Leandro Busto nació en 1972 en Inglaterra y es gerente de una empresa japonesa de fabricación de compresores. Fue uno de los fundadores del Partido Conservador británico en España en 2012 con la ayuda de la FAES de Aznar, habiendo sido presidente de la oficina en Madrid del partido. Desde 2018 es presidente nacional de Conservatives Abroad Spain.
– Quisiera comenzar por lo más básico: ¿Qué es Conservatives Abroad Spain y cuántos miembros tiene?
– Es el apoyo institucional para Londres de todos los militantes que el Partido Conservador tiene en España y Portugal, ofreciendo apoyo e información.
No estoy muy seguro de las cifras, pero según los últimos datos, tenemos entre 60-70 miembros que pagan sus cuotas.
-¿En qué circunstancias se afilió al Partido Conservador? ¿Cómo se considera ideológicamente?
– Me afilié muy temprano, cuando tenía 16 o 17 años, que fui por primera vez a la sucursal del partido porque era muy fan de Margaret Thatcher, un verdadero azul.
A nivel ideológico soy un poco caos: conservador, no conformista y liberal a la vez, que son tres cosas que a veces chocan. Soy muy abierto a la evolución del partido y no me considero nada radical. Tengo una forma de ver la política que es ortodoxa en la economía pero también creo que se debe cambiar con los tiempos y los nuevos retos que surgen.
– ¿Quiénes son sus referentes políticos españoles y británicos? ¿Hay políticos de otros partidos que admire?
– Claramente, Thatcher y Churchill. De este último he leído mucho y me gusta su forma de actuar, que es propia de los británicos de antes, que ya no existen, aunque bebía mucho, era un gran despilfarrador y todo lo pagaba el Estado, pero antes funcionaba así y las cosas eran diferentes.
En España, mi gran referente es Esperanza Aguirre y también me gusta Ayuso, que no es como Aguirre porque son tiempos distintos. Por edad, yo estoy entre las generaciones de Aguirre y Ayuso, aunque más cerca de Ayuso.
De otros partidos me gustaba José Carlos Mauricio, que en el pasado fue portavoz de Coalición Canaria en el Congreso, porque me gustaba mucho como hablaba. Era un buen parlamentario.
– ¿Quién ha sido para usted el mejor primer ministro británico? ¿Y el peor?
– Los mejores han sido sin duda, Churchill y Thatcher. A esta última, la conocí personalmente y fui a su casa en dos ocasiones, formando en su época las tres tres P (presidente, primer ministro y Papa) junto a Reagan y Juan Pablo II, que cambiaron la Historia del mundo y acabaron con el comunismo.
El peor, de momento, es el que tenemos ahora (Keith Starmer) porque las cifras de la economía nacional dan pena y miedo. Los laboristas llevan una senda incorrecta, no han aprendido nada del pasado y es el Partido Laborista más a la izquierda y más socialista de la Historia.
– ¿Qué opina de la labor de gobierno de los primeros ministros de su partido posteriores a Blair que han gobernado en estos últimos catorce años?
– Cameron abrió el partido para que fuese más moderado y centrista y, de ese modo, ganase las elecciones. Como primer ministro gestionó bien la economía, pagó la deuda de la Segunda Guerra Mundial, de hecho, el último pago lo hizo él. Fue muy eficaz en ese aspecto pero su problema fue que le gustó mucho el referéndum, algo que a Thatcher no le gustaba porque consideraba que un buen líder no necesita recurrir al referéndum sino aplicar sus ideas.
Cameron convocó referéndumss sobre los alcaldes y el sistema electoral, y ganó todos los referéndums menos el del brexit, que fue un grave error, ya que no se mantuvo neutral sino que se posicionó en un lado, perdió y se fue.
Theresa May tuvo las manos atadas y no tomaba decisiones si no contaba con el apoyo del partido. Fue, a mi juicio, mal aconsejada y no se centró en la gran cuestión, que era el brexit, sino en otras materias.
Boris Johnson fue la aspiración de tener otra Thatcher. Era un hombre muy inteligente pero no sabía realmente organizar el partido, aunque no me gustó la forma en la que se acabó con él, ya que lo habían votado los británicos y su partido le echó del gobierno.
