Manuel Acosta nació en 1969 en Barcelona. Es licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Barcelona, Doctor en Filología y Máster en Literaturas Hispánicas por la UNED. Es profesor de Secundaria y Bachillerato y diputado de VOX en el Parlamento de Cataluña por Barcelona desde 2021, siendo portavoz del partido en las comisiones de Educación, Cultura y Universidades de la Cámara autonómica. Es autor de “Cataluña. La historia” (2015), “El libro blanco de Cataluña” (2022) y el pasado mes de abril publicó “Un faro en la tempestad. Enseñanzas de un obispo contra la infiltración de la secta modernista”.
– ¿Cuáles fueron las circunstancias por las que se unió a VOX?
– Yo nunca había militado en un partido. Soy un modesto profesor de Secundaria y Bachillerato con veinticinco años de experiencia a mis espaldas y padre de familia numerosa, de modo que, con esta responsabilidad es más complicado arañar tiempo para asumir nuevas responsabilidades.
Me afilié a VOX en 2014 porque vi en VOX algo inaudito y quise aportar mi granito de arena, aunque sin desarrollar ninguna actividad orgánica en el partido por mis circunstancias laborales y profesionales. No obstante, la situación de España y de Cataluña era tan grave que los hechos de octubre de 2017 hicieron que me involucrara de manera decidida para defender la España olvidada.
Me mueve el amor a Dios, a España, a la Patria, la Tradición y las costumbres y VOX defendía con gallardía todos estos postulados. Por ello, me afilié primero en una segunda línea y luego asumí responsabilidades presentándome como candidato a la alcaldía de la población de Barcelona en la que vivo, en el Vallés.
– Si me permite la indiscreción, y dado que VOX es el partido más transversal del arco parlamentario, ¿a quién votaba antes de que se crease VOX?
– En términos generales, me he abstenido porque creo que se han cometido muchos errores y disfunciones debido a que tenemos un sistema sustentado en una Constitución que realmente no se ajusta a nuestra tradición hispánica. VOX está de acuerdo con la reforma constitucional y entiendo que existe una sintonía que puedo proyectar.
– ¿Cómo se define ideológicamente usted?
– No me considero ni de derechas ni de izquierdas ni de centro, ya que es una nomenclatura artificial que nace con el advenimiento del Estado liberal, que aunque se plantea por primera vez en las Cortes de Cádiz de 1812, se impone a partir de 1833. Soy historiador, y antes no había existido la división entre izquierda y derecha, conservadores y progresistas, ya que estaba políticamente asentada la Tradición y la Monarquía Hispánica, que era un cimiento arraigado que creía en lo propio y en verdades absolutas frente al relativismo más absoluto de la nuestra actual.
– ¿Quiénes son sus referentes políticos nacionales e internacionales, ya sean presentes o pasados?
– Referente político actual sería, sin ninguna duda, Santiago Abascal, que ha demostrado coherencia y valentía, ha sufrido el terrorismo en sus propias carnes, sabe comunicar muy bien y ha evolucionado como persona de manera muy positiva.
A nivel internacional tengo cierta admiración por André Ventura, líder de Chega en Portugal, y la primera ministra italiana Giorgia Meloni, que ha demostrado ser valiente y firme en defensa de la vida, porque si desde los poderes públicos se legitima el crimen del aborto, estamos desacreditados para pedir respeto a la vida de las personas amenazadas por el terrorismo y la extorsión.
A nivel histórico diría que la Historia de España, con sus luces y sus sombras, es rica y luminosa, por lo que destacaría a Don Pelayo, que lideró la reacción contra la invasión musulmana, los Reyes Católicos y los grandes Reyes de la Monarquía Católica como Carlos I y Felipe II. Más recientes, hay políticos de los que he aprendido como Víctor Pradera y José Calvo Sotelo, asesinado por el PSOE en 1936.
– ¿Quién considera que ha sido el mejor o menos malo de los presidentes del gobierno de la etapa democrática?
– Es una pregunta de difícil respuesta, aunque nos encontramos ante un gobierno de España lleno de corrupción y deshonestidad que es el más corrupto de toda nuestra Historia.
Todos los que han provocado la situación actual han bebido del relativismo y hacen de las mentiras verdades en función de lo que diga la mayoría. Todos han sido igual de malos: unos por acción y otros, por omisión. Hemos tenido, por ejemplo, gobiernos del PP, y algunos de ellos con mayoría absoluta, que pudiendo revertir la Ley del Aborto no lo han hecho, siendo todo una acumulación de experiencias negativas, por lo que no creo que unos hayan sido mejores que otros.
– Dado que usted ha escrito recientemente sobre la figura de monseñor Guerra Campos, le quería preguntar su opinión sobre el nuevo Papa León XIV.
– Soy católico practicante e intento ser coherente con mi fe pese a mis muchos fallos y caídas, ya que quiero vivir mi fe conforme a la Iglesia.
Al Papa le otorgo mi cariño y estima más allá de lo que debo como católico, y todo lo que está haciendo y diciendo me parece muy sensato y fiel al Magisterio de la Iglesia. Me gusta tanto su contenido como sus formas porque rezuma respeto y humildad, y sus manifestaciones nos guían y nos recuerdan que debemos ser fieles al Magisterio de la Iglesia.
– ¿Quiénes son sus pontífices de referencia?
– Lógicamente el que ha sido el Papa de mi juventud, San Juan Pablo II, un hombre valiente que salió de las catacumbas del comunismo, cuando la Iglesia vivía en la clandestinidad, siendo una voz nítida y clara que en sus visitas a España nos recordaba que éramos la tierra de María y que las familias debían rezar el rosario porque, las familias que rezan unidas, permanecen unidas.
