Más de 100 tiendas y 300 personas han pasado la noche del sábado al domingo en la Plaza de la Encarnación. El movimiento, impulsado por el Sindicato de Inquilinas, viene de una manifestación de 15.000 personas el viernes y no levanta el campamento tras el rechazo del Congreso a los decretos de vivienda.
La noche del sábado al domingo ha sido larga en Las Setas. La acampada por la vivienda que mantiene el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Sevilla en la Plaza de la Encarnación ha cumplido su sexta noche consecutiva y esta madrugada de domingo 4 de octubre ha vuelto a reunir a más de 300 personas y un centenar de tiendas de campaña.
Todo viene de la ola iniciada en Madrid por el desahucio de Maricarmen, la mujer de 87 años expulsada de su casa tras 70 años viviendo en ella. Desde el lunes, Sevilla replicó la acampada de Sol con una concentración inicial que se ha ido ampliando con carpas, turnos de guardia, talleres y recogida de víveres, sobre todo agua y baterías portátiles.
El viernes, víspera de esta noche, Sevilla abrió las marchas andaluzas por la vivienda. Miles de personas – 15.000 según el sindicato – recorrieron el centro desde Las Setas hasta el Palacio de San Telmo, en San Fernando, al grito de «Los invasores son los inversores» y «La vivienda nos cuesta la vida».
El portavoz en Sevilla, Jaime Jover, lo dejó claro tras conocerse que el Congreso tumbaba los dos decretos de vivienda del Gobierno:
«Hoy el Congreso ha votado que sigan echando a la gente de sus casas, que siga habiendo desahucios. Ha votado en contra de que podamos hacer un proyecto de vida y desarrollar nuestra vida de forma digna. Solo nos queda manifestarnos y organizarnos hacia una huelga general».
Los dos decretos cayeron este viernes con 172 síes y 178 noes el primero, y 166 a favor y 184 en contra el segundo, con el voto en contra de PP, Vox y Junts.
El Sindicato considera las medidas insuficientes y pide ir más allá: contratos indefinidos con prórroga automática, prohibición de desahucios sin alternativa hasta 2030, fin del fraude de los alquileres de temporada y por habitaciones, y expropiación de viviendas a fondos buitre.
La acampada de Sevilla, que en la noche del martes tenía 25 tiendas y ya el miércoles 40, no se levanta. La intención ahora, según Jover, es extender las movilizaciones a los barrios, crear comités territoriales y organizar a todos los que estos días se han acercado a Las Setas porque no pueden pagar el alquiler o viven en habitaciones precarias.
Esta tarde hay nuevas manifestaciones en Granada y Málaga, mientras Sevilla ya prepara el siguiente paso: una huelga general por la vivienda.





