La Asociación Marroquí para la Integración de los Inmigrantes ha pedido que las concentraciones convocadas para el 2 de septiembre por la FEMP frente a los ayuntamientos en solidaridad con Ceuta se desarrollen «de manera pacífica y responsable» y que «el mensaje de apoyo a Ceuta no se transforme en hostilidad hacia las personas migrantes».
En un comunicado difundido este 30 de agosto, la entidad afirma seguir «con profunda preocupación» la situación de Ceuta y el «incremento de la tensión social» en torno a la presencia de personas migrantes, y asegura que le preocupan «tanto las dificultades que está afrontando la población ceutí como la situación de especial vulnerabilidad en la que se encuentran muchas de las personas migrantes».
La Asociación denuncia que en los últimos días se han producido «episodios que consideramos especialmente preocupantes, con enfrentamientos y actuaciones dirigidas contra lugares en los que permanecían personas migrantes, obstáculos al acceso de vehículos destinados a prestar ayuda humanitaria y actos de vandalismo e incendios en zonas de asentamiento».
También alerta del clima en redes sociales previo al 2-S, donde asegura haber observado «mensajes y expresiones de hostilidad relacionados con la inmigración». En este sentido, aclara que «no atribuimos estas actitudes al conjunto de las personas que participarán en las concentraciones ni cuestionamos su derecho a manifestarse».
La entidad defiende que «apoyar a Ceuta no significa atacar a las personas migrantes» y que «una persona migrante que vive en Málaga, Madrid, Barcelona, Valencia o cualquier otro municipio español no es responsable de lo que está ocurriendo en Ceuta».
Por ello, hace un llamamiento a que «ninguna persona sea insultada, amenazada, acosada o agredida por su origen o por su condición migratoria» y pide a los ayuntamientos que acompañen su solidaridad con Ceuta de «un compromiso explícito con la convivencia en sus propios municipios» y refuercen «los mensajes de respeto y no violencia».
Finalmente, subraya que «la solidaridad con Ceuta debe ser compatible con la convivencia» y que «la defensa de la convivencia exige que ninguna persona tenga que sentir miedo por su origen o por su condición migratoria».