Hay también otros Papas que han señalado que uno de los problemas fundamentales es el relativismo, que sufrimos actualmente como consecuencia de la desacralización, siendo Papas de hace más de cien años como Gregorio XVI, Pío IX, León XIII, Pío X y Pío XI, los cuales escribieron encíclicas que defendían la confesionalidad católica del Estado para que se pudiera seguir la impronta de Cristo a lo largo de los siglos. Es el caso de textos como “Quanta Cura” de Pío IX o “Humanum genus” de León XIII, entre otros.
– Quisiera adentrarme en una cuestión más compleja, ¿cuáles considera que han sido las consecuencias positivas y negativas del Concilio Vaticano II?
– Voy a empezar por las negativas, aunque denote cierto grado de pesimismo. Creo que debido a falsas interpretaciones, tendenciosas y malintencionadas de las conclusiones a las que se llegaron, grupos de opinión minoritarios, actuando en la práctica como lobbies, difundieron un mensaje distorsionado, provocando que la heterodoxia campara a sus anchas con el respaldo o pseudo-respaldo de lo dicho por el Concilio Vaticano II, que fue un intento de dar una luz de claridad a la doctrina en un mundo muy global y secularizado.
Creo que buena parte de las interpretaciones que se hicieron de las conclusiones del Concilio se basaron en una visión racionalista de la fe, sustentada sobre el naturalismo o el modernismo, haciendo una interpretación material de las cosas sin ver la Revelación de Dios.
– Usted escribió también un libro combatiendo los mitos del nacionalismo catalán, por lo que quería preguntarle, en concreto, por uno de ellos: ¿es cierto que la Generalidad de Cataluña es una institución que nace en el siglo XIII?
– No es así. El nacionalismo catalán, como fiel hijo del romanticismo (que exalta los sentimientos por encima de la razón) deforma la realidad a su antojo. Nunca, hasta el siglo XIX, hubo movimientos nacionalistas o separatistas en la Historia de Cataluña.
En este caso, los nacionalistas deforman la Historia y la institución de las Cortes Catalanas que nacen en el siglo XIII. En aquel momento formaban parte de la Corona de Aragón, siendo una confederación sujeta a un solo Rey, de modo que cada región o Estado confederado tenía sus propios fueros, costumbres e instituciones, y una de ellas era las Cortes, que no son comparables con las actuales sino las propias de un Estado medieval, sin capacidad legislativa, ejecutiva ni judicial, respetuoso con los fueros y costumbres.
Las Cortes Catalanas las convocaba el Rey de la Corona de Aragón cuando necesitaba dinero para llevar a cabo una acción militar o acciones extraordinarias, y estaban compuesta por la nobleza, el tercer estado (que era la clase dirigente de las grandes ciudades) y el alto clero, necesitando el Rey el apoyo de esos tres brazos para conseguir el subsidio necesario. Una vez concedido el dinero al rey, una delegación de los miembros de las Cortes Catalanas se encargaba de la recaudación de fondos para el Rey: la Diputación del General, que no era la Generalidad.
La Generalidad de Cataluña no nació hasta la Segunda República en 1931, siendo una delegación de competencias del Estado español, igual que en 1932 se creó como órgano legislativo el Parlamento Catalán y luego, el Tribunal de Justicia de Cataluña, una estructura autonómica que reproduce los tres poderes del Estado. La Generalidad es, por tanto, una institución muy distinta a la Diputación del General de Cataluña que se creó en torno a 1300, y que era una delegación de las Cortes que recaudaba impuestos o subsidios para el Rey.
– Actualmente el socialista Illa gobierna en Cataluña, aunque no logró mayoría absoluta en las urnas, ¿quiénes son los socios que le sostienen? ¿son los partidos separatistas como sucede con Pedro Sánchez?
– Exactamente, así es. Es igual que en el gobierno de la Nación: Illa no tiene mayoría absoluta y vende su alma al diablo, que es ERC y un grupo minoritario como En Comú Podem, que son las distintas marcas de Podemos, haciendo que la ingobernabilidad de Cataluña sea una realidad.
En poco más de un año de legislatura abundan los Decretos-Ley porque no hay unanimidad en la Cámara y tiene que contentar a sus socios, generando un caos absoluto.
Las posiciones de los comunes son de izquierda radical, de extrema-izquierda, y ERC es la izquierda separatista contumaz, por lo que, de manera inédita, el gobierno socialista catalán ha abierto una Consejería de Política Lingüística, un tributo que ha pagado a ERC el mismo PSOE que hace campaña en castellano en el cinturón rojo (Hospitalet, Cornellá, San Boi, Esplugas, etc.) y luego aplica el rodillo separatista.
– Para ir concluyendo, ya que ha destacado su condición de católico practicante y el lugar significativo que ocupa la fe en su vida, quería preguntarle, por curiosidad, ¿acude usted a misa tradicional o del Novus Ordo?
– Normalmente voy a la misa del Novus Ordo, aunque cuando tengo posibilidad participo en la del Vetus Ordo, de hecho, recientemente hice un retiro de dos días y medio, y la misa que el sacerdote oficiaba era la del Vetus Ordo.
– Para cerrar la entrevista, como suelo hacer, le formulo la pregunta más trivial: ¿es usted aficionado al fútbol? ¿es de algún equipo?
– Sí, me gusta el deporte en general y practico un poco. Vivo en un entorno montañoso en el Vallés Occidental y por allí monto en bicicleta de montaña.
En el fútbol soy aficionado al mejor equipo, que es el Espanyol, del que soy socio y todos mis hijos también, ya que ayuda a seguir luchando por la españolidad de Cataluña cuando el otro equipo de la ciudad (el Barça) abandera el separatismo.