Liz Truss el problemas que tuvo, a mi juicio, fue que a los mercados no le gustaron los cambios que introdujo, que no eran malos, pero sus ideas económicas eran vagas.
Rishi Sunak fue muy listo en su forma de dividir el voto, haciéndole la vida imposible a Boris Johnson para hacerse con el liderazgo del partido. Con él, la economía fue bien y empezó a dar brotes verdes, pero no estábamos preparados para unas elecciones y no teníamos candidatos en todas las zonas.
– ¿Por qué los conservadores británicos han perdido el gobierno tras esos catorce años de gobierno con cinco primeros ministros?
– Creo que no fuimos capaces de ser el Partido Conservador de toda la vida, ya que con Cameron tuvimos que dar un giro al centro para ampliar nuestros votantes, y fuimos mucho más al centro que en el pasado para ganar las elecciones.
En este tiempo hemos hecho muchísimas cosas buenas en economía, igual que el PP en España, que siempre recibe una economía semiarruinada, pero hemos perdido la ideología y lo que quería el votante inglés. Fallamos muchísimo a la hora de llegar a un acuerdo para un buen brexit, igual que hemos tenido que afrontar la crisis del Co-Vid, teniendo que gastar miles de millones de libras que han aumentado la deuda. Ha sido, en definitiva, una combinación del desgaste de muchos años más los errores que se han cometido.
En las generales, los laboristas han ganado teniendo menos votos que antes, y tenemos un sistema electoral en el que, aquel que gana, aunque sea por un voto, es el que gobierna. Reform UK dividió el voto de la derecha cuando podríamos haber ganado en escaños si hubiésemos ido juntos en coalición, algo que benefició a los laboristas, ya que Reform UK consiguió cinco escaños.
Creo que con el Partido Laborista tan a la izquierda tendría que surgir una nueva escisión que divida su voto, porque no pueden coexistir en el mismo partido personas centristas con otras tan izquierdistas. Si eso pasara, nos daría ventaja porque entonces tendría la misma división que tenemos ahora en la derecha.
– En el Partido Conservador coexisten muchas sensibilidades ideológicas, desde liberales clásicos y liberal-conservadores a libertarios y conservadores de una nación, que serían estos últimos asimilables a la Democracia Cristiana en Europa continental pero, si tuviese que hacer una analogía con la política española. ¿los conservadores británicos serían más similares al PP o a VOX?
– Somos más similares al PP, y pertenecemos al mismo grupo internacional, IDU (Unión Internacional Demócrata), que se fundó en 1983, siendo el único partido español con el que tenemos afinidad.
– Los conservadores británicos que viven en España, ¿se tienden a identificar más con el PP o VOX?
– La gran mayoría se identifican y votan donde pueden votar, al PP, y así pide el partido desde Londres que se haga.
– No obstante, antes del brexit, el Partido Conservador no formaba parte del Partido Popular Europeo (el grupo del PP) sino de los Conservadores y Reformistas Europeos (el grupo que lidera Giorgia Meloni).
– Es cierto que en Europa cuando nos fuimos del PPE, formábamos parte del mismo grupo que VOX, pero la posición era que nuestro partido hermano en España era el PP, y siempre recibimos desde el partido un mensaje claro al respecto.
– En las europeas de 2009, después de que dejasen el PPE, el eurodiputado conservador Daniel Hannanh pidió a los británicos residentes en España que no votasen al PP sino a Alternativa Española (AES). En base a lo que me comenta, ¿entiendo que era, por tanto, a título personal?
– Sí, fue a título personal. Eligió a ese partido pequeño por su enfoque sobre el brexit y Europa. He tenido conversaciones con él y no está, por ejemplo, de acuerdo, con los cambios que se han hecho en VOX y los liberales que se han ido. Su mente ha cambiado.
– ¿Se refiere a que, personalmente apoyó a VOX, pero se ha distanciado por el viraje proteccionista del partido?
– Sí, así es.
