Edmundo Bal: “Creemos en la necesidad de volver a las raíces de un tercer espacio transversal donde quepan muchas de las personas que ahora militan en el eje izquierda/derecha”

Edmundo Bal, presidente de Nexo, presenta mañana 13 de enero en Sevilla a las 12 en el Mesón Campeones (calle Jose Luis de Caso, 18 esta plataforma que próximamente decidirá si crea un partido político que concurriría a las Europeas del 9 de junio.  

– Usted cuando dejaba su escaño en agosto pasado anunciaba que no se retiraría del todo de la política. Al mes siguiente ya ponía en marcha Nexo. ¿Qué espacio quieren ocupar?

– El espacio político es un concepto habitual en política. No voy a rehuir su pregunta pero sí la matizaré a continuación. Para decirlo claro: queremos ocupar todo el espacio que existe entre la derecha del PSOE hasta la izquierda del PP. Es un espacio enorme a consecuencia de la radicalización de los dos viejos partidos.


«Nosotros queremos trascender estos ejes, ser transversales, agrupar bajo unas mismas siglas a gente diversa, con distintas sensibilidades, en torno a un eje común reformista»


Pero también quiero decirle que me parece ya vieja y cansina esta distinción de ejes o bloques en izquierda y derecha, muy del siglo XX. Precisamente esta polarización brutal de derechas e izquierdas que todos juzgamos perversa es la que fomentan los bloques porque creen que van a sacar rédito electoral y se encuentran cómodos instalados en el insulto y la constante descalificación de quien consideran “el enemigo”. En el fondo es sencillo, se trata simplemente de alimentar los sentimientos más irracionales de los míos contra “el otro”, para que la gente vote “contra” el enemigo. Y aunque haya más partidos seguimos instalados en la “política de bloques”. 

Nosotros queremos trascender estos ejes, ser transversales, agrupar bajo unas mismas siglas a gente diversa, con distintas sensibilidades, en torno a un eje común reformista, a personas que no sean conservadoras en el sentido gramatical (no político) del adjetivo: personas que quieren que las cosas cambien, que no se conforman, que están hartas de rojos y fachas. Yo, desde luego, soy el más harto de estos dos adjetivos políticos, porque en política me han llamado las dos cosas y a veces incluso por las mismas declaraciones o mensajes políticos.

– ¿El futuro partido sería una formación de caras conocidas o predominaría gente nueva que no ha estado todavía en política?

– El futuro partido no va a caer en la ingenuidad infantil con la que comenzaron hace años los denominados “nuevos partidos”.

Estamos en esto muchos que ya conocemos bien la política por haber estado en primera línea, por haber jugado la Champions de la política en el Congreso de los Diputados y haber conseguido logros y padecido errores de los que hemos aprendido. Otros, lo mismo, pero en el Parlamento Europeo. Y finalmente personas que han ejercido su acción política en las CCAA y en los Ayuntamientos ocupando cargos institucionales o simplemente apoyando a un partido político a pie de calle. Y sabemos que si no tienes un buen programa y foco mediático no tienes ninguna oportunidad de llegar a las instituciones.

Porque llegar a las instituciones, sea como gobierno o como oposición, es lo que decididamente queremos la mayoría de los que confluimos en Nexo, no simplemente generar magníficas ideas que queden en el Olimpo y de las que nos sintamos muy satisfechos. Queremos cambiar las cosas de verdad. España necesita ese cambio, esas reformas profundas, indefinidamente postergadas por los dos partidos conservadores de derecha e izquierda.

Por eso, hay que aprovechar lo que sumamos todos. Los más veteranos, aportando nuestro conocimiento y experiencia y el mucho o poco foco mediático, nacional, autonómico o local que tengamos. ¿Para qué? Para construir nuevos líderes. Para conseguir que aparezca gente nueva que dirijan este proyecto apasionante. Pero eso hay que hacerlo con paciencia, poco a poco, sin cometer errores, con la cabeza, racionalmente, no de manera impulsiva. Los proyectos que nacen de la mera oportunidad del momento, de manera poco racional, fracasan estrepitosamente, tenemos muchos ejemplos.


«Estamos aquí no para adscribirnos a uno de los dos bloques, sino para romper el enfrentamiento de los bloques, como una fuerza de interposición»


 

– Con una política tan polarizada y con dos bloques que no se entienden, ¿creen que ustedes pueden hacer de puente o acabarán siendo engullidos por uno de los dos?

