Nadie quiere en sus barrios a los chabolistas de El Vacie

El impulso dado por el Ayuntamiento de Sevilla al Plan de Erradicación de El Vacie que contempla el realojo de las 120 familias residente en el núcleo chabolistas por diferentes barrios de la capital ha encendido todas las luces de alarma. Desde Amate a El Cerezo, nadie quiere en sus barrios a los chabolistas y los vecinos toman cartas en el asunto

El gobierno municipal de Sevilla que preside Juan Espadas no ha detallado las viviendas exactas donde serán realojadas las 120 familias residentes en El Vacie y que en un plazo de 27 meses irán abandonando la zona para ser realojados en viviendas públicas repartidas por la ciudad. Las noticias sobre los avances en el Plan de Erradicación de El Vacie, y la inminente contratación de una treintena de técnicos y especialistas que se encargarán del proceso que acabar con el barrio chabolista más antiguo de Europa ha generado nerviosismo en numerosos barrios de la ciudad, en especial los más desfavorecidos y los que sufren problemas de ocupación de viviendas y de seguridad.

La Plataforma Cívica Tres Barrios-Amate ha remitido nuevas cartas a los responsables del Ayuntamiento hispalense, la Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Sevilla y la Subdelegación del Gobierno central, avisando de que esta zona de la capital andaluza está sufriendo un “agravamiento” de sus problemas de seguridad y “del descontrol en la ocupación e intercambio de las viviendas”.

El colectivo vecinal recuerda que el barrio de Los Pajaritos es el entorno urbano más pobre de España, según la última medición del Instituto Nacional de Estadística (INE) respecto a los indicadores urbanos de los principales municipios españoles. En ese contexto, la plataforma avisa de que “en los últimos meses se ha puesto de manifiesto el agravamiento de dos problemas consecuencia la marginalidad y la exclusión social”, como son las deficiencias de seguridad derivada del comercio de estupefacientes y “el descontrol en la ocupación e intercambio de las viviendas”, que en su mayor parte son de propiedad municipal, “como consecuencia de la presión de la delincuencia organizada”.

“Todo ello ha producido tal alarma social que los vecinos manifiestan no sentirse seguros ni en sus propias casas. No se trata de problemas aislados o circunstancias coyunturales, por el contrario, el deterioro es tan crónico y globalizado que la responsabilidad de la misma es necesariamente compartida por las tres administraciones”, señala el colectivo que insiste en el “progresivo deterioro” de todos los indicadores sociales, pues hablamos de “un barrio superpoblado donde sus 21.000 habitantes viven hacinados en una densidad siete veces superior a la media de Sevilla, muchos de ellos mayores, con dificultades de salud padecidas en absoluta soledad y alturas de cuatro pisos sin ascensor”. Media además en ello la “grave ausencia de educación alimenticia y sanitaria”.

La Plataforma Cívica Tres Barrios-Amate reclama un encuentro institucional con la participación de los agentes sociales a fin de buscar soluciones que en opinión de algunas formaciones políticas como Ciudadanos, debe contemplar el resto de barrios que sufren problemas de vivienda como es el caso de El Cerezo.

Javier Millán, portavoz de la formación naranja en el Ayuntamiento de Sevilla asegura que “como en muchos barrios de Sevilla” los vecinos de El cerezo “viven un infierno en sus bloques de viviendas por culpa de la ocupación ilegal”. En este sentido, Millán considera que “es el momento de que el Ayuntamiento tome cartas en el asunto para proteger la convivencia y los derechos de los vecinos”.

En el casos de Torreblanca, vecinos como Ana, rechazan tajantemente a los chabolistas. “Sinceramente espero que no vengan a Torreblanca, porque después de luchar mucho para erradicar la droga, se nos han metido «portugueses » casi hasta en la cama, tremendo el retroceso de mi barrio con estas personas que no saben convivir con el resto de vecinos,pero eso a las autoridades no les preocupa, como somos un barrio marginal, según ellos, pues no quieren que salgamos adelante”, lamenta.

Desde la barriada de San Diego, María Martínez, madre soltera de 33 años con un hijo de 10, explica que vive con su madre “porque no tengo posibilidad de independizarme” y se pregunta si  tiene que irse a una chabola de El Vacie para que le den un piso. “La mayoría de esa gente no sabe vivir en sociedad y por supuesto que habrá de todo, pero por ejemplo el caso de las viviendas que dieron en mi barrio es desastroso, animales, gallos,conejos,perros en la calle, barbacoas como si estuvieran en el campo, música alta….. en fin pienso que hay mucha gente civilizada a la espera de un piso”, concluye.




 

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