– ¿Qué opina sobre VOX? ¿Sería similar al Partido de la Reforma de Nigel Farage?
– VOX nace de una oportunidad clara que han visto en la situación política española. Se compone de personas de distinta ideología pero ya no está ninguno de sus fundadores. Me parece un partido populista porque prometen a la gente cosas que quieren oír y que en la práctica no se sabe si es posible hacerlas, aunque no es radical en ningún sentido ni quiere hacer quiere cambios sustanciales de la Constitución. Son un partido demócrata y constitucionalista.
El Partido de la Reforma es algo distinto de VOX porque nace del brexit, sobre todo por la soberanía, y Farage quería el brexit. Pese a que ambos son populistas tienen importantes diferencias, ya que tienen raíces distintas.
Algo que les diferencia es que el Partido de la Reforma le da más importancia a la inmigración. Mientras que en España VOX se centra en los problemas derivados de la inmigración, como la criminalidad y el coste económico que para las comunidades autónomas tiene mantener a los MENAS, en Inglaterra el discurso gira en torno a las cifras de inmigrantes, que no paran de subir y generan problemas en servicios públicos como la Seguridad Social, donde es muy difícil conseguir cita.
Otra diferencia importante es que VOX nace de un partido que había antes, como es el PP, y de unas ideas que había antes. No es un partido postfranquista sino nacionalista español, y el Partido de la Reforma no tiene eso porque nace del brexit, de unas circunstancias de hace pocos años. En cualquier caso, es injusto que a VOX le hayan querido colgar la fama de ser violentos cuando son ellos quienes reciben los ataques violentos, no participan en reyertas sino que sólo utilizan la palabra para hacer política.
– ¿En cuestiones económicas y morales habría diferencias de matices entre ambas formaciones?
– Reform UK no se ha preocupado mucho de las cuestiones morales porque lo considera una cuestión personal, se centra más en la economía, en que empresarios y trabajadores colaboren juntos y critica los altos impuestos, aunque ambos tienen en común que son anti-woke.
En el caso de VOX, han salido los liberales y se han quedado los que se centran en la inmigración. Para resumir, la diferencia sería que VOX prioriza la inmigración y la lucha contra lo woke, y Reform UK la economía y la inmigración.
– Para continuar con los paralelismos entre la política española y la británica, ¿qué diferencias de matices habría entre el PP y el Partido Conservador?
– En lo económico somos muy parecidos porque queremos la misma política, y en lo moral sí se verían diferencias porque los británicos tenemos menos presente la religión. En España es normal ver a los políticos en misas y procesiones, mientras que en el Reino Unido no se le da esa importancia porque se considera que es una cuestión más personal.
En España, la religión se usa en la política, pero en Inglaterra no sucede porque hay mucha más pluralidad religiosa en la sociedad: anglicanos, protestantes, católicos, ortodoxos, presbiterianos o musulmanes, entre otros, aunque los más practicantes son los católicos.
– ¿Qué diferencias, a nivel ideológico, aprecia entre el PSOE y el Partido Laborista?
– El actual primer ministro es el mejor amigo y aliado que tiene Pedro Sánchez en Europa, y no es de extrañar, porque son los dos partidos socialistas más a la izquierda del continente. Los que más cerca están el uno del otro.
A Sánchez no le importa pactar con Sumar, Podemos, Bildu y las CUP, y la diferencia es que Starmer no depende de nadie. Ideológicamente no tiene nada que ver con un moderado como Tony Blair, y aunque es menos radical que Corbyn, es el socialismo anterior a Blair.
– Por trazar otro paralelismo, ¿Ciudadanos sería el equivalente a los liberal-demócratas?
– En economía son muy distintos, porque a Nick Clegg no le temblaba la mano para subir impuestos y aumentar el gasto público, además de votar junto al Partido Nacionalista Escocés (SNP) sobre la financiación de Escocia. A Albert Rivera no le gustaba la idea de subir impuestos y jamás hubiese pactado con los nacionalistas.
– Ya que lo ha mencionado antes, ¿qué opina sobre Tony Blair? Ha sido el político más renovador de la izquierda en cincuenta años. Salvando las distancias, ¿lo ve similar a Felipe González?