– Todos los que estamos en este proyecto común creemos en la necesidad de volver a las raíces de un tercer espacio transversal donde quepan muchas de las personas que ahora militan en el eje izquierda/derecha y que están hastiados del enfrentamiento eterno entre los dos bloques, de su incapacidad genética y visceral de ponerse de acuerdo entre ellos en nada, o en casi nada, salvo en no acometer ninguna reforma de calado que les haga perder su hegemonía, como, por ejemplo, la de la LOREG que es algo que clama al cielo.

Nosotros estamos aquí no para adscribirnos a uno de esos dos bloques, sino para romper el enfrentamiento de los bloques, como una fuerza de interposición.

No volveremos a cometer los mismos errores que ya cometieron otros en el pasado. Mantendremos nuestro espacio, nuestras ideas propias, nuestro entendimiento de que otra manera de hacer política es posible, que no hay que conformarse con lo que tenemos, que es un panorama político francamente horroroso. Y a diferencia del resto de formaciones políticas y particularmente de los dos viejos partidos, sólo tenemos estos principios, no los cambiamos por otros.


«Aquí se viene no a obtener satisfacciones personales, sino a conseguir el bien común, el progreso de tu país: política racional y madura, no en manos de niños en el patio de un colegio todo el día discutiendo si eres de mi pandilla o de la rival»


– ¿Podrían llegar a pactar con el Pedro Sánchez de la amnistía, el aliado de Bildu, el de los verificadores internacionales para reunirse con partidos españoles?

– Para que Bildu, ERC, Junts, el PNV y los comunistas no dirijan la vida de este país, no condicionen con sus políticas la vida de la inmensa mayoría de españoles, hay que hacer lo que haga falta hacer, te guste o no te guste. Lo mismo para que tampoco condicionen nuestras vidas las ideas de Vox. Aquí se viene no a obtener satisfacciones personales, sino a conseguir el bien común, el progreso de tu país.

Esa es otra de las diferencias de nuestro pensamiento: política racional y madura, no en manos de niños en el patio de un colegio todo el día discutiendo si eres de mi pandilla o de la rival. Un grupo de personas que ya hemos demostrado en nuestras vidas, mediante nuestras profesiones, que sabemos ganarnos el pan y gestionar las organizaciones donde hemos estado, que no vive de la política. 


«Si rascas un poco, debajo de las declaraciones incendiarias no hay un mínimo nivel ni intelectual ni ético»


Porque el bipartidismo y también los nuevos partidos (que terminan convirtiéndose en viejos) nos ponen delante una inmensa mayoría de personas que se dedican a la política porque no tienen otra manera de ganarse la vida, en el mercado nadie les contrataría ganando lo que ganan. Claro, es lógico que en su cabeza el principio que rige su actividad política sea su propia supervivencia. Son personas que jamás demostraron su valía, que hacen intervenciones y declaraciones chuscas, carentes de la más mínima calidad, pero que enardecen a los suyos contra los contrarios. Si rascas un poco, debajo de tales declaraciones incendiarias no hay un mínimo nivel ni intelectual ni ético y así, si hay que cambiar de ideas, pues se cambia, no pasa nada. Lo primero, sobrevivir. Para esto es imprescindible ser muy sectario, muy pelota y muy palmero porque es el partido quien te da de comer, poniéndote en las listas y dándote cargos. El partido es el pesebre. ¿Y España, la comunidad autónoma o el Ayuntamiento para el que trabajas?, ¿dónde quedan los intereses generales de todos, también de los que no te han votado, que juraste defender? En último lugar, si es que siquiera se los representan alguna vez. Nosotros, al revés: primero los intereses generales de España, después lucharemos por el proyecto común y por último, tú. Y si tú no encajas, das un paso al lado.

– Usted como abogado del Estado ha llevado casos de corrupción del PP. ¿Podría pactar con el partido de la Gürtel?

– Como le digo, por España lo que haga falta hacer aunque no te guste, aunque sepas que en el PP la corrupción es genética, forma parte del ADN del partido. Igual que en el PSOE, por cierto, que el mayor caso de corrupción de la historia de nuestra democracia en importe de dinero público defraudado son los ERE de Andalucía. En esto ambos partidos sí se ponen de acuerdo, fíjese, en llevárselo calentito.


«A los ciudadanos que van a votar con una pinza en la nariz, habría que preguntarles: ¿con quién pondrías tú un negocio arriesgando tu dinero?»


