La Asociación de Profesionales de Viviendas y Apartamentos Turísticos de Andalucía, AVVAPRO, rechaza la petición del alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, de impulsar nuevas restricciones y una nueva normativa autonómica para endurecer la regulación de las viviendas y apartamentos turísticos.
La entidad recuerda que los ayuntamientos andaluces cuentan ya con un amplio abanico de instrumentos jurídicos y urbanísticos para ordenar esta actividad, establecer limitaciones territoriales y suspender nuevas autorizaciones cuando concurran razones de interés general debidamente justificadas.
En este sentido, AVVAPRO considera que reclamar nuevas herramientas regulatorias cuando ya existen mecanismos suficientes responde más a un mensaje político que a una necesidad jurídica real.
La normativa andaluza vigente permite actualmente a los municipios limitar porcentualmente la implantación de viviendas turísticas por barrios, calles o distritos, así como determinar su compatibilidad urbanística y acordar moratorias durante la tramitación de modificaciones del planeamiento.
Además, los ayuntamientos disponen de competencias en materia de planeamiento, disciplina urbanística, contaminación acústica, convivencia, residuos y medio ambiente urbano que pueden proyectarse directamente sobre la actividad turística.
AVVAPRO recuerda que el marco regulatorio actual ya incorpora importantes mecanismos de control y limitación. En Sevilla, la apertura de nuevas viviendas turísticas está condicionada, entre otros requisitos, a la autorización expresa de la comunidad de propietarios, a su implantación con carácter general en planta baja y primera y a que el inmueble no se ubique en zonas donde ya se ha alcanzado el límite máximo establecido, como ocurre en gran parte del centro histórico y Triana.
La puesta en marcha de nuevos alojamientos depende, por tanto, del cumplimiento de la normativa urbanística y municipal vigente, así como del respaldo de los vecinos de cada comunidad.
En el caso concreto de Sevilla, la ciudad dispone de importantes instrumentos de ordenación, como la modificación del PGOU aprobada en 2022, que considera las viviendas turísticas como uso terciario de hospedaje en determinados supuestos, así como la limitación del 10% por barrios aprobada en octubre de 2024.
Los datos del Registro de Turismo de Andalucía reflejan, además, una evolución muy contenida de la oferta reglada durante 2026. El saldo neto registrado hasta la fecha asciende a 59 nuevas viviendas turísticas, lo que representa un incremento del 0,06% respecto al parque existente.
A juicio de AVVAPRO, estas cifras ponen de manifiesto que la ciudad ya dispone de instrumentos efectivos para ordenar la actividad y que resulta difícil justificar nuevas restricciones adicionales cuando el crecimiento registrado durante 2026 es muy reducido en relación con el conjunto del parque residencial sevillano.
La asociación advierte de que insistir en presentar las viviendas turísticas como el principal problema de la ciudad contribuye a generar una percepción artificial de saturación turística y alimenta discursos contrarios al turismo que perjudican la imagen de Sevilla y de uno de los sectores estratégicos para su economía.
«La regulación de una actividad económica debe abordarse desde los datos, la proporcionalidad y la seguridad jurídica, no desde titulares ni desde debates simplificados», señalan desde la organización.
Asimismo, AVVAPRO recuerda que el actual marco regulatorio es ya extraordinariamente complejo y combina normativa europea, estatal, autonómica y municipal, además de las exigencias derivadas de la propiedad horizontal, la normativa urbanística y las obligaciones fiscales y administrativas.
AVVAPRO recuerda que los apartamentos turísticos tienen la consideración de establecimientos de alojamiento y comparten la misma naturaleza urbanística que otros usos terciarios, como los hoteles.
En este sentido, la entidad considera que los ayuntamientos disponen ya de instrumentos suficientes para ordenar su implantación mediante modificaciones urbanísticas o moratorias, sin necesidad de promover nuevas reformas normativas autonómicas.
AVVAPRO expresa igualmente su preocupación por la falta de diálogo institucional en torno a esta cuestión. La entidad ha solicitado en numerosas ocasiones una reunión con el alcalde de Sevilla para abordar la situación del sector y trasladar propuestas concretas relacionadas con la convivencia y la mejora de la regulación, sin que hasta la fecha haya sido recibida.
Por último, la patronal andaluza reitera su plena disposición a colaborar con el Ayuntamiento de Sevilla para mejorar la convivencia vecinal, reforzar la calidad de la actividad y construir soluciones consensuadas que permitan compatibilizar el desarrollo turístico con la protección del uso residencial.
«Regular de espaldas al sector no es la solución. La profesionalización, la convivencia y la seguridad jurídica deben formar parte de cualquier debate sobre el futuro del turismo en nuestras ciudades», concluye AVVAPRO.





