La osadía reinó el segundo día de desfiles en la Code41 Trending, aglutinando las ideas descaradas de 20 nuevos diseñadores desde las cuatro de la tarde hasta las ocho, bajo el abrigo de la Code41 Talent, nombre con el que se conoce al certamen de noveles que, cada edición, realiza esta pasarela. Así, una vez más, consigue enarbolar la bandera de emergentes.

Desfilaron en cuatro bloques de cinco, optando a varios premios, un total de tres. Uno de ellos sólo puede recaer en una mujer, pues lo concede el Foro Más Mujeres como apoyo al emprendimiento de la mujer. Y recayó sobre María Vera, que recibirá, por tanto, formación en marketing y comercio gracias a este galardón. Otro de los premios es el de Bulevar Sur, que propiciará, en este caso, que Álvaro Calafat vuelva a desfilar en esta pasarela en su próxima edición como profesional. Y el premio principal, el de Code41 Talent que otorga la propia pasarela, fue para Eder Aurre, por lo que ha conseguido participación en la próxima feria de MOMAD Metrópolis.
No fueron ellos tres los únicos con posibilidades de ganar pues contaba, esta edición, con un muy buen nivel, por lo que los jueces no han tenido fáciles sus elecciones.
El reguero de diseños comenzó con Tania Cantero, que presentó una colección para ese minimalismo sofisticado que, últimamente, imponen las tendencias. Contrastando con Emma Prieto, que se decanta por un estilo más clásico, donde el volante tiene una fuerte presencia.


Con Lorena Leal el tul de seda y los flecos se prodigan para estilismos elegantes y coquetos, precediendo a Álvaro Calafat, cuyo equilibrio sutil aúna elementos, en un principio, contrapuestos. Finalizando este primer bloque Ancada, con volúmenes y doble largo en el vuelo para estilismos chic.



Sería la espontaneidad y diversión textil de Juanita Banana la que comenzara el segundo bloque de noveles, que incluía las deliciosas y exquisitas propuestas de Almudena de Nicolás en tonos suaves y los estilismos basados en animal print de María Gutiérrez.



Las perfectas princesas de Santi&Cris y la colección de Rizos de Carbón, que comprendía tanto estilismos casual como de fiesta, cerraban esta segunda parte del certamen Code41 Talent.


Las costuras sencillas para estilismos confortables de dulce caída de Elena Bravo Arche se teñían en tonos ocres y grises, complementando la paleta de colores cálidos que uso Antonio Luque para propuestas con volúmenes estudiados y atípicos.


Para Mar Pérez las superposiciones escaladas en tonos bebé definían su apuesta en pasarela, que se volvían prácticas y románticas en los estilismos de algodón de Mary All Saint. Aumentando este binomio, a través de un potenciado uso del crop top, Anna Acevedo.



El último bloque lo abrían las transparencias bien encajadas entre plástico en blanco suave de Miriam Fernández, presentando una colección femenina, chic y vanguardista que dejó muy buen sabor de boca en pasarela. Como el de Eder Aurre, proclamado ganador de esta edición de Code41 Talent, que demostró un buen manejo de maxi volúmenes en abrigos, chaquetas y vuelos desde la cintura.


Algo más clásica y menos arriesgada, pero sin dejar de ser chic, coqueta y elegante, era la colección que Consuelo García nos mostraba en este certamen. Tras ella, María Vera haciendo uso de tejidos ricos, basándose en el binomio tonal elegante, conformó una colección llena de caprichos textiles.


Cerrando Tamara Press la participación de este certamen de noveles con una colección en la que todos los largos posibles estaban presentes en estilismos elegantes y minimalistas cargados de glamour.

Para rematar una espléndida tarde de nuevas agujas, Antonio Rivas embobaba con su colección Ónika, compuesta por una sucesión de prendas de corte vanguardista que se inspiran en un mundo imaginado por el diseñador, pero siempre con la vista puesta en la fuerza congénita que irradia cualquier mujer.





