El crecimiento de la población española sigue en números rojos. Según el Movimiento Natural de la Población difundido este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística, a lo largo del primer semestre del año murieron en España 32.132 personas más de las que nacieron, el valor más elevado desde que en 2015 comenzó esta tendencia.
En concreto, de enero a julio nacieron en España 187.703 bebés, un 6,3% menos que en el mismo periodo del año anterior, consolidando así la tendencia decreciente que se inició en 2008 y que sólo se detuvo en 2014, con un leve incremento en el número de nacimientos.
Mientras, fallecieron en el mismo periodo 219.835 personas, un 4,5% más que en el mismo periodo de 2016, por lo que la diferencia entre muertes y nacimientos se ha acentuado: si en el primer semestre del año pasado se contaban 10.145 defunciones más que alumbramientos, en estos primeros seis meses de 2017 la brecha asciende a 32.132.
El INE destaca que del total de nacidos entre enero y julio, los datos aún provisionales indican que 91.065 fueron niñas (6,28 por ciento menos) y 96.638, niños (6,26 por ciento menos). En cuanto al total de las defunciones, 109.912 fueron de hombres (un 2,71% más que en el mismo semestre de 2016) y 109.923, de mujeres (un 6,42% más).
La estadística del Movimiento Natural de la Población detalla asimismo el número de matrimonios celebrados en España y arroja una caída: Se casaron 68.769 parejas entre enero y julio, un 6,19 por ciento menos que en el mismo periodo de 2016. Del total, un 2,9% (1.966) fueron entre personas del mismo sexo.