– No, porque Blair lo que hizo fue seguir la política económica que Thatcher practicó en la década de 1980, sin cambios. Se llama New Labour (Nuevo Laborismo) pero es el mismo partido socialista de Inglaterra sólo que fueron más moderados y abiertos en economía, pero cuando Blair dejó el gobierno, los laboristas gastaron más de lo que ingresaron.
Blair supo llevar bien la economía gracias a su profesora (que fue Thatcher) y gestionó bien la política internacional, estando en esa gran foto con Bush y Aznar. Siendo de izquierdas no tuvo problemas en apoyar intervenir militarmente en Irak junto a dos políticos de derechas.
– Le voy a plantear algo más complejo que me parece sumamente interesante. Igual que hemos hablado de paralelismos entre partidos, a continuación le voy a citar un político español o británico y usted me va a decir, si se le ocurre, alguien que se le parezca en ideología o cualidades personales en la política del otro país.
– José María Aznar
– A quien más se me parece es a la propia Thatcher por el alcance y los resultados de su plan económico y porque ambos son muy patriotas.
– Mariano Rajoy
– Le veo parecidos con George Osborne, que fue ministro de Hacienda, y de los primeros ministros sería como Rishi Sunak, porque se enfocó en la economía, a la que tuvo que dedicar mucho tiempo porque estaba en muy mala situación y se olvidó de otras cuestiones también importantes.
– Isabel Díaz Ayuso
– Es una buena presidenta y me parece similar a nuestra actual líder Kemi Badenoch, promoviendo una economía abierta y liberal con bajos impuestos a la vez que es una gran defensora de su país, su cultura y sus tradiciones.
– Alberto Núñez Feijóo
– Sería como Theresa May, porque va a tener el mismo problema de gobernar en coalición, aunque con la diferencia de que ella fue continuista con Cameron en la política económica, mientras que Feijóo tiene que hacer reformas estructurales. El gran problema que tuvo May fue el brexit porque la economía iba bien. Tienen en común que son muy moderados y llegan al votante, que no los ve asépticos y no acogedores.
– Santiago Abascal
– No sería como Farage, ya que ambos son muy distintos. A Abascal se le ve mucho más firme en sus convicciones, mientras que Farage es firme de otra manera: dando cifras sobre la economía y la inmigración, siendo blando en las formas, más intelectual y apelando más al sentido común, poniendo en práctica aquello que ha vivido.
– Pedro Sánchez
– Me recuerda a la que fuera líder de los nacionalistas escoceses Nicola Strurgeon, que se aprovechaba de la situación y jugaba con el Estado, tratando de mantener la libra esterlina pese a salirse del Reino Unido. Yo lo veo muy parecido a Sánchez porque es alguien que va y viene con el viento, todo para mantenerse en el poder de manera oportunista, pero acabó mal por la corrupción.
– José Luis Rodríguez Zapatero
– Lo veo muy parecido a Michael Foot, que fue líder de la oposición de los laboristas durante la mayor parte del gobierno de Thatcher y que estaba muy a la izquierda.
– Pablo Casado
– Me recuerda a Michael Gove porque ambos eran astutos y esperaba mucho más de ellos en política.
– ¿Felipe González sería similar a Tony Blair? Lo digo porque ambos dieron un giro moderado a sus partidos, que son socialistas.
– No creo que se pueda comparar, ya que Felipe González vivió otras circunstancias al salir de una democracia y vivir los primeros años de la democracia.
– Esperanza Aguirre
– Es como Thatcher en todo, siendo ambas mujeres de ideas firmes. Si hubiese llegado al gobierno en España, habría hecho lo mismo o más que Thatcher.
– Adolfo Suárez
– Era un político muy asentado que transmitía calma, organización y estabilidad, que es como tienden a ser los ingleses en su gobernanza. De todos, es el que más parece un británico español.
