Los cafés tardan algo en llegar, pero la conversación recién empieza. Son las diez de la mañana y con la Asamblea Federal del Partido Socialista en el horizonte, Cristóbal López, coordinador provincial de Cristianos Socialistas de Sevilla, hace balance del futuro: “Ahora mismo vamos a afrontar la Asamblea General y hemos diseñado cuál debe ser nuestro papel, tanto dentro de Cristianos Socialistas como en el modelo del Partido Socialista y de la sociedad”.
Muchas cuestiones importantes están sobre la mesa y mucho por llevar a cabo. López comienza decidido y enérgico, no deja de escribir mientras habla. No olvida los sucesos del uno de octubre: “Este país necesita olvidar el uno de octubre. Tanto el uno de octubre catalán, que nos pesa muchísimo lo que pasó, y el uno de octubre del Comité Federal del Partido Socialista”.
Insiste en el objetivo marcado por Cristianos Socialistas de Sevilla de tender puentes entre los diferentes grupos políticos, con el fin de llegar a los acuerdos necesarios para que sea posible el entendimiento que ha faltado en estos últimos años en la política nacional. Realiza una pausa y se coloca las gafas antes de continuar.
“Nosotros tenemos que ser unos mediadores más que unos negociadores en estos momentos de la sociedad española. Manteniendo un discurso de reencuentro”. A continuación, hace un balance de la realidad social y la de su partido. Preocupado, afirma: “Hemos pasado una crisis orgánica contundente con el uno de octubre y como españoles estamos pasando una crisis del modelo territorial, de modelo de convivencia”.
No entra en cuál sería su modelo de convivencia ideal, al no corresponderle según explica, pero si argumenta que hace falta un diálogo entre independentistas y no independentistas. “Hay que romper los bloques si queremos salir de esta sociedad bloqueada”. Según Cristóbal López, el martillo que romperá esos bloques es la política.
Llegan por fin los cafés. Tras un breve descanso, provocado por los primeros sorbos de cafeína del día, continuamos. Para solucionar, hay que analizar. “En estos momentos, hay un cansancio de la política” expone. Añade “más que una crisis, hemos pasado una guerra desde el sector financiero”. Cristóbal desarrolla esta idea de manera contundente: “Una guerra diseñada para que el trabajador pierda derechos laborales y poder adquisitivo. Digo guerra ya que han pasado las mismas cosas que una guerra. La gente ha perdido sus casas. Se llama desahucio. Han muerto como la guerra. Se llama suicidio. La gente ha emigrado a otros países. Se han cambiado gobiernos sin pasar por las urnas”.
Tras tocar estos problemas, sale una conclusión: “Sólo cabe un discurso de reencuentro y esperanza en España. Aquel partido o grupo político que no haga un discurso o de reencuentro o de esperanza, será un proyecto que a largo plazo se va a perder”.
Sacadas conclusiones, hay que proponer. Cómo combatir contra esa desilusión es el siguiente punto. Cristóbal López responde que hay que combatir ciertos eslóganes llenos de pesimismo, promovidos por sectores conservadores. “Hemos asumido algunos mantras, vendidos por sectores conservadores, de que nuestros hijos van a vivir peor que sus padres. ¿Por qué tiene que ser así?”expone. Defiende: “¿La situación en Europa es peor que tras la Segunda Guerra Mundial? no. Si tras la Segunda Guerra Mundial, la situación se volvió de esperanza y de unidad europea” sigue argumentando: “¿Por qué no va a poder existir una sociedad de esperanza e ilusión para los europeos? Hay que dar soluciones y planteamientos. Al final, la pobreza no la causan los sistemas económicos, la causan los sistemas políticos”.
Hay una marcada resistencia a caer en pesimismos en el dirigente del colectivo cristiano en el seno de los socialistas, eso está claro. Discute que el discurso reinante vaya en dirección a la bajada de cabeza por la educación, la sanidad, las pensiones. “Hay posibilidades de vivir mejor que nunca” explica. Uno de sus argumentos es quitar viejas etiquetas endemoniadas por ciertos sectores sociales.
Afirma sin dudar que “la Globalización ha traído la reducción de desigualdad más grande de la Historia”. Defiende para continuar que las herramientas para el cambio están en nuestras manos. “Si tenemos las herramientas, el bisturí y la medicina, cojamos al médico que mejor la aplique”. Dicho esto, Cristianos Socialistas de Sevilla sigue en su línea de concienciación para lograr la participación ciudadana en las instituciones, ante todo transparencia. Con la polémica de Cristina Cifuentes, Cristóbal pone un ejemplo sobre esta cuestión: “Cuando hablamos de instituciones a la gente le entra el chip de asociaciones políticas. En la universidad, cómo se entra y cómo se sale. Cómo se consiguen los títulos, cómo se llega a ser profesor en la universidad. Cuando hablamos de otras instituciones y transparencia, hay que referirse también a los medios de comunicación.