Por supuesto, jamás pactaremos con nadie que tenga las manos sucias. Y creo que muchos de nosotros hemos dado ejemplo público de transparencia y de honestidad en nuestra vida profesional y personal. No hace falta que demostremos que estamos limpios, lo estamos. Somos creíbles. Otros tendrán que convencernos, porque llevan viviendo de esto tantos años, estableciendo tantos pesebres para tener el voto cautivo, que hace falta que alguien les abra las ventanas de los lugares donde viven para que corra el aire. 

A los ciudadanos que van a votar con una pinza en la nariz, habría que preguntarles: ¿con quién pondrías tú un negocio arriesgando tu dinero?, ¿con estos de los ERE o de Gürtel, o con quien siempre ha demostrado ser honesto? Porque si dejas la gestión de lo público en manos de delincuentes, te estás jugando tu dinero.

– El 9 de junio hay Elecciones Europeas y si la asamblea de la asociación Nexo decide convertirse en un partido político o crear uno nuevo, ya han mostrado su interés en presentarse. ¿Manejan alguna información que les haga pensar que pueden sacar representación?

– Europa se ha demostrado como el último dique de contención de las barbaridades de este gobierno. Concretamente, en cuanto a la Ley de Amnistía, la reforma del Código Penal a petición de los delincuentes, o a los intentos de colonizar y degradar políticamente las más altas instituciones constitucionales del Estado.

En estas elecciones europeas nos jugamos, por lo tanto, mucho. Por eso, tengo la confianza que los españoles salgan a votar no de manera frívola a quien sea más antisistema o más populista, sino que voten con la cabeza. Y si votan con la cabeza, no habrá otra formación política que represente mejor la racionalidad, la experiencia y el buen hacer que la nuestra.

¿Que habrá gente que seguirá votando al PSOE o al PP comprando los relatos mendaces del primero o los catastrofistas del segundo porque “en mi casa siempre hemos votado a…” o “porque a mi abuelo en la Guerra lo mataron estos…”? Claro. Pero nosotros nos dirigimos a esas personas que tienen eso ya superado, que un día estuvieron en uno de esos bandos, cuando estos se ponían de vez en cuando de acuerdo en algo y donde se respetaba a quien pensaba distinto. Esas personas que en su grupo de amigos tienen a personas que no piensan como ellos, con las que discuten, incluso a veces a voces pero el domingo siguiente siguen quedando con ellos a tomarse el aperitivo en un bar. A las personas que reclaman sensatez y moderación, a la gente que quiere reformas de verdad, hartos de los compañeros de viaje y las mentiras de Sánchez y la absoluta inoperancia y bisoñez de Feijoo.


«Si en las Europeas se vota con la cabeza, no habrá otra formación política que represente mejor la racionalidad, la experiencia y el buen hacer que la nuestra»


– Hay otras opciones que buscan a huérfanos políticos. ¿Tienen conversaciones con algunas de ellas?

– Con muchas. Y en breve se verán los resultados. Formaciones y personas muy interesantes que entienden que debemos concurrir unidos a las elecciones europeas para tener mejor resultado, para unirnos en torno a esta idea de romper los dos bloques. Personas y formaciones que no quieren sumarse a uno de los dos bloques, sino superarlos. Y que tienen su propia agenda de reformas, coincidentes en mayor o menor medida con la nuestra. Ya le digo que mi obsesión es la reforma de la LOREG [Ley Orgánica del Régimen Electoral General] que creo que es el mal del que derivan todos los demás males a consecuencia de la sobrerrepresentación de las minorías y su condicionamiento perpetuo de las mayorías y que los dos grandes partidos no han querido reformar nunca a pesar de su injustica y los efectos claramente perniciosos para el país por interés de partido, porque a ellos les cuesta pocos votos conseguir sus escañitos para seguir viviendo de esto. Porque en el fondo lo que pasa es que PP y PSOE también se benefician de la sobrerrepresentación, igual que los nacionalistas.

– Se definen como transversales. Pero si llegan a Europa tendrán que mojarse. ¿En qué Eurogrupo se sentirían más cómodos?

– Pues mire, no somos conservadores ni somos populistas. Estaremos en un grupo existente o en uno nuevo por formar donde se pueda mantener que el progreso social y económico está en manos de la economía privada, sin renunciar a que desde lo público se puedan corregir las deficiencias del mercado, redistribuir la riqueza y atender a los colectivos más vulnerables ejerciendo la solidaridad (no la beneficencia) mediante un sistema tributario justo, que es lo que dice nuestra Constitución en su artículo 31.

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