo globalizado y multipolar, para que su país no perdiese la soberanía a manos de entes supranacionales.
– Si me permite la indiscreción, ¿a quién votaba antes de su entrada en la política activa?
– He sido muy antisistema y a la vez, muy político, al haber estudiado Ciencias Políticas. He votado a Respeto como a Hacer Nación y antes, practicaba la abstención activa, no votando a ningún partido.
– Un análisis que he tenido ocasión de leer es que Hacer Nación es una escisión moderada de España 2000 ante el giro radical que ha dado el partido para diferenciarse aún más de VOX, ¿es cierto este planteamiento?
– Realmente no. Nuestras diferencias con España 2000 nacen desde el planteamiento mismo de Hacer Nación, que es fruto de la fusión de diferentes colectivos de los integrantes más jóvenes en Madrid y Asturias, entre otros. Decidimos, por tanto, crear algo nuevo que fuera más fresco tras la ruptura de una parte de Alcalá de Henares con España 2000. Representamos, en cualquier caso, estilos y formas diferentes.
– ¿Cuál es, entonces, la diferencia entre Hacer Nación y España 2000?
– Nosotros propugnamos la autonomía histórica y un nacionalismo de nuevo cuño. Dejamos de lado materias como la memoria histórica para centrarnos en cuestiones de actualidad, a lo que se suman otras diferencias de formas.
– ¿Se podría decir que, desde un punto de vista ideológico-programático, Hacer Nación está más centrado en las políticas sociales?
– Sí, podría ser, ya que nuestra prioridad son cuestiones como la precariedad laboral, la inseguridad y la inmigración, por las que luchamos desde la autonomía histórica.
– ¿Cuáles serían sus diferencias ideológicas con VOX?
– VOX ha evolucionado de la corriente más liberal a una socialpatriota, por lo que se va acercando a nuestros planteamientos, aunque hay una clara diferencia en cuestión de estilos. Por ejemplo, en materia de soberanía, nosotros vamos un punto más allá y no distinguimos entre una inmigración que se integra y otra que no lo hace, ya que si la inmigración es masiva, produce un cambio étnico o social. Si vienen cinco millones de italianos, por muy similares que seamos en nuestra identidad y nuestra idiosincrasia y a pesar de que ambos somos hijos de Grecia, Roma y Europa, ya no seríamos España.
Aunque VOX ha avanzado mucho en materia migratoria, se quedan cortos, y en política internacional “apuestan” por el Estado soberano a través de guiños, pero luego les falta tiempo para ir detrás de Trump, al que no dejan de alabar. Creemos que debemos mirar por los intereses de nuestro país, igual que Trump mira por los suyos, y si esos intereses chocan, no podemos echar la culpa a Pedro Sánchez, sino a que no se apuesta al 100 % por un país soberano.
– ¿A día de hoy su partido tiene alguna afiliación internacional?
– No, no nos hemos integrado en ninguna coalición internacional. Tenemos relación con activistas de Némesis, una asociación de Francia que tiene vínculos con el Frente Nacional y Reconquista, y con una chica de Alemania que tiene relaciones con Alternativa para Alemania (AfD), pero nosotros no tenemos vinculación con AfD, aunque sí hemos tenido contactos con el FPÖ austríaco.
– ¿Y con qué partidos europeos tienen semejanzas ideológicas? ¿Cuál sería su referente? ¿La Agrupación Nacional de Le Pen? ¿La Liga de Salvini?
– De la Liga de Salvini desconozco algunos aspectos. En Francia estaríamos en consonancia con la política migratoria de Reconquista y con las políticas sociales de Le Pen, por lo que estaríamos entre ambos partidos, y también nos gusta la política migratoria del FPÖ y AfD.
– ¿Y qué opina sobre la primera ministra italiana Giorgia Meloni?
– Su problema es que me gustaba mucho lo que decía, pero una vez en el gobierno ha girado y su interés es más liderar un centro-derecha a la italiana que ejercer un liderazgo frente a la cuestión migratoria, por lo que siento cierta decepción y tengo de ella una imagen más negativa.
– En lo que al aspecto interno y organizativo se refiere, ¿su partido tiene juventudes?
– No tenemos de forma oficial. La media de edad de nuestros miembros es de 35 años y consideramos que ya no estamos dentro de la juventud.
– Le plantearé un escenario de política-ficción: supongamos que en las próximas elecciones generales, Hacer Nación consigue un escaño mientras que hay un empate entre el bloque formado por PSOE-Sumar por un lado y el de PP-VOX, por otro. Teniendo la llave de la gobernabilidad, ¿con cuál de las dos posibles coaliciones de gobierno pactaría?
– No nos alegraría pactar con ninguno de ellos, pero para nosotros sería clave que aceptasen principios que consideramos fundamentales en torno a la cuestión migratoria y a ciertas medidas de soberanía y contra la precariedad laboral. No nos importa el partido del que se trate, sino que lo que propone sea bueno para España, aunque en la práctica nos harían un cordón sanitario. Por el bien de España y en defensa de unos principios inquebrantables, hablaríamos con todo el mundo.
– Al igual que a mis dos anteriores entrevistados, le quería preguntar: ¿qué opina sobre Isabel Peralta y Núcleo Nacional?
– Personalmente no conozco a Isabel Peralta ni a los integrantes de Núcleo Nacional, aunque valoro a todo grupo que tenga un interés noble, que se preocupe por España y luche por su destino, aunque en este caso tenemos diferencias a nivel de estilo, de formas y de entender la política pese a luchar por la concienciación de la sociedad en materia migratoria y de identidad, ya que quieren una España mejor, aunque realmente desconozco en este caso a las personas.
– Una cuestión que para mí constituye una línea roja es la defensa del derecho a la vida frente al aborto, ¿qué opina usted a título personal como su partido respecto al aborto? ¿derogarían la legislación actual?
– Como organización nos oponemos al aborto, que es la misma postura que yo sostengo personalmente. Es cierto que priorizamos las luchas migratorias, pero está relacionado con esta materia porque España necesita un crecimiento demográfico, y se está apostando por la inmigración masiva en lugar de promover la familia y la natalidad, que se debe facilitar no sólo con incentivos económicos. Se debe, por tanto, luchar contra el aborto en todos los sentidos, porque no es una política pública ni un derecho ni un método anticonceptivo. Volveríamos a la ley anterior de supuestos.
– Para ir concluyendo, le quería formular una pregunta personal común a todos mis entrevistados: ¿es usted creyente? ¿qué papel ocupa la religión en su vida?
– Soy creyente practicante y participo en las cofradías de Jaén en Semana Santa. La espiritualidad es importante en mi vida y me guía, y creo que sin ella, el ser humano se siente vacío.
– Y por último, ¿es usted aficionado al fútbol? ¿es de algún equipo?
– Sí, soy socio del Real Jaén desde los 18 años, al que sigo en sus partidos, y también soy simpatizante del Real Madrid.