Cristóbal López, responsable de Cristianos Socialistas de Sevilla
En conclusión, hay que convencer a la gente participando con mecanismos de una necesaria transparencia. “Cómo llego a las decisiones que tomo y cuáles son sus consecuencias. Cuánto valen. Esa es la transparencia. No con quién como o desayuno”.
Cristóbal López es muy optimista con el futuro de Cristianos Socialistas: “Tiene muchísimo futuro si es consciente de la responsabilidad que tiene. Yo quiero un Partido Socialista más humano. El futuro del Capitalismo es humanizarse. Ahí, Cristianos Socialistas es fundamental. Yo no soy anticapitalista ni antidemocracia liberal porque nos han llevado a vivir los mejores años de la historia de la humanidad”. Hay que mejorar el capitalismo y hay que mejorar la democracia liberal. Hay que aumentar la democracia en la calle. Tras otra pausa para el café, profundizamos en las labores de Cristianos Socialistas.
“Nosotros seguimos concienciando principalmente al partido. A gente del partid de que hay que tender puentes, hay que abrir agrupaciones locales, que estas agrupaciones tienen que ser la casa del pueblo de verdad. Y yo creo que han pasado una época que han sido la casa de los comités. Les hace falta vida”.
El futuro del Partido Socialista tiene un referente: Juan Espadas
Siguiendo con la autocrítica, hace un análisis de la crisis de la actual socialdemocracia europea: “El futuro del Partido Socialista pasa por creerse que tiene que ocupar esa zona media de verdad. El referente es el compañero Juan Espadas. Espadas ha conseguido un proyecto de ciudad apoyado por Ciudadanos y uniéndose además el Partido Popular. Y llevaba el ochenta por ciento de medidas de izquierda”. Para Cristianos Socialistas, afianzar el camino de la participación ciudadana es la clave de la democracia. López insiste en que el Partido Socialista debe alcanzar ese centro de la vida pública, “no tiene que ser el centro ideológico” aclara: “Debe recuperar la unidad social”.El camino debe ser recuperar esa voz de izquierda desde el centro.
De cara a la ciudadanía, da un mensaje: “Que se preocupe de lo que puede cambiar. Al Director del Banco no lo puede cambiar, al General de Brigada no lo puede cambiar, al Párroco no lo puede cambiar, al político sí. Somos responsables de eso. De que sea crítico con aquello que pueda cambiar”.
¿Cuál es el gran problema del Partido Socialista? que al sistema financiero ya no le interesa el Partido Socialista en España. “Es un problema que tenemos que superar”. El plan está claro: “Volvemos a la reconciliación y al reencuentro. Marcado por políticas progresistas. El modelo de Ciudadanos es conservador, su modelo es de derechas. Su modelo de convivencia y de igualdad, es cómo el PP. El Partido Socialista tiene que hacerse visible”.
Cristóbal afirma que no se ha sabio marcar esa diferencia y trasmitir esa seguridad que necesita la ciudadanía. “A la socialdemocracia le cuesta trasmitir ese mensaje diferente al liberalismo” a lo que hay que añadir una falta de unidad. Esto pasa por respetar siempre las diferentes visiones del socialismo “Pedro Sánchez ha ganado, hay que respetarlo. En Andalucía ha ganado otro tipo de visión, hay que respetarlo”.
Es muy directo: “Desde lo de Rubalcaba, el PSOE no levanta cabeza”. Reflexiona unos minutos y comparte que ese problema orgánico quizás ha paralizado la gestión de Cristianos Socialistas: “Insistimos y seguimos buscado un hueco pero me hubiera gustado que la crisis orgánica no hubiera paralizado nuestra labor”. López siempre se muestra seguro de los caminos a recorrer. Visitando los pueblos de la provincia de Sevilla, sacando adelante mesas redondas y tertulias para hablar con la ciudadanía y conocer de primera mano los problemas. El diálogo es el protagonista para dejar atrás la errónea visión de que no les afectan los debates sociales. “Somos un grupo Federal. A veces nos toman más por capillitas socialistas que Cristianos Socialistas” lamenta.
Quedando un mes, Cristóbal López tiene claro cuál será el papel a jugar por Cristianos Socialistas de Sevilla. Un papel reivindicativo para Andalucía: “En la Asamblea Federal los Cristianos Socialistas Andaluces debemo tener una voz importante. Los andaluces sabemos mucho de sufrir, por tanto sabemos mucho de solidaridad, de justicia. Esa voz debe ser escuchada en Madrid y estar representada. Intentaremos estar. Y si los compañeros quieren, estar en el timón del barco de Cristianos Socialistas. Es verdad que hemos tenido déficit en nuestra gestión, por los problemas orgánicos, pero hay un caldo de cultivo para Cristianos Socialistas muy importante. Eso se tiene que ver reflejado en la próxima Dirección Federal. Por tanto, yo desde la solidaridad y el cariño voy a pedir que los Cristiano sSocialistas de Sevilla estemos en el timón de la nave a nivel Federal” finaliza sin dudar de una sola palabra. Junio está cerca.