– Manuel Fraga
– Tiene un estilo como el de Churchill. Son políticos a la antigua usanza, académicos, con una buena educación y gran base intelectual que llegan a ser ministros y líderes de sus partidos. Ambos lucharon contra el comunismo y defendieron su país, su cultura y su Nación sin ser tan duros como Abascal ni tan blandos como Farage. Sabían lo que habían hacer y lo intentaban hacer, como Thatcher.
– Ahora le voy a citar políticos británicos que no han salido en esta comparativa para ver si puede encontrar su equivalente español:
– Boris Johnson
– Por su inteligencia sería similar a Cayetana Álvarez de Toledo, que es la política más intelectual que tenemos en España.
– John Major
– Sería como Adolfo Suárez en esa personalidad tranquila y organizada, y Calvo-Sotelo también tenía ese mismo perfil.
– Tony Blair
– También sería como Adolfo Suárez al tener un perfil organizado y de ideas claras como el de Major.
– Michael Howard
– Feijóo.
– Ya que antes señaló que los liberal-demócratas eran más socialdemócratas mientras que Ciudadanos era más liberal, si el equivalente de Nick Clegg no es Albert Rivera, ¿cuál sería?
– Quizás Revilla, porque el político cántabro siempre ha gobernado en coalición y Clegg aprovechó la única oportunidad que tuvo para entrar en coalición con Cameron.
Rivera era muy liberal en lo económico y a Clegg le gustaba subir los impuestos y el gasto público, por lo que su forma de gobernar sería más la de Revilla, que dice a la gente lo que quiere oír y en el fondo no sabe si lo que propone es eficaz. La diferencia es que Clegg no pudo hacer lo que quería, mientras que Revilla era el que tenía más poder al manejar la situación, diciendo. “O Revilla o nada”.
– ¿Y cuál sería el político británico más similar a Albert Rivera?
– David Cameron.
– Y Jeremy Corbyn sería el equivalente a Pablo Iglesias, ¿no?
– Totalmente.
– Atendiendo a lo que me comentó antes, Daniel Hannanh sería un perfil similar al de Espinosa de los Monteros, ¿no es así?
– Sí, claramente.
– Uno de mis políticos británicos actuales favoritos es Jacob Rees-Moog, ¿con quién le encuentra semejanzas en España?
– Con Íñigo Méndez de Vigo, que es muy británico en su personalidad.
– Por último, bajo mi punto de vista, Michael Portillo sería similar a Ruiz Gallardón, ya que en su día estaba adscrito al ala derecha del partido y luego lo estaba al ala izquierda, siendo visto como un traidor por ese ala derecha. ¿Coincide con mi analogía?
– Sí, estoy de acuerdo.
– Cambiando de tercio para adentrarnos en la política norteamericana, ¿qué opina de Donald Trump? ¿quién ha sido para usted el mejor presidente norteamericano y qué opina de los presidentes de las tres últimas décadas?
– Creo que Trump está haciendo lo que prometió en campaña. Es alguien que tiene un proyecto y un plan político para Estados Unidos, y al no ser un político sino un empresario, no depende de la política , poniendo en práctica lo que ha aprendido en la empresa.
Para mí el mejor presidente de Estados Unidos ha sido Reagan y creo que los dos Bush eran perfiles como el de Adolfo Suárez, transmitiendo la imagen de ser líderes firmes que gestionaron bien la economía y que contaban con apoyos para llevar adelante su política internacional, aunque el hijo se encontró con una situación más difícil en ese área, teniendo aciertos y errores.
Bill Clinton también fue un buen presidente, aunque tuvo un desliz muy grande. No obstante, gestionó muy bien la economía.
– Algo que tiendo a plantear a mis entrevistados, habida cuenta de los siglos de parlamentarismo del Reino Unido, quisiera plantearle, ya que España es una democracia joven con menos de medio siglo, un ránking, de mejor a peor de los presidentes del gobierno de la democracia. ¿Cuál sería el suyo?
– Sería Aznar, Rajoy, Adolfo Suárez, Calvo-Sotelo, Felipe González, Zapatero y Pedro Sánchez.
– Por último, concluyo planteándole una cuestión personal: ¿es usted creyente? ¿qué papel ocupa la religión en su vida?
– Soy católico practicante.





