Abel Andrews nació en 1958 y es jubilado, habiendo trabajado como ingeniero civil. Es voluntario del Partido Demócrata de Estados Unidos y presidente de Democrats abroad Spain desde enero de 2025.
– ¿Qué es Democrat abroad Spain?
– Somos el Partido Demócrata en España y representamos a los estadounidenses de que se encuentran en España, estando aliados con el Partido Demócrata de Estados Unidos.
Ahora estamos enfocados en las elecciones de mitad de mandato que se producen cada dos años, y quiero aprovechar para decir a todos los que viven en España, que votamos según el estado de origen. El año que viene votamos a todos los miembros de la Cámara Baja y un tercio de la Cámara Alta y tenemos que centrarnos en lo que le conviene al pueblo americano, que es ganar el Congreso para parar el movimiento derechista de Trump.
– Aunque no comparten afiliación internacional con ninguno de los principales partidos españoles, ¿cuál consideran que más se les asemeja?
– El sistema de España es muy diferente al de Estados Unidos, y como líder del grupo no puedo comparar la política española con la norteamericana, ya que Estados Unidos es un sistema bipartidista, mientras que en España hay muchos partidos representados.
Estados Unidos tiene un sistema bipartidista y nosotros somos el partido de la izquierda, la igualdad, los derechos civiles y el progreso.
– Tengo entendido que el Partido Demócrata tiene una mayor heterogeneidad interna que el Partido Republicano, recogiendo un amplio espectro que abarca del centro-derecha a la extrema-izquierda, es decir, conservadores moderados, liberales clásicos, socioliberales, socialdemócratas y socialistas, ¿es así?
– Es cierto, nos llaman “la gran carpa” porque representamos a un gran abanico de personas.
– Ya que la historia de Estados Unidos abarca unos 250 años y su historia presidencial, a diferencia de España (que tiene una democracia joven), es muy extensa, ¿quién considera que ha sido el mejor presidente desde el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945?
– Tengo 67 años, y a lo largo de esa trayectoria creo que quien hizo más por la gente fue Lyndon B. Johnson, que garantizó los derechos de los afroamericanos y que a través de la Big Society (Gran Sociedad) hizo que los pobres fueran clase media, aunque tuvo en medio la Guerra de Vietnam. Muchos dicen que el mejor ha sido Kennedy, pero no tuvo mucho tiempo en la Casa Blanca para llevar adelante sus reformas.
– Y de los presidentes españoles de la democracia, ¿quién ocupa, a su juicio, ese lugar?
– Estoy entre Zapatero y Felipe González porque hicieron lo máximo posible para que la Historia avanzara, y aunque España tiene la diferencia de tener una monarquía, tengo que dar mi aplauso al Rey anterior por ayudar a establecer la democracia.
– En el Partido Demócrata, como en el Republicano, han existido históricamente tres corrientes internas: liberales, conservadores y moderados, ¿es así?
– Sí, hay tres ramas: los demócratas progresistas, los centristas y los que ahora llaman no afiliados. En los últimos diez años, el Partido Demócrata ha sido un movimiento más progresista que centrista, siendo centrista en la época de Clinton, y los progresistas se movieron en un nivel alto en los años de Obama, pero la ultraizquierda no está con los demócratas ni forma parte del partido, por lo que, básicamente hay progresistas y centristas.
– Si me permite la indiscreción, ¿en qué sector se sitúa usted?
– Yo soy centrista y tengo una visión más en el centro en materia de fiscalidad, a la vez que quiero que se garantice la igualdad de oportunidades a través de la mejora de la salud y la educación, así como la protección del medio ambiente.
– Le voy a plantear un reto, ¿quién considera que ha sido el mejor presidente republicano de Estados Unidos desde 1945?
– Creo que, posiblemente el mejor presidente republicano de ese lapso de tiempo haya sido Bush Sr.
– Junto a Nixon, Bush padre ha sido el presidente republicano más moderado.
– Sí, ha sido el más centrista. Reagan era un derechista muy conservador y Nixon era un presidente corrupto, pero Bush Sr. trabajaba con los dos partidos, siendo más centrista que otros como su hijo.
– El sistema político de Estados Unidos está más inclinado a la derecha que el de Europa pero, ¿la socialdemocracia está presente?
– Sí, existe en Estados Unidos, que aún es un país muy liberal. Por ejemplo, una diferencia notable con España es el sistema sanitario: en Estados Unidos, la salud cuesta dinero y hay que pagarla directamente, mientras que en España ya la ha pagado el contribuyente y el paciente es atendido gratuitamente. Ahora tenemos un presidente derechista con lemas conservadores, pero todos los que no le apoyamos estamos bajo el Partido Demócrata y queremos lo mismo para Estados Unidos: una buena Sanidad, una buena Educación, oportunidades de empleo y que la vivienda sea asequible.
– En el caso de Bernie Sanders, ¿estaría en línea con la socialdemocracia europea? Hay aspectos que propone, como un sistema sanitario de pagador único en el que se prohíba la contratación de seguros privados, que va más allá de la socialdemocracia.
– Es un independiente que está a la izquierda del Partido Demócrata, tiene opiniones que son buenas y hay muchos jóvenes que aceptan sus ideas, pero no representa a la mayoría, que somos centristas y apelamos a cuatro escalas: clase alta, media-alta, media y media-baja, mientras que Sanders sólo apela a uno de esos sectores, que es la clase media-baja. La combinación de esas cuatro escalas está mucho más cerca de lo que es el Partido Demócrata.
– Un diagnóstico que he tenido ocasión de ver es aquel que achaca al Partido Demócrata haber dejado de ser el partido del hombre corriente para convertirse en un partido de minorías, apelando al votante por su raza, sexo u orientación sexual en lugar de centrarse en problemas que afectan a todos por igual como la economía y el empleo, ¿coincide con este planteamiento?
– No estoy de acuerdo con ese diagnóstico. He tenido la suerte de trabajar en la campaña de Kamala Harris, que hizo muchas propuestas para mejorar la vida de la gente del pueblo y era más centrista de lo que se decía, una candidata con ideas para mejorar la vida de todos los americanos. En cambio, nuestros compatriotas han elegido a un presidente que ahora mismo, junto con los representantes de su partido en el Congreso, están planificando la mayor transferencia de bienes de los pobres a los ricos de la Historia.
No existe lo woke. Si woke quiere decir que todas las personas tienen derecho al trabajo, la Sanidad y la Educación para que no sean pobres, estoy bien con eso, porque somos aliados de la clase media, que está sufriendo el ataque de Trump.
– Concluyo planteándole una pregunta personal común a todos mis entrevistados, ¿es usted creyente? ¿qué papel ocupa la religión en su vida?
– Soy un católico medio practicante. Voy a misa de vez en cuando y respeto al Papa.





